Sur de la Florida

Aeropuertos consienten a los viajeros nerviosos

Según empiece a aumentar el número de viajeros por aire después del comienzo de la temporada de verano tras el Día de Recordación, los aeropuertos del país estarán esperando con un número cada vez mayor de servicios que van mucho más allá de los despegues y aterrizajes.

Los pasajeros podrán acomodarse en pequeños sacos de dormir en el Aeropuerto Internacional de Miami, oír a músicos en vivo en los aeropuertos de Austin, Texas, y St. Louis, o sentarse en mecedoras en un atrio bordeado de árboles en Charlotte, Carolina del Norte. El aeropuerto de Dallas/Fort Worth se está preparando para repartir cientos de catres y frazadas si el estado del tiempo deja varados a algunos pasajeros durante la noche.

En un momento en el que las demoras de vuelos y las largas esperas en las pistas han batido marcas y se convierten cada vez más en experiencias cotidianas, más y más aeropuertos están tratando de convertirse en zonas cómodas para calmarles los nervios a los agobiados pasajeros y a la vez reforzar su credibilidad ante el público.

Una encuesta recientemente divulgada por J.D. Power and Associates mostró un descenso de 14 puntos en la satisfacción del cliente con los aeropuertos entre el 2007 y el 2008. En general, la satisfacción de los viajeros con los aeropuertos es más baja que con otros tres componentes de la industria de viajes estudiados: hoteles, arrendamiento de autos y aerolíneas.

"Los viajeros entienden que estamos progresando, pero desde el punto de vista del público no es suficiente'', dice Jim Crites, vicepresidente ejecutivo de operaciones del Aeropuerto de Dallas/Fort Worth, que cayó del primer lugar al número 15 en satisfacción de la clientela entre los aeropuertos del país. "Nuestro giro comprende eso y estamos esforzándonos mucho para encontrar soluciones''.

El Aeropuerto Internacional de Miami es uno de los que más ha mejorado en el país, según la encuesta de satisfacción del cliente de Power, y saltó del lugar 14 al número seis, la mejor clasificación que ha tenido hasta ahora. La apertura del a Terminal Sur en agosto del 2007 contribuyó a la mejor clasificación, al ofrecerles a los pasajeros 168 nuevos lugares para comprar boletos, más espacio para salir y entrar y un nuevo estacionamiento de corto tiempo.

Los pasajeros del aeropuerto de Miami pueden entrar al llamado Jetsetter Spa para tomar una siesta en dos "literas'' o hamacas futuristas, hacerse un pedicure, el manicure o darse un masaje. También hay toda una serie de otras comodidades en 139 lugares del aeropuerto, incluyendo boutiques de ropa, café italiano, helados alemanes y aparatos electrónicos ultramodernos. Habrá otros 25 negocios que abrirán en los próximos seis meses en las terminales norte y sur.

El aeropuerto es uno de los pocos en Miami que cuenta con un café en la antesala de la zona de recoger el equipaje, el Café Carreta, con comida cubana y latinoamericana las 24 horas. Un carrito eléctrico del aeropuerto puede llevar a los pasajeros por todas las áreas de la terminal no vedadas por seguridad.

La mayoría de los otros carros de esa clase son de las aerolíneas. Y cuando más público hay, el aeropuerto saca su arma secreta: el Payaso Ofi, que divierte a los pasajeros.

Ni el aeropuerto de Miami ni el Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood están tan abrumados por demoras como otras terminales. Pero tienen que prepararse para un tipo de emergencia que la mayoría de los aeropuertos no tiene que confrontar: la época ciclónica que dura de junio a noviembre.

Si hay vientos constantes de 55 millas por hora o más, los aeropuertos tienen que suspender las operaciones y transportar a los pasajeros a lugares seguros.

A pesar de su caída en la encuesta reciente, Dallas/Fort Worth está a la cabeza de la campaña nacional de ayudar a pasajeros varados por demoras o mal tiempo. Luego de muy sonadas tardanzas con pasajeros varados durante horas en las pistas de otros aeropuertos, Crites convocó a una conferencia de más de 30 grupos que representaban al giro de aerolíneas, a defensores de los pasajeros y al gobierno en septiembre del 2007, para empezar a planificar una serie de soluciones de emergencia. Ahora que comienza la temporada turística veraniega, Dallas/Fort Worth y otros aeropuertos están almacenando frazadas, catres, almohadas y esteras para dormir, con el fin de distribuirlas entre los pasajeros varados. Otras medidas incluyen mantener abierta por lo menos alguna cafetería las 24 horas para que los pasajeros tengan acceso a comida y tener a mano a personas voluntarias que ayuden también. Hay algunas unidades de la Cruz Roja colaborando con algunos aeropuertos.

El Aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta, el más concurrido de la nación, ha comprado rampas y 100 autobuses para sacar a los pasajeros de los aviones cuando estén simplemente varados en las pistas, y tiene un equipo para ayudar a los pasajeros en casos de emergencia.

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