Sur de la Florida

Meissner aboga por amnistía para indocumentados

La solución al problema de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos no pasa por su deportación obligatoria o voluntaria, sino por la creación de una vía legal para que ajusten su estatus, sin que esto signifique poner en peligro la seguridad nacional.

Así opina Doris Meissner, una de las personas con mayor conocimiento sobre temas de inmigración en Estados Unidos, por haber dirigido el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de 1993 al 2000, durante la administración del presidente Bill Clinton.

Meissner es ahora investigadora principal del Instituto de Política Migratoria (Migration Policy Institute), una organización sin fines de lucro con sede en Washington. En una entrevista exclusiva con El Nuevo Herald, la ex funcionaria consideró que tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, la preocupación de las agencias que velan por la seguridad nacional no tiene relación con la presencia de millones de indocumentados y que, en todo caso, "es mejor saber quién está en el país'' que mantenerlos en el anonimato.

Meissner no se inmuta cuando pronuncia la palabra amnistía, lo que en algunos círculos políticos de Washington causa incomodidad.

Sostuvo que la amnistía de 1986, impulsada por el presidente Ronald Reagan, fue un éxito y afirmó que los políticos pierden su energía debatiendo sobre el término de la amnistía, en lugar de comprender que "un estatus legal es esencial para una exitosa reforma inmigratoria''.

En cuanto al muro que el gobierno de Estados Unidos construye en la frontera con México, la ex comisionada señaló que se trata de un asunto de "política y no de seguridad''.

Meissner tiene una historia muy particular en Miami, porque su imagen está asociada con la figura del niño Elián González. En el 2000, fue duramente criticada por el exilio cubano tras determinar que el padre del menor, que había llegado de Cuba, era el único con autoridad para hablar de su estatus migratorio.

A continuación extractos de la entrevista de El Nuevo Herald con Doris Meissner.

ENH:¿Cuál es el tipo de reforma inmigratoria que necesita el país?

DM: Una reforma que de oportunidades legales y que permita que vengan a Estdos Unidos personas calificadas para ocupar trabajos de distintos niveles, que impulsen el crecimiento económico del país. La reforma también debe establecer reglas que funcionen y asegurar que las leyes son cumplidas.

Esto requerirá un sistema de verificación para que los empleadores sean responsables de contratar únicamente a trabajadores legales.

Junto a estas dos medidas, la reforma también debe permitir a los que están actualmente en el país, de forma ilegal, la oportunidad de aplicar por un ajuste.

ENH: ¿Crear una vía hacia la ciudadanía para los 12 millones de indocumentados que se cree viven actualmente en Estados Unidos, es lo mismo que amnistía?

DM: Un camino hacia la ciudadanía será llamado amnistía por sus oponentes, independientemente de la definición que tenga el diccionario, porque la palabra amnistía se ha convertido en el "llanto de protesta'' de las organizaciones anti-reforma.

En mi opinión, los proponentes de la reforma deben enfocarse en explicar por qué un estatus legal es esencial para una exitosa reforma inmigratoria, en lugar de gastar energía discutiendo sobre lo que es o no es amnistía.

ENH: ¿Fue la amnistía de los años 80, una correcta decisión gubernamental? ¿Cuál es la lección que debemos aprender de esa experiencia?

DM: La ley inmigratoria de 1986 incluía provisiones de legalización. Esas medidas fueron esenciales para las metas legales que la legislación quería lograr.

El Programa de Legalización fue efectivamente implementado y todas aquellas personas que obtuvieron un estatus legal, han sido muy exitosas al ser parte de Estados Unidos desde esos años.

ENH: Mucha gente piensa que legalizar a 12 millones de indocumentados podría hacer más seguro al país, porque a través del proceso de ajuste el gobierno tiene que revisar sus antecedentes, y lo peor es mantener a estas personas en el anominato. ¿Qúe cree usted?

DM: La revisión de antecedentes también formó parte del Programa de Legalización de 1986 y será parte de cualquier futuro programa.

Definitivametne es mejor saber quién está en el país, que mantener la actual situación, especialmente después de los sucesos del 9/11.

Del mismo modo, las verdaderas amenazas contra el país que realmente tienen ocupados y preocupados a las agencias de seguridad, están muy lejos de la presencia de una enorme población de indocumentados.

ENH: ¿Podrá el muro entre Estados Unidos y México mejorar la seguridad en el país y evitar la entrada de indocumentados?

DM: Los miembros del Congreso decidieron que ellos tenían que tener algo que mostrar a sus electores en el tema de inmigración, tras fracasar en la aprobación de una significativa legislación inmigratoria.

La Ley del Muro de Seguridad es política, no de seguridad.

ENH:¿Qué sugerencia le daría a usted a los legisladores, en beneficio del país, para aprobar una verdadera reforma inmigratoria?

DM: Que puedan reconocer que la inmigración es un bien nacional, vital para la economía y el éxito político y social del país.

ENH: ¿Cree que en el futuro, las medidas para legalizar a los inmigrantes serán más estrictas, disminuyendo de esta forma el número de personas que eventualmente podrían ajustar su estatus?

M: Eso dependerá del resultado de las elecciones, tanto las presidenciales como las del Congreso.

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