Sur de la Florida

Negocios de la Calle Ocho piden más tiempo con turistas

UN GRUPO de turistas baja de un autobús para visitar el mundialmente famoso Parque del Dominó en 
la Pequeña Habana. Los visitante sólo tienen 15 minutos para recorrer el área.
UN GRUPO de turistas baja de un autobús para visitar el mundialmente famoso Parque del Dominó en la Pequeña Habana. Los visitante sólo tienen 15 minutos para recorrer el área. El Nuevo Herald

No sólo el enfriamiento de la economía está poniendo presión al comercio de la Calle Ocho. A eso también se añade la falta de coordinación entre los proveedores de servicios turísticos y los dueños de negocios de la Pequeña Habana, quienes denunciaron que los autobuses que transportan visitantes no dan tiempo suficiente para que los turistas puedan recorrer el área a pie, restándoles opciones a muchos locales comerciales.

Asimismo argumentaron que estos vehículos se detienen únicamente a la altura del Parque del Dominó, lo cual favorecería a una tienda en particular, Little Havana To Go, ubicada a unos cuantos pasos.

"Los turistas no caminan por aquí debido a que les dan 15 minutos. Y ¿qué pueden hacer en tan poco tiempo?", se preguntó Pedro Bello, de Cuba Tobacco Cigar.

"Pero lo más grave es que el recorrido a pie está limitado a la avenida 14 y les dicen a los extranjeros que no pasen de ahí, alegando cuestiones de seguridad''.

Carole Ann Taylor, dueña de Little Havana To Go, no negó que los autobuses hagan frecuentes paradas cerca a su establecimiento. De hecho, dijo que destina un porcentaje de sus ventas a los choferes para que el paseo comience en su negocio.

"Es una práctica absolutamente legal y lo veo como una estrategia de marketing. No tiene nada de malo'', puntualizó la empresaria, quien añadió que está trabajando fervientemente para que se establezcan recorridos de tres horas en la Calle Ocho con el propósito de que los turistas no estén en apuros y todos los comerciantes salgan ganando.

En todo caso, el debate en relación al impulso del comercio llegará al ayuntamiento de la ciudad de Miami en los próximos días, cuando representantes de pequeños y medianos negocios de la zona soliciten una reunión con funcionarios del municipio para ventilar este caso y otros pendientes.

Claribel Barreto y José R. Olivera, dueña y administrador de Claribel Discount y de Cigars Lounge & Factory, respectivamente, coincidieron en señalar que las ganancias de sus negocios han experimentado un declive debido a las limitaciones que encaran los visitantes.

Barretó aseguró que los ingresos que percibía mensualmente por la venta de souvenirs de la Calle Ocho han caído un 60 por ciento en lo que va del año, en tanto que Olivera calculó que la disminución en la demanda de tabacos ha experimentado un bajón hasta de 40 por ciento.

Sin embargo, representantes de las industrias de turismo y paseos guiados en el condado Miami-Dade negaron tener conocimiento de cualquier situación irregular que esté afectando a los comercios, limitándose a decir que ellos siguen un cronograma específico para que el turista conozca de todo un poco.

"Nosotros hacemos la parada en el Parque del Dominó porque es un lugar céntrico. Y puede ser que haya algún incentivo para los choferes, pero a mí no me dan nada, sólo multas por el estacionamiento'', dijo Sandro Mastella, dueño de Safari Tours, refiriéndose al hecho de que él no recibe pago de comisiones de las tiendas y que resulta más preocupante la dificultad de encontrar un sitio para los autobuses recreativos, como el que existe en Coconut Grove.

Otro especialista en servicios turísticos, Helmut Sprinckmoller, portavoz de Infinity Tours, aseguró que, además del escaso estacionamiento, queda claro que los negocios deben impulsar sus propias estrategias de mercadeo para atraer clientes.

No obstante el comisionado por el distrito 3, Joe M. Sánchez, detalló que hay suficiente espacio disponible en la Calle Ocho y recordó que se han construido en los últimos años hasta tres estacionamientos nuevos: el primero, ubicado detrás de un restaurante de comida rápida en la avenida 14; el segundo cerca al Teatro Tower; y un tercer estacionamiento que fue acondicionado en la esquina de la avenida 17 del suroeste y la calle 7.

"En general hemos mejorado muchísimo. Y en lo que concierne a la promoción del turismo, los comerciantes también deben hacer su parte para enganchar a la clientela'', puntualizó Sánchez.

Internacionalmente reconocido como uno de los sitios más emblemáticos del sur de la Florida, la Calle Ocho ha estado luchando por años para embellecer el entorno y dotarlo de un ambiente más agradable para todo aquel que busque un toque de cubanidad y verdadero sabor latinoamericano.

Pequeños y medianos negocios han logrado modernizar sus tiendas y la ciudad ha desarrollado importantes planes de acción para revitalizar el flujo turístico, como la noche de galerías o el viernes cultural, que se realiza el último viernes de cada mes, entre las avenidas 17 y 14.

Pero a pesar de los esfuerzos y la esperanza de muchos empresarios que confían en que más temprano que tarde la situación cambiará, todavía resta mucho por hacer, según opinó Olivera.

"No se trata de buenas intenciones, sino de una política constante. Por ahora nos quedamos vestidos y alborotados, como dice el refrán'', puntualizó.

jcchavez@elnuevoherald.com

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