Sur de la Florida

Hombre que ultimó la policía era un esposo celoso

Alejandro Figueroa, el hombre de 37 años que resultó muerto en una candente confrontación con la policía en un edificio de apartamentos de Pembroke Pines el martes pasado, era un hombre obsesionado por los celos, según su esposa.

La semana pasada, en su casa de Dania Beach, Figueroa tomó un machete del garaje de la casa y corrió en busca del hombre que sospechaba era el amante de su esposa, de acuerdo con documentos judiciales. Sin embargo, el presunto amante sólo existía en la mente de Figueroa, dijo su esposa, Kreisten, cuando solicitó una orden de restricción en su contra con fecha 29 de agosto.

''El empezó a recorrer la casa enloquecido, buscando en los dormitorios, en el garaje, afuera en el patio, sin parar '', dijo Kreisten Figueroa, de 37 años, en documentos que se dieron a conocer ayer. 'Me decía que le dijera dónde se había escondido, y siguió actuando lleno de ira hasta que llegó la policía'', dijo la mujer.

Un juez aprobó la orden de restricción que buscaba Kreisten Figueroa, ordenándole a Alejandro Figueroa que permaneciera alejado de su esposa y de sus tres hijos, de 3, 8 y 12 años, respectivamente.

A Figueroa se le prohibió acercarse a 500 pies de la casa familiar, y a 100 pies del vehículo de su esposa, tal como aparece en el documento del 29 de agosto.

De igual modo, en el documento se le ordenaba a Figueroa que entregara cualquier arma de fuego que tuviera en su propiedad.

La pareja tenía fijada una audiencia en los tribunales para el próximo 11 de septiembre.

Figueroa estaba viviendo con un familiar en el complejo de apartamentos Archstone Harbour Cove en Pembroke Pines cuando la policía le dio muerte el martes.

Un residente del complejo dijo que hubo una pelea doméstica en el apartamento del primer piso donde Figueroa se estaba quedando, que luego continuó hasta llegar al estacionamiento.

El martes por la tarde, poco antes de que la policía lo abatiera, Figueroa estaba caminando por el complejo con una pistola en la mano, disparándole a los automóviles y apuntándose a sí mismo con el arma, según varios testigos.

''Estaba pidiendo ver a su esposa'', dijo un vecino que sólo se identificó como Ras. "Tuvimos suerte, porque sólo fue él quien murió".

Kreisten Figueroa no devolvió las llamadas que se le hicieron ayer para que comentara sobre el incidente.

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