Sur de la Florida

Acuerdo de nuevo estadio deja preguntas sin contestar

Boceto del propuesto estadio de los Marlins.
Boceto del propuesto estadio de los Marlins.

Mientras Miami y Miami-Dade se preparan para un histórico voto para dar a los Marlins de la Florida su ansiado nuevo estadio, un análisis del financiamiento propuesto muestra que aunque el equipo es responsable del exceso de gasto en la construcción, recibirá grandes beneficios.

Y lo que es más, el costo para el contribuyente pudiera aumentar.

Los comisionados de Miami y Miami-Dade se preparan para votar hoy sobre el plan del estadio de $525 millones. El plan --que también obliga a Miami a construir un garaje de estacionamiento de $94 millones-- no contempla un aspecto crítico: cómo financiar mejoras a la infraestructura de acueducto, electricidad y calles por valor de millones de dólares.

Pero fija claramente el flujo de ingresos: a pesar de tener que financiar una cuarta parte del costo de la construcción de $619 millones, los Marlins reciben todos los ingresos que genere el estadio.

Los líderes municipales y condales dijeron que el asunto de la infraestructura se tratará en un acuerdo futuro, pero algunos comisionados señalaron que pedirán respuestas claras.

''Estoy a favor del estadio. Pero al mismo tiempo necesito saber de dónde sale el dinero y a dónde va'', dijo el comisionado municipal Tomás Regalado, que afirmó que votará en contra si no le aclaran sus preguntas.

Abogados y profesores de Economía que han visto el contrato dicen que también se deben aclarar otras interrogantes. Por ejemplo, que el estimado de $94 millones para construir el garaje de estacionamiento puede ser menor de lo necesario. Cuestionan también cómo manejarían los Marlins cualquier sobrecosto de construcción.

El alcalde del condado, Carlos Alvarez, habló sobre el estadio durante su

discurso del Estado del Condado el miércoles, exhortando a que se apruebe y diciendo que el equipo no puede sobrevivir sin un nuevo estadio.

''Todos creen que han dado un poquito más de lo que debieron'', dijo el alcalde.

Los comisionados de Miami y de Miami-Dade han expresado un optimismo cauteloso sobre el costo total $619 millones, formulado por el administrador del condado, George Burgess.

Según el plan, los Marlins recibirían un estacionamiento y un estadio de techo retráctil de 37,000 asientos con 60 suites y césped natural donde ahora está el Orange Bowl. El estadio estaría listo para el comienzo de la temporada beisbolera del 2011.

El condado gastaría $382 millones, salidos fundamentalmente del impuesto al turismo, y $50 millones vendrían de bonos emitidos originalmente para renovar el Orange Bowl.

El municipio gastaría $94 millones en el estacionamiento, aunque el acuerdo no dice de dónde proviene ese dinero: $13 millones en costos de estadio y $10 millones para demoler el Orange Bowl.

Los Marlins serían responsables de $120 millones, con $35 millones adicionales que tendría que pagar al condado todos los años en pagos de alquiler de $2.3 millones.

Los Marlins y los líderes locales han propuesto construir un estadio varias veces a lo largo de los años, sólo para ver los planes derrumbarse a última hora.

Esos proyectos fueron criticados porque dependían mucho de proyecciones de ingresos del equipo que algunos consideraron exageradas. A pesar de haber ganado dos series mundiales, los Marlins tienen un historial de pocos aficionados en las gradas.

En este aspecto el nuevo plan es diferente. El financiamiento ya no depende de que le vaya bien al equipo. En su lugar, la deuda municipal estaría respaldada por los ingresos del impuesto al turismo.

Robert Tollison, profesor de Economía, dijo que el acuerdo se similar a cómo Cleveland usó el impuesto al tabaco para construir un estadio a los Indios.

Pero en el caso de Miami ''creo que es una política clásica de intereses de grupos. [Los que pagan] son un grupo muy difuso de personas, muchos que ni siquiera viven en la Florida'', dijo Tollison.

Aunque varios comisionados respaldan el plan, otros dicen que su voto está en el aire.

La reacción del comisionado Carlos Giménez, de Miami-Dade, fue típica: Dijo que no se ha decidido aún.

Algunos detalles del acuerdo le preocupan, entre ellos: que se exija que el equipo reserve sólo $20 millones para excesos de gastos. También se pregunta por qué las contribuciones de los Marlins no aumentaron cuando el condado accedió hacerse cargo de algunas de sus deudas.

El nuevo contrato permite al equipo, que cambiará su nombre a los Miami Marlins, que reciba dinero de los concesionarios. Por ejemplo, si la eternamente popular Hannah actuara en el estadio, un porcentaje de las entradas y todo el dinero cobrado en los concesionarios sería para el equipo.

El condado, que contribuiría la mayor cantidad para el estadio de $525 millones, no recibiría nada.

Norman Braman, el distribuidor de autos de lujo que presentó una demanda para anular el proyecto, cuestiona por qué el condado recibiría solamente del 5 al 10 por ciento de las ganancias si los Marlins venden el equipo.

''Le están dando un regalo de $500 millones a los Marlins, y sólo van a recibir 5 por ciento'', dice.

El equipo no se responsabilizará si el estado decreta futuros impuestos a, digamos, equipos o propiedades asociados con el estadio. El contrato expresa que en ese caso los costos se compensarán con fondos asignados para mejores al estadio.

El acuerdo expresa que Miami-Dade y los Marlins entreguen $750,000 al año, y Miami $250,000, para mejoras de capital.

El acuerdo contempla que Miami puede construir un garaje de estacionamiento de 6,000 espacios a un costo de $94 millones, muy por debajo del promedio normal de $25,000 por espacio.

No obstante, Fred Bredemeyer, director ejecutivo de operaciones de la Dirección de Estacionamientos de Miami, dijo que el precio puede bajar según la cantidad de entradas y salidas, posición de las rampas e incluso el lugar donde se construya el garaje.

Pete Hernández, administrador municipal de Miami, sólo dice que su personal ha revisado las cifras y que el proyecto de $94 millones es ``razonable''.

crabin@MiamiHerald.com

  Comentarios