Sur de la Florida

Empiezan las deliberaciones del jurado en caso de terrorismo

MIAMI - AP- Tras dos meses de juicio, los jurados comenzaron las deliberaciones hoy sobre la suerte de los siete hombres acusados de conspirar para destruir el edificio de las Torres Sears en Chicago, y volar en pedazos oficinas del FBI para de este modo empezar una insurrección en contra del gobierno.

El jurado de seis hombres y seis mujeres tiene en sus manos el caso después que un fical señaló las acusaciones de que Narseal Batiste, de 33 años, era el líder de una célula terrorista que esperaba recibir ayuda de un hombre que afirmaba ser un miembro de al-Qaida, pero en realidad era un informante del FBI.

"Se trata de un fanático, señoras y señores, y de los soldados que siguen sus palabras", dijo el fiscal adjunto Richard Gregorie.

Batiste dijo que sólo trataba de sacarle dinero al informante, en tanto los abogados de la defensa han insistido en afirmar que hay pocas pruebas quevinculen a los otros seis acusados al complot.

Los miembros del grupo llamado "Los Siete de Liberty City" se enfrentan a sentencias de hasta 70 años de cárcel de ser hallados culpables de cuatro cargos de terrorismo relacionado con conspiración, incluyendo organizar una Guerra contra Estados Unidos e intentar suministrarle ayuda material a al-Qaida.

Los siete hicieron un juramento de lealtad a al-Qaida y a Osama bin Laden en una ceremonia celebrada en marzo del 2006 y que fue capturada por el FBI en videocinta, una de las pruebas principales del caso.

Los presuntos ataques nunca llegaron más allá de la etapa de planificación, pero Batiste puede escucharse hablando en cientos de otras grabaciones y videocintas del FBI donde describe algunos elementos de los ataques planeados y de la Guerra que seguiría. Durante ocho días de testimonio, Batiste argumentó que no hizo más que seguir las conversaciones sobre terrorismo para así poder obtener los $50,000 en efectivo que el informante conocido como Hermano Mohammed le había prometido.

La semana pasada, durante los argumentos finales, varios abogados defensores dijeron que el caso fue sacado de proporción por la administración Bush que busca condenas por terrorismo tras los ataques del 11 de septiembre del 2001.

No obstante, Gregorie dijo que cada uno de los acusados tuvo la oportunidad de no seguir involucrado en la conspiración, pero nunca lo hicieron.

"Este caso no tiene nada que ver con la política, sino con las pruebas que hemos presentado".

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