Sur de la Florida

Comerciante de armas de Miami Beach enfrenta problemas federales

Efraim Diveroli
Efraim Diveroli

A principios de este mes, el mayor problema legal quehabía tenido en su vida Efraim Diveroli, de 22 años,fue un arresto por manejar en estado de embriaguez(DUI) después de una noche de fiesta en la playa.Esta semana, en cambio, la vida de Diveroli secomplicó muchísimo más.

Diveroli, comerciante de armas y municiones de MiamiBeach, supo oficialmente que el contrato por $300 desu compañía con el Ejército de Estados Unidos quedósuspendido tras él haber violado una leynorteamericana al haber vendido municiones chinasfabricadas hace décadas a la Policía Nacional y elEjército Nacional de Afganistán para enfrentarse a losinsurgentes de al Qaeda y el Talibán, dijeron hoy lasautoridades federales.

De igual modo, Diveroli es objeto de una investigacióncriminal a cargo de agencias federales en Washington yMiami, según funcionarios policíacos familiarizadoscon el caso. Por otra parte, un comité congresional desupervision celebrará una audiencia el mes entrantepara analizar contratos federal que le fueronotorgados a la compañía de Diveroli, AEY Inc.

Diveroli no puso ser localizado para comentar sobre elasunto, pero su abuelo, Angelo Diveroli, de 72 años,que vive al norte del condado Miami-Dade, lo defendióayer, y dijo que quienes lo han acusado de venderarmas viejas no son más que "rivales celosos''.

''Todo esto es muy vergonzoso porque mi nieto es unverdadero genio con todo lo que tenga que ver conarmas'', dijo el abuelo. ``Desde que era un niñopequeño. El tiene un don especial''.

El abogado de Diveroli, Hy Shapiro, dijo ayer que lacompañía de su cliente recibió el aviso de suspensiónel miércoles, pero que estaba esperando másdocumentación por parte del Ejército.

''No hay nada más que pueda decir por ahora'', expresóShapiro.

La improbable historia de un hombre tan jovenobteniendo un contrato militar increíblementelucrativo fue publicada por primera vez por el diarioThe New York Times, que detalló la apasionantehistoria de Diveroli como comerciante de armas que alparecer confundió al propio Ejército al decirle que lamayoría de las municiones para ametralladoras que lesvendió eran de procedencia húngara.

El joven presidente de la compañía AEY, con sede enMiami Beach, ha tenido algunos encuentros con la ley,pero no tiene antecedentes penales, según documentosde Miami-Dade.

Desde el 2005, Diveroli ha sido acusado de diferentesdelitos. Uno de ellos fue haber agredido y hostigado auna ex novia. Igualmente fue arrestado por habergolpeado a un empleado de estacionamiento delcondominio donde vive. También la policía lo acusó portener una licencia de conducción de la Florida falsa,que indicaba que era cuatro años mayor.

Su ultimo problema legal todavía está pendiente luegode haber sido arrestado el 5 de marzo por conducirembriagado.

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