Sur de la Florida

Muchos hoteles de Miami Beach no pagan por servivios de agua

El Loews Hotel, en Collins Avenue y la 16 calle de Miami Beach, en una foto de diciembre del 2008.
El Loews Hotel, en Collins Avenue y la 16 calle de Miami Beach, en una foto de diciembre del 2008. Miami Herald / Archivo

Para poder recibir agua potable y eliminar las aguas residuales hay que pagar por el servicio.

A pesar de esta simple regla, algunos hoteles y condominios de Miami Beach llevan años debiéndole dinero de conexión al Departamento de Aguas y Alcantarillado de Miami-Dade (WASD) que se encarga de brindarle servicios de agua a la Playa. Hasta que una auditoría del 2005 reveló que se deben millones de dólares, al parecer nadie en el condado ni en la ciudad lo había notado.

Según documentos del Departamento de Agua y Alcantarillado del Condado, hasta finales de junio, 11 edificios de Miami Beach debían más de $50,000. En total, deben $2.7 millones por los gastos de conexión que debían pagarse luego de terminarse la construcción de cada uno de los inmuebles. En la lista aparecen establecimientos como el Hotel Loews, Portofino Tower y el Hotel Bentley. Algunos de los edificios se construyeron hace tanto que el estatuto de limitaciones del estado —cuatro años— impide que el condado pueda presentar una demanda para cobrar. En alguno de estos casos, la propiedad ha cambiado de dueño.

Bajo una regla condal que se adoptó en el 2008, la ciudad, que se suponía debía cobrar el dinero, se hizo responsable, desde entonces, por las cuentas que no pagaron los negocios.

La auditoría del 2005, que descubrió que unos $10 millones habían dejado de pagarse, motive que se realizaran reformas en el WASD y dejó que el departamento entregara la mitad para el 2007. Se creó una unidad para identificar los edificios y cobrarles el dinero atrasado.

Sin embargo, millones siguen sin pagarse, y nadie puede explicar exactamente cómo ocurrió eso.

Miami Beach le paga al condado por agua limpia y tratamiento de aguas albañales. A su vez la Playa le vende esos servicios a sus residentes. Bajo una vieja ordenanza del condado, la ciudad no puede brindar los servicios si el cliente no paga los cargos de conexión establecidos. La ciudad es responsable de cobrar los cargos de conexión o de verificar que esos cargos se pagaron.

A nivel de la ciudad, esa verificación puede tener lugar antes que el departamento de inmuebles emita un certificado de ocupación, o un permiso que le permita al inquilino mudarse a un edificio terminado.

En determinado momento hace más de 10 años, esa verificación no tuvo lugar en lugares elegantes como el Hotel Loews y el Yacht Club en Portofino.

“Por consiguiente, dado que la ciudad de Miami Beach no pudo cumplir con las obligaciones que contempla la ordenanza, el condado se reunió con la ciudad para trabajar de forma conjunta la forma de referir a los clientes al WASD y el pago de la conexión”, dijo Jennifer Messemer, portavoz de Aguas y Alcantarillado del Condado.

Varios departamentos de Miami Beach han tenido cambios de personal con el paso de los años. Jimmy Morales, administrador de la ciudad, que comenzó a trabajar en la Playa en abril del 2013, desconocía el problema de los pagos atrasados, y dijo que es algo se le debió haber preguntado a los empleados y jefes hace 10 años.

“Es un problema que estaba antes que llegáramos nosotros”, dijo Morales.

En 2007, el WASD creó la Unidad de Manejos y Servicios con el fin de mantener un estrecho rastro de los pagos de conexión y asegurarse de que las ciudades que compran y revenden servicios públicos tienen que pagar los gastos de conexión si los propietarios no lo hacen.

Messemer agregó que en la actualidad se exige pagar esos gastos durante el proceso de entregar los permisos.

David Weston, ex inspector de incendios de Miami Beach, se tropezó a finales del 2013 con un mémorando del condado donde se mencionaban las tarifas que no se habían pagado.

Weston reconoció algunos de los edificios que había inspeccionado y empezó a preguntar sobre los cargos. Le dijeron que se dirigiera al WASD de Miami-Dade, el cual le dio una lista actualizada de los balances.

“Tenemos que cerciorarnos que la gente que esté al frente de la tienda pueda administrar nuestro dinero correctamente”, le dijo al Miami Herald.

En el pasado, Weston ha sacado a la luz problemas de corrupción en el departamento de inmuebles. Sus sospechas demostraron tener validez en el 2012 cuando el FBI arrestó a varios empleados del municipio en un operativo anticorrupción, de los cuales algunos están presos en la actualidad.

Con referencia a los gastos de conexión, el Loews fue una de las tres compañías con el balance más alto que respondió a las preguntas del Herald.

En una declaración que dio a conocer la semana pasada, Alex Tonarelli, gerente del Loews, no habló de por qué el hotel no ha pagado los gastos del condado. Debido a los estatutos de limitación, el condado no puede cobrar los $976,006 que debe el hotel.

“Este dinero tiene que ver con los gastos de conexión de la construcción del hotel”, dijo Tonarelli. “Conocemos lo ocurrido en estos años y de manera consistente hemos cumplido con nuestras obligaciones financieras, tal como se contempla en nuestro acuerdo con la ciudad”.

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