Sur de la Florida

Testigo revela millonario fondo de Chávez para gobierno de Evo

Un boceto muestra a Moisés Maionica Jr. (izq.) y Carlos Kauffmann en la corte el pasado 7 de enero en Miami.
Un boceto muestra a Moisés Maionica Jr. (izq.) y Carlos Kauffmann en la corte el pasado 7 de enero en Miami.

Un acaudalado empresario petrolero que se declaró culpable de ser un agente ilegal de Venezuela admitió el miércoles en un tribunal federal de Miami que recibió una oferta del embajador de ese país en Bolivia para manejar un fondo de $100 millones que se usaría parcialmente en la compra de equipos antimotines para el gobierno boliviano.

Después de una breve crisis de llanto por el drama que ha vivido su familia, según dijo, Carlos Kauffmann también describió pagos a funcionarios de la estatal petrolera PDVSA a cambio de información privilegiada y el suministro de materia prima que requería su empresa Venoco, una lucrativa fábrica de lubricantes y detergentes de Venezuela.

Kauffmann es uno de los testigos clave de la fiscalía federal de Miami en un juicio a su ex socio suyo, Franklin Durán, acusado de participar en una confabulación para silenciar al hombre de la valija Alejandro Antonini sobre el origen y destino de $800,000 que le fueron confiscados en Argentina.

En una de las más contundentes declaraciones en el juicio acerca del destino del dinero, Kauffmann afirmó que los los $800,000 eran para la campaña electoral de la presidenta argentina Cristina Fernández, como contribución del gobierno de Venezuela.

A la pregunta del fiscal sobre las razones que lo llevaron a participar en la confabulación para mantener el silencio de Antonini, Kauffmann respondió:

"Mi gobierno me pidió que lo hiciera... sería beneficioso para mi, tendría más contratos, más dinero y más poder''.

La audiencia del miércoles culminó con una sorpresiva solicitud de anulación del juicio por parte del abogado defensor Ed Shohat.

El abogado argumentó que el fiscal Tom Mulvihill, en un interrogatorio a Kauffmann, trató de sugerir al jurado que Durán es un agente del gobierno venezolano porque la fiscalía general de Venezuela no confiscó su bienes en ese país como lo hizo con los de de Kauffmann a raíz de la apertura de una investigación de "hechos de corrupción'' anunciada el martes.

Shohat calificó de "deshonestidad intelectual'' de Mulvihill el intento de implicar a su cliente con ciertas preguntas. La jueza Joan Lenard negó la moción.

Kauffmann ocupó el banquillo de los testigos después que Lenard autorizó a la fiscalía ventilar alegatos de dos casos de corrupción que lo comprometían a él y a Durán.

Originalmente la fiscalía había solicitado que le permitieran interrogar a Kauffmann sobre 15 casos de pago de sobornos a altos funcionarios y militares de Venezuela para la obtención de contratos, pero la juez consideró que sólo dos tenían relevancia para el caso.

Uno se relacionaba con PDVSA y otro con la venta de chalecos blindados.

Vestido con el uniforme de prisión y hablando inglés correctamente, Kauffmann describió cómo se mezclaban los asuntos de gobierno y los negocios privados en su carrera por contener el escándalo de la valija de Antonini.

Una de esas situaciones se dio en una reunión con Durán, el abogado venezolano Moisés Maionica, quien también se declaró culpable en este proceso y el embajador de Venezuela en Bolivia, Julio Montes.

El motivo principal de la reunión en Caracas el 5 de diciembre del año pasado fue conversar sobre la estrategia para impedir que Antonini, quien estaba en Miami, revelara la fuente del dinero. Pero también, explicó Kauffmann, se habló de negocios particulares.

Según el empresario, después que Montes dijo que tenía "más de $100 millones para gastos en Bolivia'' entre todos analizaron la posibilidad de sacar de ese fondo unos $12 millones para adjudicar a Kauffman y sus socios un contrato de suministro de equipos antimotines del gobierno de Bolivia.

También evaluaron la posibilidad de que Kauffmann y Maionica manejaran el fondo de los $100 millones para repartir utilidades entre ellos.

Montes, quien también fue embajador de Venezuela en Cuba, estaba presente en la reunión por su amistad con Maionica, explicó Kauffmann.

En un momento el fiscal preguntó a Kauffmann si el contrato de Bolivia incluía "equipos militares'' y el empresario le respondió que sí.

¿Usted manejaba fondos del gobierno de Venezuela?, le preguntó Mulvihill a Kauffmann, y éste respondió afirmativamente, después de unos segundos de silencio.

Ninguno de los negocios analizados en la reunión con el embajador en Bolivia se concretó, explicó, por cuanto una semana después el FBI lo arrestó en Miami. Estaba en su apartamento de Grove Isle y recibió una llamada del portero del edificio anunciándole que había recibido un paquete de DHL.

Era un pretexto de los agentes federales para arrestarlo.

Durán y Maionica fueron detenidos en otros lugares del sur de la Florida.

Todos fueron acusados de actuar como agentes ilegales del gobierno de Venezuela sobre la base de conversaciones personales y telefónicas grabadas secretamente por Antonini como parte de un acuerdo de cooperación con el gobierno de Estados Unidos.

A juzgar por sus mociones, Kauffmann parecía dispuestos a enfrentar un juicio pero se declaró culpable en marzo pasado cuando el FBI descubrió que intentaba cometer un fraude migratorio para obtener un visado de residente en Estados Unidos a nombre de su esposa.

Al recordar la salida de su esposa y sus dos hijas, que huían del escándalo de la valija y del peligro que corrían en Venezuela, su voz se quebró y no pudo contener el llanto.

"Esto es muy duro'', comentó tomando aire.

La jueza suspendió la audiencia cinco minutos.

Al regreso de la pausa, Kauffmann tomó bríos y explicó extensamente, algunas veces tocando temas por los que no se le preguntó, la relación con Durán, su participación en la confabulación y los negocios con el gobierno de Venezuela.

Los miembros del jurado escucharon atentamente los detalles del tren de vida de Kauffmann y sus socios: vuelos internacionales en un avión ejecutivo de su propiedad, residencias en Venezuela, bienes raíces en Florida, un negocio de yates en Texas y, lo que más les sorprendió, un saldo de $28 millones en una cuenta bancaria en Miami.

Durante el careo con Shohat, y ya más confiado de la situación, Kauffmann se quejó de que no entendía hacía donde dirigía el abogado con el interrogatorio y le pidió que cada vez que se refiriera a los medios de comunicación en Venezuela le aclarara si se trataba de los que simpatizan con Chávez o los antichavistas.

"Son dos cosas distintas'', dijo.

Kauffman, de 37 años, explicó que conoció a Durán en 1996 y dos años después empezó a hacer negocios con él a partes iguales.

Como en el argot venezolano "leche'' significa suerte, se pusieron de acuerdo para bautizar casi todas sus empresas con nombres que llevaban esa palabra en español o en inglés (milk).

Ambos empresarios eran socios de Venoco y de la compañía de perforaciones petroleras Perfoalca.

Venoco, explicó el empresario, dependía casi totalmente del suministro de materias primas de PDVSA. Para asegurarse que contaban con el material, agregó, él y Durán pagaron a funcionarios de la petrolera estatal.

Bajo presión del abogado defensor, el empresario citó como beneficiarios de estos pagos a la funcionaria Rocío Ramírez, a otra que identificó sólo por el nombre de Yasmín y a "alguien de la refinería de Curazao''.

Los pagos se calculaban por tonelada suministrada.

"Es algo desafortunadamente muy común en mi país'', explicó.

El jueves continuará el contrainterrogatorio de Shohat a Kauffmann.

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