Sur de la Florida

La Florida encara restricciones récord en el uso de agua

Las más fuertes restricciones para el consumo del agua como nunca en su historia, se ciernen sobre los surfloridanos.

Con poca o ninguna lluvia en los pronósticos del tiempo para las próximas semanas, los funcionarios del Distrito de Administración del Agua del sur de la Florida anunciaron ayer que ampliarán las actuales medidas para ahorrar el preciado líquido, y se espera que entren en vigor el 13 de abril.

''Mi mensaje es muy simple: no bajemos la guardia, permanezcamos atentos a la crisis actual, ya que estamos viendo con mucha preocupación que la escasez de lluvias va a continuar. Yo diría que estamos al filo de entrar en una de las peores crisis en la historia de esta parte del país'', dijo ayer Carol Ann Wehle, la directora ejecutiva del Distrito de Administración de Agua del Sur de la Florida (SFWMD) durante una conferencia de prensa celebrada en West Palm Beach.

Bajo las nuevas ordenanzas los residentes de los condados de Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe se verán limitados a regar sus jardines únicamente en un horario fijo dos días a la semana; en tanto, a los negocios de lavado de carros, campos de golf y viveros se les requerirá que ahorren un 30 por ciento del total de su consumo.

Las autoridades también estuvieron de acuerdo en incluir en el conjunto de medidas restringir el consumo del agua en áreas residenciales que pertenecen a los condados Martin y St. Lucie con una declaración moderada o de fase I. Para el área de servicio del Lago Okeechobee, que comprende las zonas agrícolas de los Everglades y sus alrededores, el asunto resultará aun más drástico, ya que se ha previsto una restricción extrema o fase III, que supondrá en la práctica un ahorro en el uso de agua potable y de regadío de al menos 50 por ciento.

''Los residentes deben entender que los acuerdos para ahorrar agua son por el bien de todos'', sostuvo Wehle.

Desde el pasado 22 de marzo, los administradores del agua decidieron llevar a cabo una serie de medidas para cuidar los bajísimos niveles de suministro actuales frente a la ausencia de lluvias generalizadas y la posibilidad de que la sequía continue intensificándose, como ha sucedido.

Fue así que desde hace dos semanas se aplicaron ajustes a extensas áreas condales de Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe, limitando el lavado de autos particulares y el riego de áreas verdes y jardines residenciales a tres veces por semana, mientras que para el área de servicio del Lago Okeechobee y los campos agrícolas de St. Lucie entraron en efecto otras medidas adicionales de conservación.

Sin embargo, y pese a los esfuerzos de funcionarios locales, la disponibilidad de agua regional sigue apuntando en negativo. De hecho, marzo representó un ejemplo de que la madre naturaleza no tiene muchas intenciones de cambiar el panorama y beneficiarnos con un alivio de agua: sólo 0.60 pulgadas de lluvia cayó en todo el Distrito; es decir, 21 por ciento del promedio histórico para el mes.

Como si no fuese ya suficiente drama, el nivel del agua del Lago Okeechobee, una de las principales fuentes de abastecimiento, llegó a marcar esta semana 10.34 pies, un registro muy por debajo de su promedio normal, que varía entre 14 y 15 pies sobre el nivel del mar.

Asimismo las autoridades ordenaron a partir de hoy limitar sustancialmente el suministro de agua que va desde los Everglades hacia las tres áreas de conservación en la costa Este. La idea es que las oficinas locales de agua manejen las reservas con especial atención en los aquíferos naturales para que éstos no sufran los efectos de la salinización.

''Necesitamos métodos enérgicos, de lo contrario vamos a pagar una factura muy cara en el mediano plazo'', afirmó José Keichi Fuentes, el director de la Oficina Regional de Miami-Dade del SFWMD. El funcionario advirtió que la tendencia de la actual sequía tiene todos los elementos para superar la del 2001.

Como ejemplo, Keichi advirtió que se habían registrado no más de 2.61 pulgadas de lluvia durante los tres primeros meses de este año, lo que representa un 37 por ciento del promedio histórico para la misma estación.

jcchavez@miamiherald.com

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