Sur de la Florida

Herida gravemente en la cabeza víctima a punto de declarar en juicio

Tres años después de haber sido secuestrada a punta de pistola, amarrada y encerrada en un baño de su trabajo, Dorothy Jean McReynolds iba a enfrentar cara a cara al hombre que según la policía amenazó con matarla.

Pero ayer, una hora antes de que testificara en una corte del Condado Broward, un hombre con una capucha negra y una bandana también negra cubriéndole el rostro, penetró en su casa de Hollywood y le disparó en la cabeza.

Después, le disparó en una pierna a Kelly Brooks, la hija de 19 años de McReynolds.

McReynolds, de 40 años, fue declarada cerebralmente muerta en el Hospital Memorial Regional ayer por la noche. Los médicos la mantienen con vida con ayuda de un respirador artificial en espera de una posible donación, le dijo su esposo a la estación televisiva WTVJ-NBC6.

Por su parte, la muchacha se estaba recuperando, y se cree que sobrevivirá, expresaron las autoridades.La policía cree que la agresión a tiros no fue un incidente casual, pero tiene pocas pistas que seguir.

El Departamento de Policía de Broward (BSO) tiene arrestado a Billy James Lewis, acusado de haber secuestrado a McReynolds hace tres años. La víctima debía testificar en contra de él a las 9 a.m. del lunes.

''Lo calificamos como una persona que nos interesa'', dijo el capitán Tony Rode, portavoz de la policía de Hollywood. ''Es alguien que podría aclarar algunas cosas sobre la agresión a McReynolds''.

De acuerdo con la policía, el 6 de abril del 2004, Lewis entró en la tienda Check 'n Go en Hollywood, donde McReynolds trabajaba como administradora, le apuntó con un arma y la amenazó con matarla, expresó Rode.

Después, Lewis le amarró a McReynolds los brazos detrás de la espalda y la encerró en el baño del local. Poco más tarde, la soltó exigiéndole que abriera la caja fuerte, dijo Rode.

Pero Lewis ignoraba que su rehén logró activar la alarma silente, alertando a la policía del robo.En unos minutos, la policía rodeo el área, y McReynolds pudo escapar ilesa.

Lewis se parapetó dentro de la tienda durante casi cuatro horas, antes de ser arrestado y acusado de robo a mano armada, secuestro con rescate, asalto con agravantes con un arma y resistir el arresto.

McReynolds estaba lista para revivir esa pesadilla la mañana que le dispararon.

El abogado de Lewis, Randy Haas, insiste que su cliente no tuvo nada que ver con el ataque del hombre enmascarado a McReynolds.

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