Sur de la Florida

La restricción del agua será permanente

EL LAGO Okeechobee está en un nivel óptimo, pero la demanda de agua es mucha, según las 
autoridades.
EL LAGO Okeechobee está en un nivel óptimo, pero la demanda de agua es mucha, según las autoridades. The Miami Herald

Sí, el jueves volvió a llover. Sí, el Lago Okeechobee está de vuelta a su nivel normal de la temporada. Sí, a lo largo de la costa se abren compuertas cuando las tormentas inundan el sur de la Florida y vierten miles de millones de galones en el mar.

No, las restricciones de regar dos veces a la semana para los propietarios no se suspenderán más.

El jueves, la junta directiva del Distrito de la Administración de Aguas del Sur de la Florida votó siete a uno a favor de hacer permanentes las restricciones en Miami-Dade, Broward, Palm Beach, Monroe y otros 12 condados que el distrito supervisa.

La medida, que se propone reducir el uso del agua en los suburbios en un 15 por ciento, entrará en vigor formalmente en febrero. Los miembros de la junta admitieron que las restricciones permanentes no complacerán a muchos --particularmente a algunas compañías de servicios básicos, preocupadas por la pérdida de entradas y por una serie de problemas operacionales que ocurrirán cuando baje el consumo de agua.

"Creo que es muy difícil hacer una regulación que le venga bien a todo el mundo'', dijo el presidente de la junta, Eric Buermann, quien afirmó que el distrito estaba abierto a "ajustar'' las reglas en el futuro, y que continuará considerando variantes para condiciones geográficas o necesidades particulares.

Pero la medida está acorde con un llamado del Departamento de Protección Ambiental de la Florida a establecer límites consistentes en todo el estado, pues la demanda amenaza con agotar las fuentes naturales de agua y los gastos continúan creciendo. Dos de los otros cuatro distritos del estado --St. Johns River y el sudoeste de la Florida-- están adoptando también reglas de riego dos veces a la semana.

Las restricciones no buscan sólo proteger el agua potable y el verdor del césped, sino también los Everglades, Florida Bay, los estuarios costeros y las ciénagas del Lago Okeechobee, de secarse.

La realidad innegable, a pesar de una estación húmeda hasta la saciedad y de los enormes charcos que cubrían el jueves las calles de los suburbios, es que el sur de la Florida no tiene agua suficiente para saciar la sed tanto del hombre como de la naturaleza.

Para proteger los Everglades, los administradores de aguas del sur de la Florida ya han puesto límite a la cantidad del líquido que los municipios pueden tomar de su tradicional fuente subterránea, el Acuífero de Biscayne. Tanto Miami-Dade como Broward y otros condados invierten miles de millones en el desarrollo de nuevas alternativas, tales como sistemas para tratar y reusar las aguas de desecho.

Aunque la tormenta Fay hizo desaparecer los efectos de una sequía larga y profunda, y elevó el nivel del Lago Okeechobee de bajas históricas, la historia muestra que el excedente es sólo temporal. La región ha sufrido sequías y restricciones del uso del agua dos veces desde el 2000, y la inconstancia del clima tropical y la expansión de los suburbios aseguran que en un futuro habrá mayor demanda y más escasez.

"Muéstrenme un momento de cada año en que el sur de la Florida no esté demasiado húmedo o demasiado seco'', dijo la miembro de la junta Shannon Estenoz. "Muéstrenmelo, y pienso que durará algo así como semana y media''.

Cuando el tiempo está húmedo, como ahora, los administradores de aguas echan al mar miles de millones de galones al día para evitar que los suburbios se inunden.

cmorgan@MiamiHerald.com

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