Sur de la Florida

Presenta su renuncia asesor legal de la Ciudad

Jorge Fernández
Jorge Fernández

Jorge Fernández, el asesor legal de la ciudad de Miami --bajo investigación penal por el cuestionable uso de su cuenta de gastos de $10,000 anuales-- presentó su renuncia ayer como parte de un acuerdo negociado con los fiscales que lo pondría en libertad condicional durante un año.

Bajo el acuerdo, Fernández se declará nollo contendere a dos conteos de contravenciones por falsos testimonios oficiales. También pagará una restitución de $3,093, la cantidad de cargos cuestionables identificados por la fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle.

''Está contrito, lo que significa que reconoce sus errores'', dijo Fernández Rundle.

El acuerdo tiene que ser aprobado por un juez la semana entrante antes de ser finalizado. Al aceptar las convicciones por contravenciones, Fernández evita la posibilidad de cumplir tiempo en la cárcel. ''Esta resolución fue la forma justa y apropiada de manejar este asunto'', dijo el abogado de Fernández, Barry Wax.

Bajo el acuerdo negociado, Fernández podrá ejercer como abogado pero, durante su libertad condicional, tendrá prohibido hacer trabajo gubernamental en Miami-Dade. El Colegio de Abogados también abrirá una investigación sobre sus acciones y, entre otras posibles sanciones, pudiera suspenderle la licencia durante un período.

Fernández gana más de $240,000 anuales, haciendo de él el empleado mejor pagado de Miami. Su renuncia entrará en efecto el 19 de febrero.

Pero aún cuando se va, se perfila una próxima batalla: Si Fernández debería recibir el pago por cesantía que está buscando, lo que tendría que ser aprobado por una mayoría de los comisionados.

El comisionado Tomás Regalado dijo que ''nunca aprobaría'' el paquete por cesantía.

Otro comisionado, Marc Sarnoff, dijo que también se opone al pago por cesantía.

Sin embargo, Regalado estuvo entre los que se alegraron de que no fuera a la cárcel. ''Me alegra que no vaya a la cárcel, por él mismo y por su familia'', dijo. Añadió, sin embargo, que es posible que otros acusados de delitos similares pudieran no recibir ofertas tan generosas como la de Fernández.

El jefe del sindicato de empleados, Charlie Cox, mientras tanto, se puso rojo como un tomate cuando los comisionados concluyeron la noche discutiendo la cuestión del pago por cesantía. No se llegó a ninguna conclusión, pero Cox dijo que ni siquiera se debería de contemplar esa posibilidad. 'Si usted es un tipo importante, es Dios', comentó Cox, añadiendo que los empleados de base no recibían tantas deferencias.

Ayer, cuando un reportero le hizo preguntas en el ayuntamiento, Fernández miró para otra parte y siguió caminando. Su abogado, Wax, dijo que los fiscales no habían sido benévolos. ''Tiene que renunciar a lo que más quiere'', afirmó.

La cuenta de gastos de Fernández atrajo la atención, entre otras cosas, por una serie de espléndidas comidas, incluyendo una cuenta de más de $1,500 en el restaurante Rusty Pelican.

Junto con los recibos que presentaba, Fernández típicamente incluía un memo declarando que las comidas estaban relacionadas con su trabajo. Estaba entrevistando a solicitantes de empleos, hablando con testigos expertos o discutiendo problemas legales con sus colegas.

Esos memos resultaron decisivos.

Aunque Fernández alegaba que su cuenta de gastos era esencialmente parte de su pago --y por consiguiente podía gastarse de diversas maneras-- los recibos que presentaba no siempre correspondían con los problemas de la Ciudad esbozados en los memos.

En diciembre, un examen del Miami Herald encontró otros suntuosos gastos, incluyendo $300,000 para la renovación de oficinas, la compra de dos televisores de plasma de pantalla ancha y alta definición, así como la aprobación de miles de dólares en viajes, bonos y privilegios para los abogados de su equipo.

Fernández también alentaba a los abogados de su equipo para que asistieran a conferencias legales fuera de la ciudad, en lugares tan exóticos como Hawaii y Cancún y, por supuesto, siempre a costa de los contribuyentes.

Fernández defendió todos los gastos como entrenamiento legal apropiado para la ciudad más populosa de Miami-Dade, pero otros abogados gubernamentales dijeron que no gastaban a ese nivel.

Los comisionados designaron el jueves a Maria Chiaro como asesora legal interina de la ciudad.

mrvasquez@MiamiHerald.com

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