Sur de la Florida

Arrestado hombre que tenía fusil AK-47 en su casa

El oficial de Miami Joe Guell chequea el número de serie de un rifle que pertenecía a un hombre  buscado por robo en Coconut Grove.
El oficial de Miami Joe Guell chequea el número de serie de un rifle que pertenecía a un hombre buscado por robo en Coconut Grove.

Fue una manera un tanto extraña de comenzar el día: con los ojos todavía soñolientos Orgis McBride saltó de la cama esta mañana inesperadamente cuando la policía entró en su casa y lo encontró durmiendo con un fusil AK-47 cargado.

Sin embargo, las cosas estaban por volverse aun más surrealistas: después de haber sido desarmado, detenido, esposado y sentado en la parte trasera de un auto patrullero, McBride trató de apoderarse del vehículo y escapar.

Cuando se le ordenó a punta de pistola que saliera del automóvil y se tirara en el piso, el hombre se negó.

''No quiero matarlo. ¡Tírese al suelo!'', le gritó uno de los policías. Aunque al final, McBride salió del auto, siguió de pie y a los policías no les quedó más remedio que neutralizarlo utilizando una pistola Taser de descargas eléctricas. Hubo necesidad de lanzarlo al piso para poder controlarlo.

Su madre fue testigo de todo. ''Durante años, he tenido esta pesadilla'', dijo la mujer, Carolyn McBride.

Hace dos días, alguien cometió un asalto en Coconut Grove. La descripción del agresor le resultó familiar a uno de los policías, Marc Muñoz, ya que coincide con la de McBride, de 47 años, quien durante el verano fue acusado de amenazar a su hermana con lo que parece ser una pistola automática calibre .45 durante una disputa doméstica el pasado 26 de julio.

Hoy por la mañana, Muñoz se presentó en el dúplex de un piso donde vive la madre del sospechoso, ubicado enla cuadra 3300 de la 24 Terrace del suroeste, con la intención de arrestarlo. El automóvil de McBride estaba estacionado allí.

La madre de McBride dijo que había salido a botar la basura cuando Muñoz se le acercó. Le dijeron que habían ido a arrestar a su hijo y la mujer se ofreció para hacerlos entrar a la casa.

A esa hora, alrededor de las 7:10 a.m., Muñoz pidió refuerzos.

El sargento Luis Valdés entró en la vivienda y vio a McBride durmiendo con el fusil de asalto a su lado.

Valdés y otros cinco policías, entre ellos el sargento Joe Cruz y el agente Joe Guell, se avalanzaron sobreel hombre de 200 libras, y lograron alejar el fusil de sus manos. Una pipa para fumar ''crack'' estaba también junto a la cama.

Cuando se le preguntó si el AK-47 era suyo, McBride respondió: ''Nunca antes lo había visto''.

McBride fue acusado de asalto con agravantes en conexión con el incidente de Coconut Grove, en tanto hay otros cargos pendientes, tal vez posesión de un arma de fuego por un delincuente hallado culpable previamente de otros delitos.

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