Sur de la Florida

Fay borra escasez de agua en el Lago Okeechobee

En unos pocos días, el sur de la Florida ha pasado de tener una escasez a una plenitud de agua.

Las ciénagas de los Everglades al oeste de los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach están tan repletos de agua que los que están a cargo de la fauna silvestre cerraron temporalmente casi 700,000 acres a la cacería para proteger a los animales.

Los canales están drenando a las costas miles de millones de galones de agua caída durante la tormenta en los Everglades y suburbios.

Y para cuando las lluvias que todavía persisten como resultado de la perturbación ciclónica Fay terminen de drenar, el Lago Okeechobee, con niveles bajos sin precedentes durante casi dos años, habrá subido tanto que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército podría verse ante la controversial decisión de o bien empezar a sacar aguas sucias del lago o proteger el enorme, antiguo y poroso dique.

No esperen que Fay, o cualquier otro sistema atmosférico que venga después, haga que se terminen las restricciones tales como los regadíos de patios dos veces a la semana y demás. Aunque Fay se debilitó en cuanto a la fuerza del viento, la tormenta que había subido hasta el extremo norte de la Florida ha probado ser un ejemplo de la inestable realidad de las condiciones acuíferas en la Florida, donde el "promedio'' frecuentemente significa el punto intermedio entre extremos de seca y diluvios.

El Distrito de Administración de Acueductos del Sur de la Florida aún no ha reconsiderado su plan sobre las res-tricciones de agua.

No después de los dos años que hemos pasado'', comentó él. "Todavía no sabemos qué tal será el resto de la temporada de lluvia''.

Al principio por lo menos, la tormenta ha borrado en gran medida la escasez de agua en la región.

El nivel de agua del lago subió más de un pie en los tres días que hace que las primeras corrientes de Fay se sintieron a través del sur de la Florida.

Antes de que Fay salga definitivamente de la Florida todavía se espera que deje caer una o dos pulgadas más en la cuenca del Río Kissimmee, y el Cuerpo de Ingenieros dijo que se proyecta que las aguas procedentes del norte le añadirán otro pie a los niveles del lago en la semana siguiente.

Podría llegar a 14 pies y más para el mes que viene, afirma Sean Smith, jefe de ingeniería de recursos acuíferos de la oficina del Cuerpo de Ingenieros en Jacksonville. Ese aumento de dos pies o más superaría con facilidad las 18 pulgadas que el huracán Wilma le añadió al lago en el 2005, y el pie que la tormenta Ernesto le añadió en el 2006.

"Ha sido una subida bastante rápida'', dijo Smith. ‘‘Normalmente no vaticinaríamos que subiría tanto como ha ocurrido''. Aunque el lago tenía una altura de 1.66 pies por encima del promedio histórico, las afluencias de Fay cerrarán gran parte de esa diferencia en las próximas semanas.

Eso suena bien, pero ese nivel histórico, que abarca un período de 41 años cuando el nivel del lago era en ocasiones tan alto que las plantas acuáticas morían cubiertas por un agua cenagosa, ya no es la medida correcta para determinar el nivel de salud o de seguridad del lago.

En abril, el Cuerpo adoptó un nuevo sistema para administrar el lago para reducir los riesgos del dique cons-truido hace 75 años.

El cambio tuvo lugar después de un alarmante estudio financiado por el estado y hecho en el 2006 donde se encontró que el viejo dique --construido en los años 30 luego que se ahogaron más de 30,000 personas en dos enormes inundaciones-- corría un gran riesgo de romperse conaltos niveles de agua.

Los propios estudios del Cuerpo pronosticaron un ligero riesgo de uno por ciento de filtración o de ruptura a 15 pies, subiendo a un riesgo de 11 por ciento a los 17 pies, un riesgo de 45 por ciento a los 18 pies, y cierto grado de quiebra a los 21. Un colapso catastrófico podría poner en riesgo a decenas de miles de personas que viven alrededor del lago en peligro.

El nuevo plan --que busca salvaguardar el lago hasta que el Cuerpo termine un proyecto de dos décadas a un costo de $300 millones, para sustituir los diques que abarcan 143 millas.

El plan busca que las aguas bajen a 12.5 pies durante la temporada seca y alcancen su altura máxima de 15.5 pies al final de la temporada de lluvias, algo que según el Cuerpo balancea el suministro de agua, así como los problemas ambientales y de seguridad de la población.

Esto significa que mientras el lago sube y se beneficia el suministro de agua y las marinas, hoteles y granjas cercanas, también elimina las aguas bajas que le brindan al Cuerpo una opción de seguridad para el dique.

"Está ocurriendo con más rapidez de lo que pensábamoss que sucedería'', dijo Susan Sylvester, directora de operaciones del Distrito.

Con el sur de la Florida saturado por las últimas y copiosas lluvias, otra tormenta tropical podría hacer que el lago Okeechobee sobrepase los 15 pies, un punto donde las bombas podrían casi de seguro activarse para que el nivel del lago baje.

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