Sur de la Florida

Joyero 'Felipito' testificará contra el alcalde de Hialeah Carlos Hernández

Luis Felipe Pérez alias ‘Felipito’, en una entrevista con el Herald en las oficinas de su abogado Josh Entin en Fort Lauderdale el martes.
Luis Felipe Pérez alias ‘Felipito’, en una entrevista con el Herald en las oficinas de su abogado Josh Entin en Fort Lauderdale el martes. el Nuevo Herald

Luis Felipe Pérez, el joyero que purgó cuatro años y medio en prisión por un millonario fraude piramidal que involucró a varias figuras del sur de la Florida, fue citado a testificar en una demanda interpuesta por la Comisión de Ética de Miami-Dade contra el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández.

Pérez, de 43 años y popularmente conocido como “Felipito”, comparecerá como testigo en la demanda planteada contra Hernández por mentir en español y en inglés sobre los negocios que realizó con el joyero entre el 2007 y el 2009.

Desde la campaña electoral del 2011 para permanecer en la alcaldía de Hialeah, Hernández había asegurado pública y sistemáticamente que en los negocios que hizo con Pérez no le cobraba intereses de usura del 36 por ciento anual y enfatizaba que de los $180,000 que le prestó le cobraba primero el monto principal.

“Eso [el argumento de Hernández] es absurdo [...], es un insulto a la inteligencia”, dijo Pérez a el Nuevo Herald y el Miami Herald en la primera entrevista que ofrece a la prensa –desde que salió de prisión en noviembre–, sobre los necogios que realizó con el alcalde de Hialeah. “Cuando tú repites la misma mentira tres o cuatro veces, te la empiezas a creer”.

Sin embargo, al ser citado como testigo federal en un juicio contra el ex alcalde Julio Robaina por evasión tributaria en el 2014, Hernández admitió ante la corte lo que siempre había negado. De ahí que la Comisión de Ética iniciara un caso contra el alcalde por mentir a la comunidad, primero en español y luego en inglés.

Durante la entrevista realizada en el estudio de su abogado Joshua Entin, en Fort Lauderdale, Pérez indicó que originalmente su comparecencia ante la Comisión de Etica estaba programada para el pasado miércoles 8, pero fue postergada para mayo. La razón: un nuevo pleito trasladado a la corte estatal debido a que el abogado de la Comisión de Etica, Michael Murawski, acusa de desacato a Hernández por negarse a responder preguntas sobre los préstamos que le hizo a Pérez.

Hace poco más de un mes, durante una deposición ante la Comisión de Ética, Hernández se acogió más de 30 veces a la Quinta Enmienda para evitar volver a autoincriminarse en un interrogatorio ante las autoridades. La respuesta reiterada del alcalde fue: “No deseo formar parte de este circo”.

Ante la demanda de la Comisión de Ética, Hernández enfrenta el potencial pago de multas por un total de $1,500. Al respecto, el alcalde ha dicho que prefiere donar dinero a una organización caritativa, quizás de ayuda a los animales.

El viernes, a través de un correo electrónico enviado por una vocera de prensa de Hialeah, Hernández dijo que aguardaba que Pérez cumpla con pagarle a sus víctimas.

“Me gustaría saber en qué fecha me va a pagar el dinero que se me debe”, dijo Hernández. “Sólo puedo esperar que con el fin de pagarle a quienes hemos sufrido pérdidas monetarias, él no vuelva a estafar, mienta o robe de nuevo [...] sería interesante conocer la cantidad de dólares en ganancias proyectadas de su nuevo libro y si algunos de los ingresos irán a una organización de caridad”.

El esquema

Elegantemente vestido con saco y corbata, Pérez detalló el esquema de los negocios que realizaba con sus clientes, entre ellos el alcalde Hernández. Recordó que tanto a éste como a Robaina los conoció a través del fallecido Rolando Blanco, considerado un padrino político en Hialeah.

Pérez, que migró de La Habana en la década de los 70 cuando apenas era un niño, dijo que estudió en una secundaria de Hialeah junto con Roberto Blanco, hijo del influyente empresario. A partir de esa etapa, Pérez cultivó un estrecho afecto con la familia Blanco.

Tras laborar inicialmente en el negocio de suministros médicos con su padre, Pérez incursionó en el mundo de la joyería y para el 2005 ya contaba con un salón de exhibición de joyas en el exclusivo distrito financiero de Brickell.

Con el ánimo de expandir su negocio, Pérez recuerda que Blanco le presentó varios inversionistas: desde miembros de su propia familia hasta políticos como el alcalde Robaina y Hernández, quien integraba el Concejo de Hialeah. La fórmula apuntaba a que este círculo de inversores iniciales efectuara los préstamos a cambio de ganar altos interes.

“Me reunía con ellos en la casa de Rolando”, dijo Pérez. “Yo los ayudé en sus campañas”.

El furor del negocio fue tal que más clientes empezaron a buscar a Pérez, quien se mudó de Miami Beach a una residencia en Coral Gables que compró en $3.2 millones. Además se preciaba de poseer una selecta colección de vehículos, entre ellos un Bentley.

Pérez dijo que en la evolución de su negocio entabló relación con la contadora Berta Sanders, quien ganaba un 10 por ciento de comisión a cambio de gestionarle a varios clientes solicitudes falsas para obtener préstamos bancarios que luego eran invertidos en el esquema piramidal.

Los negocios con el alcalde

Pérez detalló que como parte del negocio que realizó con Hernández, recibió un primer préstamo de éste por $100,000. De acuerdo con documentos judiciales, ese préstamo se concretó en marzo del 2007 mediante la emisión de dos cheques de $50,000 a nombre de Lucky Star Diamond, una de las empresas de Pérez.

Un mes después del primer préstamo, Hernández empezó a recibir de Pérez cheques mensuales por $3,000 correspondientes al 3 por ciento de interés mensual. Luego, en julio del 2007, Hernández efectuó un segundo préstamo a Pérez por $80,000, por lo que el alcalde empezó a recibir cheques mensuales de $2,400.

Sumados ambos préstamos, el alcalde recibía desde mediados del 2007 dos cheques mensuales por un total de $5,400, equivalente al 36 por ciento de los $180,000 que le prestó a Pérez. Lo que Pérez le devolvió al alcalde fueron unos $100,000 y en algún momento del 2009 el joyero dejó de cumplir con los pagos.

“Cuando uno hace un préstamo, cobra primero el interés”, recalcó Pérez. “Lo que yo le pagaba [a Hernández] era el interés solamente, yo no le pagaba el principal. Es absurdo que una persona quiera hacerle creer a alguien que tenga dos dedos de frente que uno paga primero el principal antes que el interés. Cuando tú haces negocios, cobras primero el interés, siempre”.

En todo momento Hernández ha dicho que fue una víctima de Pérez en un fraude piramidal de unos $40 millones que afectó a una treintena de personas. Entre ellos, el ex alcalde Robaina; el ex presidente de la Cámara de Comercio de Hialeah, Daniel Hernández; y el estilista Samy Suárez.

Pérez sostuvo que a medida que su negocio iba recibiendo más dinero prestado, la crisis económica del 2008 frenó bruscamente los jugosos dividendos que solía obtener de la venta de joyas. Fue así que Pérez dijo quedarse atrapado en una millonaria deuda sin capacidad de pagar los préstamos con altos intereses.

La restitución

En el caso de Robaina y su esposa Raiza, Pérez evitó hacer mayores comentarios.

El año pasado, los Robaina fueron exculpados de evasión tributaria. Las autoridades los habían acusado de no declarar $2 millones de ingresos, incluidos los pagos de alto interés que recibieron de Pérez por unos $750,000.

Para el juicio contra los Robaina, las autoridades federales citaron a Pérez como testigo clave. Durante la audiencia, Pérez indicó que le pagaba al ex alcalde 36 por ciento de intereses, la mitad en cheques y la otra mitad en efectivo. Esa acusación fue rechazada en todo momento por la pareja. Al final, el jurado los declaró “no culpables”.

Pérez, quien purgó 54 meses de prisión en cárceles federales de Miami y Carolina del Sur por la estafa piramidal, indicó que el monto de restitución que adeuda a las víctimas es de más de $15 millones.

Actualmente Pérez dijo que se encuentra dedicado a la vida familia y trabaja en el mercadeo de suministros médicos de una empresa de Miami. Agregó que aspira a resarcir a las víctimas del fraude financiero que lideró.

“Ahora estoy volviendo a reconstruir mi vida [...] y lo que deseo es poder triunfar nuevamente”, dijo Pérez, quien se ha divorciado dos veces y es padre de tres hijos menores de edad. “Algún día, si Dios quiere y me da la oportunidad, trataré de pagarle a todas esas personas que dicen que yo les hice daño”.

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