Sur de la Florida

Afirman que adolescente fue quien le disparó a su novia

Un adolescente que un principio le dijo a la policía que su novia de 16 años había sido la víctima de un automóvil que pasó y les disparó a ambos, rompió en llanto y admitió que le disparó accidentalmente, mientras ''jugaba con el arma'', según dijo la policía de Miami ayer en horas de la tarde.La chica, Jennifer Suárez, se encuentra en estado de gravedad con una bala alojada en la nuca. No se cree que la muchacha pueda sobrevivir.

El joven, Juan García, de 17 años, que dejó sus estudios en la escuela secundaria Miami High, fue acusado de intento de asesinato en segundo grado.

La muchacha resultó herida a las 9:20 a.m. de ayer, afuera de la casa de García, en el 236 NW 36 Court, cerca del cinódromo Flagler Greyhound Track. Según la policía, García estaba ''jugando'' con una pistola semiautomática que creyó estaba vacía hasta que la disparó. El proyectil pasó a través de la nuca de Suárez y alcanzó a García en un brazo, que tenía alrededor de ella.

En lugar de enfrentarse a sus propias acciones, el adolescente prefirió inventar una historia, dijo la policía. García le dijo a los agentes que lo interrogaron que un Ford Explorer de color azul, de modelo viejo, con ventanillas ahumadas, pasó cerca de ellos y alguien desde adentro les hizo un disparo, hiriéndolos a los dos.Suárez fue llevada de emergencia al Centro de Traumas Ryder del Hospital Jackson Memorial.La herida que sufrió García fue menor.

De acuerdo a lo dicho por Bill Schwartz, portavoz del Departamento de Policía de Miami Police, los agentes estuvieron escépticos del cuento que les hizo García.No hubo ningún otro testigo que pudiera corroborar lo dicho por García. El hermano del muchacho se hallaba en la casa en el momento del incidente, pero estaba dormido durante la presunta agresión. La chica tenía la huella de un tambor de arma de fuego en el cuello, lo que indicaba que el arma había sido presionada contra su carne cuando se disparó.

Por otra parte, dijeron las autoridades, García tenía residuos de pólvora en la mano.Algunos conocidos le narraron a la policía que García se sentía orgulloso de jugar con armas de fuego.Después de todo un día de interrogatorios, ''el muchacho no pudo aguantar más y confesó la verdad'', señaló Schwartz.

eberas@MiamiHerald.com

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