Sur de la Florida

Se entrega audaz ladrón de obras de arte

Marcus Patmon se mudó a la Pequeña Habana a fines del 2006, poco después de salir de la cárcel. Pasaba las noches en el Tower Hotel y los días trabajando en una ferretería local.

Su tiempo tras las rejas permaneceía en secreto. Pero Patmon de 37 años le contaba a cualquiera que quisiera escucharlo historias de una vida mucho más envidiable.

Con unos se jacataba de ser un exitoso comisionista de bonos con una lujosa casa en Pinecrest. Con otros hablaba de ahorrar dinero para comprar terrenos en el oeste. Y a sus empleadores les decía ser un infante de Marina retirado que se acababa de mudar a Miami para reincorporarse a la vida civil.

Según los investigadores, la verdad emergió la semana pasada cuando se entregó a la policía de Palm Beach admitiendo haber robado galerías de arte en Palm Beach y Washington D.C.

Fue acusado de robo de mayor cuantía mayor de $100,000, en relación con el robo de dos grabados de Pablo Picasso Jacqueline Lisant y Le Repas Frugal de la galería de Palm Beach. Conjuntamente, las dos obras estaban valoradas en unos $540,000. No se han presentado cargos en relación con los robos de Washington.

Por ahora, Patmon está detenido en la cárcel de Palm Beach bajo una fianza de $200,000.

Los que lo conocen lo describen como un hombre atractivo y cultivado amante de las cosas buenas de la vida, incluyendo las obras de arte.

"Parecía un marine. Delgado, en buena forma, muy limpio'', dijo Andy Haase, que trabajó con él en la Shell Lumber and Hardware en la Pequeña Habana en el 2005.

Dijo que Patmon le había dicho que se acababa de retirar de los Marines y que estaba empezando una nueva vida en el sur de la Florida.

En realidad, Patmon había recibido una baja honorable de las fuerzas armadas en el 2001, tras una carrera de ocho años, según el Tte. Patrick Boyce, un portavoz de los Marines.

Pronto se metió en problemas. Fue arrestado en octubre del 2001 en el condado de Hillsborough por cargos de robo con asalto.

Los expedientes de la corte muestran que fue sentenciado a 60 meses de cárcel pero se le concedió libertad condicional y crédito por haber pasado 201 días en la cárcel. Lo arrestaron siete veces más entre el 2001 y el 2006 por varios delitos, incluyendo robo.

En Miami, Patmon no le dijo a nadie que había tenido problemas con la ley, ni siquiera a la mujer que posteriormente sería su esposa.

El y Marcia Patmon se coocieron a fines del 2005. Ella dijo haberse sentido inmediatamente atraída por su buena presencia y su inteligencia.

"Me abría la puerta. Me decía cosas bonitas'', le dijo Marcia Patmon al Miami Herald.

Pero las cosas cambiaron. Peleaban con frecuencia. Lo despidieron de su trabajo en un aserrradero.

No parecía importarle estar desempleado, dijo Marcia Patmon. Ella siguió trabajando como aeromoza y pagando el alquiler de su

apartamento de Pembroke Pines. Dice que, en más de una vez, Marcus Patmon le vació la cuenta bancaria, abusó físicamente de ella y la mantuvo alejada de su familia.

Con el tiempo, ella presentó cargos en su contra, se fue de su trabajo y se mudó a un refugio para víctimas de violencia doméstica.

El arresto de Patmon llevó meses, según la policía.

La investigación empezó con un robo el pasado diciembre en la Galería Lareuse, una galería de arte de Washington.

Según el dueño de la galería, el ladrón rompió una ventana de la galería en Georgetown y se llevó dos obras, un aguafuerte de Picasso titulado Faune dévoilant une Femme, valorado en $90,000, y una litografía a color de 1960 firmada por Marc Chagall titulada The Meeting of Ruth and Boaz.

La policía dice que Patmon le vendió el Picasso por $58,00 a Catherine Burns, una comisionista de arte de Oakland, California. No está claro que sucedió con la litografía de Chagall pero la policía dice que terminó en una galería de arte de Londres.

Luego, el 22 de mayo, hubo otro robo. En esta ocasión, en la Galería Biba de la Avenida Worth en Palm Beach. Cuando la policía llegó encontró una puerta rota en un costado del edificio, con "una sección lo suficientemente grande como para permitir que una persona pudiera entrar arrastrándose'', según un reporte de la policía.

El ladrón se llevó dos obras de Picasso. Una fue una imagen de 1964 de Jacqueline Lisant, la segunda esposa de Picasso, leyendo un libro. La otra, Le Repas Frugal, era un famoso cuadro, de 1904, de una demacrada pareja sentada ante una mesa con pan y vino.

Según la policía, después del robo Patmon trató de vender Le Repas Frugal a Burns, la comisionista de arte de Oakland.

Según la policía, en esta ocasión, Burns sospechó algo raro. Posteriormente le dijo a la policía que Patmon le había dicho haber heredado la obra de su abuelo.

Lo que Patmon no sabía era que los grabados figuraban en el banco de datos del Registro Internacional de Arte Perdido.

Cuando un cuadro está en ese banco de datos, a un ladrón le resulta difícil venderlo. Al mismo tiempo, eso también puede dificultarle a la policía y al verdadero dueño recuperarlo.

"Pudiera tomar 20 o 30 años. La mayoría de los ladrones se quedan con las obras sabiendo que si pasa algún tiempo pueden venderla y ganar algún dinero'', dijo Christopher Marinello, director ejecutivo del International Art Loss Registry. "Pero

buenos comisionistas y coleccionistas siempre van a chequear con nosotros antes de comprar algo''.

Eso es precisamente lo que hizo Burns cuando Patmon la contactó por segunda vez. Al ver los cuadros en el banco de datos, ella chequeó con los dueños de la galería de Palm Beach, que le confirmaron que la galería había sido víctima de un robo.

Ella le dijo a Patmon que tendría que ver la obra antes de comprarla. Patmon le mandó Le Repas Frugal.

Los investigadores contactaron a Burns, que les dijo haberle comprado a Patmon un grabado de Picasso unos meses antes. Ellos habían sabido de su contacto con Burns a través de los expedientes telefónicos.

Un agente encubierto posando como un comisionista de arte de Filadelfia contactó a Patmon, diciendo estar interesado en comprar el mismo grabado. Discutieron precios.

El 5 de septiembre, el Departamento de Policía de la Florida (FDLE) entró en el apartamento de Patmon en South Miami donde estaba con una mujer. El alegó que Burns había cambiado el grabado que él le había mandado por otro robado.

Acusado por la FDLE de traficar con propiedades robadas, fue arrestado. Posteriormente salió de la cárcel de Miami-Dade bajo una fianza de $7,500.

Días después, Patmon se entregó a la policía de Palm Beach y, según los investigadores, confesó haber robado obras de arte de galerías de arte en Palm Beach y Washington.

eberas@MiamiHerald.com

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