Sur de la Florida

Endurecen requisitos para sacar licencia de conducir

Marisela, una mujer indocumentada que vive en Miami, tiene que viajar todos los días en taxi para ir al trabajo porque no tiene licencia de conducir, un documento que cada vez se ha vuelto más valioso e inaccesible, y que a partir del 1ro de octubre será más difícil de obtener.

Las nuevas restricciones que entrarán en vigor en la Florida como parte de la ley federal antiterrorista, Real ID (Identificación Real), obligan a todos los residentes del estado, incluyendo a ciudadanos y residentes legales, a presentar nuevos documentos para obtener o revalidar la licencia, tales como la tarjeta de seguro social.

Pero esto no afecta a los indocumentados en la Florida, quienes después de los atentados del 11 de septiembre del 2001 están impedidos de sacar o revalidar la licencia de conducir.

Varias organizaciones proinmigrantes, interpretan las regulaciones contra los terroristas, más bien como "una guerra contra los indocumentados''.

Además, consideran irónico que mientras por un lado el gobierno les niega el carnet, por el otro, les asigna un número de identificación para que puedan pagar sus impuestos.

Por otra parte, a los activistas les preocupa que miles de indocumentados se vean forzados a manejar sin licencia y sin seguro y que, por miedo a ser arrestados y posteriormente deportados, terminen huyendo de la escena de los accidentes.

Tras los atentados terroristas del 2001, la Florida fue uno de los primeros estados en la nación que imposibilitó a los indocumentados obtener la licencia, al incluir el estatus

migratorio como uno de los requisitos para obtener el carnet.

El hecho de que Mohammed Atta, uno de los secuestradores del 9/11 obtuviera un carnet de conducir de la Florida válido por seis años, y el resto de los terroristas utilizara otras licencias e identificaciones estatales para su-birse a los aviones, alarmó a las autoridades y allanó el camino para la creación de una identificación nacional más segura, cuyas pautas están especificadas en la Ley Real ID.

El 2010 es la fecha límite para que todos los estados cumplan con las disposiciones de Real ID, y recibir fondos federales para facilitar los cambios.

Según Modesto Burgos, portavoz para la comunidad hispana del Departamento de Seguridad en las Carreteras y Vehículos de Automotores de Florida (FHSMV), la licencia estatal de conducir ha sido "un modelo'' a nivel nacional para el Real ID, al tener dispositivos de seguridad que progresivamente han aumentado a 17, con la última versión del carnet, y que ayudan a evitar el robo de identidad y otros fraudes.

En cuanto a la situación de los indocumentados, Burgos admitió que estas personas corren "un gran riesgo'' cuando deciden manejar sin la licencia, al tiempo que reconoció que muchos "se pueden dar a la fuga''.

"El problema ya existe... las personas que manejan sin licencia tienen una espada sobre sus cabezas'', agregó Burgos, quien recomendó a quienes están en esa situación ‘‘resignarse o tratar de

legalizar su presencia en el país''.

Y Marisela es una de las tantas personas que se han resignado a no tener licencia de conducir.

La mujer que gasta $108 semanales (a razón de $18 por día) para ir en taxi desde su casa hasta la cafetería donde labora seis días, se siente atrapada y con pocas posibilidades de obtener el carnet de conducir.

Entró por la frontera con México hace cuatro años desde Nicaragua y no podrá cambiar su estatus migratorio a menos que el Congreso, a través de una reforma, abra canales legales para una legalización en masa.

"No sé que voy a hacer. Es una situación muy incómoda para moverme de un lugar a otro. Y cuando pido un favor tengo que pagar la gasolina a quien me va a llevar'', dijo Marisela que dejó tres hijos

menores de edad en su país natal, a quienes mantiene con los pocos dólares que envía mensualmente.

Alicia, de 48 años, también se ha conformado a vivir sin licencia de conducir, pero la experienia ha resultado "difícil y arriesgada''.

No sólo tiene que montarse en dos autobuses para ir al trabajo, mojarse bajo la lluvia y caminar cuadras enteras, sino que debe andar con dinero en efectivo y con miedo de ser asaltada.

Después de tres años de vivir en Miami, no ha podido abrir una cuenta bancaria, ni cobrar cheques por falta de licencia.

"Los indocumentados pasan muchas penurias y es una ironía que el gobierno federal les habilite un número para que paguen sus impuestos, pero les niegue la licencia de conducir'', dijo José Lagos, presidente de la

Unidad Hondureña y activista pro inmigrante.

La decisión del Gobierno de negar licencias de conducir a los indocumentados crea ‘‘un problema en la economía que afecta a la comunidad en general'', indicó Daniella Levin, presidenta de Human Services Coalition, una organización sin fines de lucro en el condado de Miami-Dade.

Al tener impedimentos para movilizarse, estas personas no pueden trabajar y "se afectan los negocios y los serivicios públicos'', indicó Levin.

La activista explicó que con un transporte público poco confiable, muchas de estas personas salen a manejar "aumentado el peligro en la carreteras y la posibilidad de que escapen ante un accidente, por miedo de que los detengan''.

Los cambios a partir del 1ro de octubre incluyen los

siguientes requisitos:

* Presentar prueba de seguro social u otros documento donde aparezca el número.

* Los pasaportes, residencias permanentes, permisos de trabajo y otros documentos que prueben el estatus migratorio deben estar vigentes. No se aceptan documentos expirados.

* Los choferes comerciales que reciban una multa por Manejar Bajo Influencia (DUI) no podrán manejar el vehículo comercial por un año. Si reinciden con otro DUI se les suspende la licencia para siempre.

* Las licencias Clase E serán válidas por ocho años, excepto para personas de 80 años, cuya duración será de seis años.

El precio para la renovación aumentó de $20 a $27.

kerodriguez@elnuevoherald.com

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