Sur de la Florida

Pronostican fin de crisis hipotecaria para este año

Primero la buena noticia: lo peor de la dolorosa caída de los precios de la vivienda y la crisis de crédito podrían terminar este año. Ahora la mala: la economía se debilitará aún más y aumentará el desempleo.

Estos son los últimos pronósticos, resultado de una encuesta que la Asociación Nacional para la Economía de los Negocios (NABE) publica hoy. Todavía tiene que pasar un tiempo antes que los primeros rayos de luz atraviesen los densos nubarrones de la economía.

Un número cada vez mayor de economistas cree que el país se encuentra en la víspera de una recesión o que ya ha llegado, abrumado por el lastre de todos los problemas en el mercado de la vivienda, el crédito y los mercados financieros. En estos momentos 56 por ciento de los economistas considera que el país ya ha caído en recesión o caerá este año, comparado con 45 por ciento en febrero. Si la recesión llega, será probablemente breve y no muy profunda, aseguraron los economistas.

Los analistas económicos redujeron sus proyecciones de crecimiento económico y ahora indican que la economía, que creció 2.2 por ciento el pasado año, tendrá un ritmo de crecimiento de 1.4 por ciento este año, menos del 1.8 pronosticado en febrero. Si la nueva cifra resulta correcta, se trataría del crecimiento más débil desde la última recesión en el 2001.

El próximo año la economía debe crecer 2.3 por ciento, menos de lo que se previó anteriormente y a un paso que se considera menor de lo deseado.

"Aunque los mercados de la vivienda y el crédito recuperarán gradualmente el aliento perdido, se espera que el crecimiento económico recobre la salud muy gradualmente'', declaró Ellen Hughes-Cromwick, presidenta de la NABE y economista principal de Ford Motor Co.

Dados los pronósticos de lenta actividad económica general, es probable que las compañías se mantengan cautelosas en los gastos y generación de empleos.

Se pronostica que la tasa de desempleo, que alcanzó el año pasado un promedio de 4.6 por ciento, alcanzará 5.3 por ciento este año y 5.6 el próximo.

Los analistas abrigan la esperanza de que la baja en la venta de viviendas tocará fondo este año. No obstante, las opiniones están divididas sobre si este punto se alcanzará en el segundo, tercero o cuarto trimestre. Se espera que el precio de las viviendas baje aún más durante este año y el próximo.

En el frente de la crisis del crédito, pronostican que las condiciones mejorarán durante la segunda mitad del año.

"La economía se mantendrá débil a corto plazo, pero es probable que lo peor termine este año, al menos en cuanto a la baja del mercado de la vivienda y la crisis del crédito'', opinó Lynn Reaser, economista principal del Grupo de Estrategias de Inversión de Bank of America, quien participó en la organización de la encuesta de NABE. Ese muestreo, en el que participaron 52 analistas, se realizó entre el 17 de abril y el primero de mayo.

La debilidad del mercado de la vivienda se consideró el factor de más peso para la economía, seguido de la crisis del crédito, el precio del combustible, los alimentos y las mercancías en general.

El sostenido aumento del precio de los alimentos, la cercanía del precio de la gasolina a los $4 por galón y el petróleo rondando una cota histórica máxima de $128 por barril deben generar inflación.

Los precios al consumidor aumentarán 3.6 por ciento este año, por encima de los pronósticos de 3 por ciento. El próximo año los precios deben bajar levemente y la inflación se colocaría en 2.4 por ciento.

Para estimular la economía, la Reserva Federal ha estado reducido sustancialmente la tasa de interés de referencia desde septiembre pasado. Sin embargo, la última vez que se redujo la tasa, en abril, a 2 por ciento, los legisladores dieron a entender que las reducciones podrían estar lle-gando a su fin.

A los legisladores federales les preocupa que bajar más la tasa de interés pueda empeorar la infla-ción. Al mismo tiempo, abrigan la esperanza de que las pronunciadas reducciones, más el pro-grama de estímulo de devolución de impuestos de $168,000 millones y las exenciones de impuestos a los negocios ayuden al país a salir del hoyo.

Los analistas opinan que la Reserva Federal mantendrá estable la tasa de referencia en 2 por ciento durante el resto del año, pero pronostican que la tasa comenzará a subir el próximo para prevenir la inflación y alcanzará 3 por ciento a fines del 2009.

Mientras tanto, los economistas no están seguros de cómo los consumidores gastarán la devolución de impuestos. Mientras más se gaste, mayor será su efecto rehabilitador sobre la economía. Aproximada-mente 35 por ciento de los economistas consultados piensa que las familias gastarán del 26 al 50 por ciento de la devolución, mientras que una cuarta parte sostuvo que gastarán 25 por ciento o menos. El 31 por ciento opinó que se gastará entre 51 y 75 por ciento.

"Es probable que veamos desvanecerse la mejora creada por la devolución de impuestos hacia fines de año'', pronosticó Reaser. "Se espera que la recuperación sea más bien leve''.

  Comentarios