Sur de la Florida

Organización del sur de la Florida ayuda a boricuas desplazados

'Nos han levantado', pareja puertoriqueña trata de rehacer su vida en Miami

Grisel Robles e Ismanuel Morales se mudaron de Puerto Rico a Miami después del devastador impacto del huracán María en la isla. Gracias a una organización comunitaria, la pareja se está adaptando a su nueva comunidad.
Up Next
Grisel Robles e Ismanuel Morales se mudaron de Puerto Rico a Miami después del devastador impacto del huracán María en la isla. Gracias a una organización comunitaria, la pareja se está adaptando a su nueva comunidad.

La puertorriqueña Grisel Robles llegó a Fort Lauderdale el 23 de septiembre, tres días después del devastador paso del huracán María por la isla.


Salvo por su hija de 5 meses, Emma, la mujer de 28 años llegó con las manos vacías para hospedarse en la casa de su amiga Diana Vargas en North Lauderdale. Dos semanas más tarde se reuniría con su esposo, Ismanuel Morales.

“Llegué con lo que tenía puesto”, dijo Robles, quien perdió sus dos autos y cuya casa en Loiza —municipio en la costa noreste de la isla— terminó inundada tras el golpe del ciclón de categoría 4”. Hasta el car seat de mi niña lo perdí”.

Pero Robles no estaba no sola. Al margen del techo que le proporcionaba Vargas, la estudiante de enfermería contó desde el principio de su aventura en el sur de Florida con la ayuda de un grupo de voluntarios y una iniciativa singular: “Adopta una Familia de Puerto Rico”.


“La idea es proporcionar una red para que los evacuados puertorriqueños se pongan en contacto con familias locales que pueden ofrecer algo más que dinero”, explicó Arminda ‘Mindy’ Figueroa, la creadora y directora de esta organización, informal pero efectiva.

Tres semanas después de que el huracán María azotara Puerto Rico, montones de basura están en las calles, un lugar para la reproducción de insectos transmisores de enfermedades. Expertos en salud pública dicen que cada día que los escombros perman

“La esencia más importante de esta iniciativa es la conexión humana que se refleja a través de la tutoría y el acceso a todos los servicios de vivienda, médicos y sociales”, agregó. “El objetivo es apoyar y ayudar a nuestros hermanos y hermanas [de Puerto Rico] a adaptarse a este nuevo entorno y lograr estabilidad”.


Empleada del departamento de Contabilidad de la cadena de tiendas minoristas Sam Club en Puerto Rico, Robles y su familia han sido los primeros “adoptados” por la agrupación de Figueroa.

“A través de amigos y grupos locales recolectamos donaciones y ayudamos a estas familias que han llegado sin nada a Florida con cosas básicas: desde dinero y comida hasta ropa. Cosas que se necesitan inmediatamente”, dijo la boricua Figueroa, presidenta y CEO de Latin2Latin, una compañía de comunicaciones y mercadotecnia con sede en Fort Lauderdale.

A través de mensajes de textos, Figueroa se enteró de la situación de Robles e inmediatamente puso manos a la obra.


“Lo primero que hice fue llamar a Grisel y nos pusimos a llorar. Luego le envié a una voluntaria de nuestro equipo y poco más tarde ya tenía leche, pañales y ropa”, apuntó Mindy, quien también destacó la iniciativa del gobernador floridano, Rick Scott, al declarar un estado de emergencia, que facilita el acceso a la ayuda destinada a los desplazados por el huracán.

La medida permite a los funcionarios estatales obviar ciertas normas y procesos burocráticos, y podría significar más fondos federales que ayuden al estado a lidiar con los esfuerzos de auxilio.

“Me siento bendecida y afortunada”, dijo Robles. “Llegamos aquí sin nada, no tenía idea de cómo sería el inicio de nuestra aventura. Pero muchas personas se han unido para ayudarnos. Ha sido una bendición y me sentí muy contenta cuando escuché sobre la decisión del gobernador Scott... la situación en Puerto Rico está muy fuerte”.

Morales, un paramédico de 28 años que estuvo prestando sus servicios en el Aeropuerto Internacional de San Juan tras el paso de María, dijo que ahora esperan establecerse en la Florida.

“Nunca pensé que iba a necesitar ayuda y por estoy muy agradecido. Ahora estoy loco por conseguir un trabajo y ganar mi propio dinero. Siempre he sido independiente y nunca me ha gustado depender de nadie, pero en este momento la cosa está muy difícil para nosotros”.

Las personas que desean hacer un donativo o participar en el programa “Adopta una Familia de Puerto Rico”, o recibir ayuda pueden comunicarse con Arminda Figueroa llamando al 917-742-7236 o visitando la página Sunsentinel.com/adoptar.

Tres semanas después de que el huracán María azotara Puerto Rico, montones de basura están en las calles, un lugar para la reproducción de insectos transmisores de enfermedades. Expertos en salud pública dicen que cada día que los escombros perman

El Ejército de EEUU y la Guardia Nacional de Puerto Rico llevaron suministros a través de un helicóptero a la comunidad aislada de Carso, en Arecibo, Puerto Rico, el 6 de octubre de 2017. El paso del huracán María causó grandes destrozos en la is

  Comentarios