Sur de la Florida

Culpables dos jóvenes por matar a desamparado

Samuel Gaynor estuvo esperando este momento desde hace unos tres años: escuchar la palabra "culpable'' dirigida a los dos adolescentes de Broward acusados de golpear a su hijo Norris Gaynor con bates de béisbol hasta causarle la muerte.

Pero cuando se leyó ayer el veredicto --condenas por asesinato en segundo grado para Thomas Daugherty y Brian Hooks-- Gaynor ni siquiera parpadeó en su asiento de primera fila en un juzgado de Fort Lauderdale.

Ni sonrió, ni lloró. Gaynor ni siquiera dirigió la mirada al joven que partió en dos el cráneo de su hijo y golpeó su cara hasta el punto de que quedó tan inflamada y magullada que casi no se podía reconocer. Con una fuerza contenida se limitó a abandonar la sala.

"No encuentro regocijo en esto. La justicia nunca será servida'', dijo Gaynor, de 77 años. "La vida es demasiado importante para equipararla a la decisión de 12 personas''.

Hooks, de 21 años, y Daugherty, de 19, enfrentan ahora la posibilidad de pasar su vida en prisión cuando se lean las sentencias los días 22 y 23 de octubre. Los dos amigos también fueron condenados por intento de asesinato en segundo grado por el papel que desempeñaron en otros dos ataques contra indigentes el 12 de junio del 2006.

Mientras la decisión del jurado se leía en alta voz, la cara y los ojos de Daugherty enrojecieron, a lo que siguieron las lágrimas. Buscó con la vista a su madre, sentada a poca distancia de él. Ya había comenzado a llorar.

"Thomas, mantén el mentón en alto'', murmuró la madre mientras el policía del tribunal se acercaba a esposar a su hijo. Entonces cerró el puño y dijo: "Sé fuerte''.

Hooks, como había hecho durante todo el juicio, lanzó al jurado una mirada inexpresiva y carente de emoción mientras leían su sentencia. Su familia se apresuró a abandonar la sala.

"Todo veredicto es agridulce en este tipo de casos, declaró Brian Cavanagh, el fiscal estatal asistente en Broward. "Una persona fue asesinada, y ningún veredicto puede cambiar eso''.

En un caso que originó titulares internacionales, el jurado demoró dos días en llegar al consenso de que Hooks y Daugherty eran culpables de asesinato. Pero rechazaron la acusa-ción de asesinato en primer grado, que requiere premeditación.

No obstante, el veredicto fue una victoria para los desamparados, que suelen ser objeto de delitos violentos en la Florida, dijeron ayer activistas a favor de los indigentes locales.

La Florida está en camino a encabezar el país en cuanto a delitos violentos contra los desamparados por tercer año consecutivo, dijo Laura Hansen, directora ejecutiva de la Coalición del Sur de la Florida por los Desamparados. ‘Este veredicto es sorprendente'', añadió. "No estamos acostumbrados a ver que los desampa-rados reciban justicia en estas situaciones. Esperamos que esto envíe el mensaje de que no se tolerará que se metan con los indigentes''.

Los abogados de la defensa argumentaron que los dos jóvenes habían fumado marihuana y se habían emborrachado con vodka cuando decidieron que sería divertido "salir a golpear algunos traseros''. Los defensores admitieron que los adolescentes acordaron cometer lo que equivale a asalto con agravantes, pero argumentaron que nunca trataron de matar a nadie esa noche.

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