Sur de la Florida

Dueños de Pharmed se declaran culpables

Carlos y Jorge de Céspedes, que fueran dueños de Pharmed, una de las mayores empresas hispanas de Estados Unidos, se confesaron culpables el viernes por la mañana de un cargo de confabulación para cometer fraude electrónico y otro de evasión de impuestos.

En una declaración escrita adosada al acuerdo negociado, Jorge de Céspedes admitió haber hecho pagos en efectivo a una empleada del Kendall Regional Medical Center a partir de los 1980 hasta los 1990. A cambio de eso, la empleada, Sylvia Oramas, desviaba abastecimientos del almacén del hospital a Pharmed.

También a fines de los 1990, Jorge de Céspedes admitió que Sylvia empezó a generar falsas órdenes de compra para suministros médicos de Pharmed que el hospital pagó aunque nunca recibió.

En la audiencia de ayer, la voz de Carlos de Céspedes, 588, se quebró cuando le dijo a la jueza federal de Distrito Patricia Seitz, "Estoy muy apenado y avergonzado por el dolor que le he ocasionado a mi famiilia, a mis hijos y a la comunidad en su conjunto''.

La jueza le pasó unos kleenex al abogado de Céspedes, y Carlos los usó para secarse los ojos.

Su hermano, Jorge de Céspedes, 55, le dijo a la jueza que él también estaba "muy avergonzado, muy apenado''.

Mientras el negocio de distribución de productos médicos de Pharmed estaba en un tribunal de bancarrota, los hermanos, fueron acusados en julio de fraude electrónico relacionado con la atención a la salud y evasión de impuestos en dos casos que surgieron de dos investigaciones independientes.

Los hermanos fueron acusados de estafar al Kendall Regional Medical Center de varios millones de dólares en un complejo esquema de sobornos así como de haber evadido el pago de unos $8 millones en impuestos federales a los ingresos.

Tres antiguos empleados del Kendall Regional ya se han declarado culpables en el caso de fraude. Documentos de la corte revelan que los empleados dijeron que Pharmed había estado estafando al hospital intermitentemente desde los 1980s.

Ahora los hermanos afrontan hasta 20 años por el conteo de fraude y cinco años por el cargo de impuestos, pero los fiscales han acordado dejarlos servir sus condenas concurrentemente y probablemente sean condenados a mucho menos que el máximo.

El inicio de la sentencia está programado para el 4 de diciembre. Sus abogados dijeron que probablemente llenen el salón con testigos favorables a los hermanos.

Al cuestionar su capacidad para comprender el significado de una confesión de culpabilidad, Seitz le preguntó a los hermanos que medicamentos estaban tomando y estos podían haber obnubilado su juicio.

Pero ambos dijeron que, además de medicinas para la presión y otras igualmente comunes, estaban tomando Lexipro, que generalmente se receta para depresión y ansiedad.

"Supongo que me ayuda a mantenerme estable'', dijo Jorge.

"Creo que tiene algo que ver con este caso'', dijo Carlos.

Ambos dijeron que los medicamentos no habían nublado su juicio al decidir confesarse culpables.

Durante la audiencia, el fiscal federal adjunto Ryan K. Stumphauzer le dijo al juez que una conspiradora no señalada anteriormente, Erika Urquiza, una vicepresidenta asistente de Pharmed también había acordado declararse culpable.

También será sentenciada en diciembre, junto con tres ex-empleados del hospital: Víctor García, Joanna Delfel y Sylvia Oramas

Hablando de los hermanos, el fiscal federal R. Alexander Acosta dijo en en julio, en una declaración, "Estos individuos lo tenían todo: éxito, dinero y la admiración de su comunidad. Pero ensuciaron su buen nombre y su reputación porque querían más de lo que tenían, y lo querían de una manera rápida y fácil. Y, como muestra este caso, esa manera rápida y fácil generalmente lleva a la cáárcel''.

El acuerdo negociado fue la última etapa en la historia del sopresivo colpaso de dos hermanos con ingresos personales de más de $20 millones cada uno en el 2003.

En enero, Carlos de Céspedes le escribió al Miami Herald en un mensaje electrónico: ‘‘Mi hermano y yo estamos tremendamente orgullosos de lo que hemos podido alcanzar en Miami. Hemos contruido un número de exitosos negocios que han empleado a muchos cientos de personas, hemos pagado muchos impuestos y hemos apoyado muchas importantes causas comunitarias''.

En una nota de prensa, Acosta elogió los esfuerzos investigativos del FBI y el Servicio de Rentas Internas.

El caso de fraude de atención a la salud está siendo encausado por Ryan Stumphauzer. El caso de evasión de impuestos está siendo encausado por Tom Mulvihill y Steve Schlessinger.

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