Sur de la Florida

Un gran huracán dispararía recargos a los propietarios

Daniel Sánchez contempla los daños causados en su vivienda luego del paso del huracán Wilma, en esta foto de archivo del 2005.
Daniel Sánchez contempla los daños causados en su vivienda luego del paso del huracán Wilma, en esta foto de archivo del 2005.

Los propietarios cubiertos por la asegura-dora estatal Citizens Property Insurance (CPI) podrían confrontar aumentos hasta de dos cifras en sus pólizas, si la legislatura de la Florida no efectúa ciertos cambios en la sesión legislativa que comienza el martes.

Los aumentos podrían ser peores aun para los dueños de negocios, los consumidores con segundas casas o personas que sólo tienen casas de veraneo en la Florida, aseguradas por CPI. Los gravámenes se añaden a las pri-mas si la CPI se queda sin dinero para costear las reclamaciones posteriores a una tormenta.

La peor posibilidad, si hubiera un huracán catastrófico, es que CPI podríaañadirles recargos hasta tres veces a las personas con pro-piedades en las que no viven, lo cual podría ascender hasta 90 por ciento de las primas.

El poco anunciado cambio fue parte de la ley de seguros aprobada en el 2006. Dicho cambio se creó para hacer que los asegurados con CPI tuvieran la responsabilidad de costear cualquier déficit de dicha compañía, y se hizo efectivo en enero cuando la legislatura lo pospuso por un año como parte de un proyecto de ley de reforma de seguros aprobado en el 2007. Hasta ahora, a casi todos los asegurados de la Florida se les imponían aumentos iguales.

Sabiendo que esos enormes gravámenes podrían lle-gar a ser una realidad, Associated Industries of Florida, que representa empresas pequeñas y de tamaño mediano en todo el estado, les está diciendo a sus miem-bros que salgan a buscar pólizas.

Barney Bishop, el jefe ejecutivo de AIF, aconseja evitar a CPI siempre que sea posible.

Con su capital a riesgo de $485,000 millones, CPI "es la quinta compañía en el país y la mayor del estado. Pero solamente tiene $8,000 o $9,000 millones en el banco. Se sabe que no puede costear todas sus pérdidas'' en una tormenta grande, añade Bishop.

Pero incluso la posibilidad de gravámenes después de alguna tormenta pequeña tiene preocupados a los agentes.

"Los aumentos vendrán. Van a ser enormes, y van a afectar primero a los propie-tarios que no viven las casas'', dice Dulce Suárez-Resnick, agente de HBA Insurance en Miami.

En dólares y centavos, ¿de qué cantidades se trata?

Cada aumento podría ser hasta 30 por ciento de la prima. Eso significa hasta $900 en una póliza de $3,000. Eso es si a CPI se le acaba el dinero para pagar las reclamaciones.

Usando el ejemplo de la póliza de $3,000, un déficit para CPI que podría requerir dos o tres recargos más de sus asegurados podría llegar a sumar hasta un máximo de $1,800 para propiedades que los dueños viven y $2,700 para los que no.

Ese "peor de los casos'' sería después de que un huracán enorme, de catego-ría 5, azotara un área muy urbanizada como el sur de la Florida o la región de Tampa-St. Petersburg. Claro que los aumentos podrían ser mucho más pequeños que esos en casos de tormentas menos intensas o de una serie de tormentas menores.

El primer recargo sería en las pólizas de casas en las que no viven los dueños. Si eso no cubre el déficit, CPI entonces puede cobrarles extra a todos sus clientes, incluyendo las propiedades en que viven los dueños, hasta dos veces más.

Si todos los recargos todavía no cubren el déficit, CPI puede aumentar todas las pólizas de seguros del estado aunque no sean de casas, excepto en casos de compen-sación laboral y negligencia médica.

Los legisladores y funcionarios electorales parecen estar concentrados en buscar cómo reducir el riesgo finan-ciero del estado en casos de tormentas con el Fondo Catastrófico de Huracanes (FHCF), así que es posible que no se les dé otro alivio a los clientes en esta sesión legislativa. Ken Pruitt , el presidente del senado estatal, dice que quiere continuar con las "reformas de seguros, pero no espera modificacio-nes significativas este año.

Otros legisladores creen que hay posibilidades de que el cambio de gravámenes se posponga una vez más.

En el 2006, los legisladores pensaron que los propios clientes de CPI deberían ser los primeros que cargaran con cualquier déficit porque son los que se benefician de la cobertura de la compañía.

En aquel momento, la legislatura también estableció una distinción entre pro-piedades ocupadas por los dueños, principalmente las que califican para la exen-ción de propietario en sus impuestos de propiedad por-que esas casas son principalmente residencias, y las demás, que frecuentemente son casas de veraneo o pro-piedades de inversionistas.

"Lo que se pensó es que esas personas que no viven aquí se estaban beneficiando de la compañía de seguros estatal, y que debían pagar más si se produjera un déficit'', dice Jeff Grady, presidente de la Asociación de Agentes de Seguros de la Florida. Las asociaciones de condominios se consideran como las propiedades en que viven los dueños.

Pero las empresas caen bajo la otra categoría. Hay casi 1,700 propiedades comer-ciales con cobertura de ciclones de CPI.

Suárez señala que hay otro grupo de propiedades de esa otra categoría, muchas de ellas en el sur de la Florida. Esas casas de inmigrantes recientes que están en espera de estatus de residentes, o de extranjeros que viven legalmente en la Florida, no califican para la exención de propietarios. Si aseguran una casa con CPI, podrían recibir hasta tres recargos.

En total, CPI calcula que cubre a 450,000 propiedades de las que no tienen exención de propietario en todo el estado. Y en total, CPI asegura más de 1.3 millones de casas, condominios y apartamentos en el estado, con casi la mitad de las pólizas en el sur de la Florida.

Susanne Murphy, vicepresidente ejecutiva de CPI, dice que la compañía ha estado advirtiéndoles a legisladores y agentes del cambio que se avecina en cuanto a la aplica-ción de los recargos. Pero no les está pidiendo a los legisladores que pospongan ese cambio un año más.

"Esa decisión es de la legislatura'', dice Murphy en un mensaje electrónico en respuesta a las preguntas del Miami Herald.

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