Sur de la Florida

Divorcio del ‘Anticristo’ sigue su curso sin él

El anticristo está prófugo. José Luis de Jesús Miranda, el líder de la iglesia con sede en Doral que primero afirmó ser Cristo, y después el Anticristo, desapareció luego de haber sido declarado en desacato de la corte por no pagarle la pensión establecida en el divorcio a su esposa. El juicio por el divorcio de ambos se celebró esta semana sin la presencia de De Jesús, en tanto la esposa, Josefina de Jesús Torres, alegó abuso, abandono e infidelidad. Torres está solicitando la mitad de los bienes de la iglesia Growing in Grace, así como de las propiedades personales de De Jesús, que según sus abogados son las mismas, porque reclaman que De Jesús controla las finanzas de la iglesia. La cifra que busca Torres es $2.2 millones.

El juez de la corte civil de Miami Roberto Pineiro, que presidió el caso, le ordenó a De Jesús pagar lo que debía o de lo contrario que se presentara ante las autoridades el 6 de agosto, después que dejó de pagarle a Torres cinco meses de la pensión establecida, lo que equivale a más de $72,000.

El abogado de De Jesús, Gregory Betancourt, le dijo a The Miami Herald que las acusaciones de Torres de maltrato forman parte de una estrategia legal para apoderarse de grandes sumas de dinero de su cliente.

De Jesús ‘‘niega categóricamente todas esas afirmaciones’’, dijo Betancourt, quien luego agregó que no ha hablado con su cliente en más de dos semanas. ‘‘Lo único que ella quiere es obtener todo el dinero que pueda’’.

El juicio de tres días terminó ayer, y Pineiro les pidió a ambos abogados que presentaran en un plazo de tres semanas las propuestas para llegar a un acuerdo. Después él tomará una decisión sobre el caso.

El imperio Growing in Grace, que se ha ampliado a 300 iglesias en más de 30 países, alcanzó notoriedad internacional en los dos últimos años luego que De Jesús declaró que él era Jesús Cristo. De Jesús, de 62 años, posteriormente afirmó que era el Anticristo, ya que, según argumentó, como ocurre en el Juicio Final, sus enseñanzas sustituyen las de Jesús. De Jesús y otros seguidores tienen tatuajes con el número ‘‘666’’ para ilustrar su devoción.

El testimonio en su caso de divorcio fue desde lo espiritual –con un líder de la iglesia que explicó por qué él consideraba que De Jesús era Dios– hasta lo sórdido, cuando Torres dijo que durante su matrimonio De Jesús la abandonó por otra mujer en Houston, una fiel dentro de su círculo de íntimos colaboradores, y a la que ahora llaman su ‘‘esposa’’.

Torres, de 45 años, también afirmó que en una ocasión De Jesús la empujó contra una cerca, y abusó de ella emocionalmente amenazándola con enviarle ‘‘los ángeles de la destrucción’’ a ella y a sus hijos.

‘‘No me pegó, pero en mi mente me destruyó’’, dijo Torres. ‘‘En ese momento, yo creía que había sido escogido por Dios y que tenía el poder de controlar a los ángeles’’.

Torres le dijo a la corte que su matimonio fallido le ha hecho demasiado daño sicológico como para poder trabajar. En su testimonio, Torres describió un estilo de vida de casados que incluía hospedarse en las suites presidenciales de los hoteles más exclusivos de América Latina, joyas y dinero en efectivo que le entregaban a De Jesús en sus manos sus agradecidos fieles, y un sinfín de bienes que financiaron la generosidad de sus fieles. Torres dijo que era como si viviera en unas ‘‘vacaciones eternas’’. El propio De Jesús se ha jactado de sus riquezas. Durante el proceso, el abogado de Torres, Norman Segall, mostró una videocinta de uno de los sermones que De Jesús pronunció en el 2007 después que su caso de divorcio explotó en las noticias.

En la cinta, de forma desafiante De Jesús habló de la ‘‘caja de relojes Rolex’’ y de otros obsequios que recibió de sus fieles. Sin embargo, ahora De Jesús dice que su fortuna ha cambiado. En una carta personal a Pineiro De Jesús dijo que estaba a punto de la bancarrota.

‘‘Sólo quiero hacer lo correcto y ayudar económicamente a Josefina, pero en estos momentos no puedo ni ayudarme a mí mismo’’.

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