Sur de la Florida

En la Pequeña Habana de Miami los cubanos se dividen entre McCain y Obama

Sentada en el café Versailles, corazón cubano de la Pequeña Habana de Miami, Lidia Arcuri toma un 'cortadito' con un pastel de guayaba, una rutina que comparte cada tarde con compatriotas del exilio unidos por la tradición de votar por los republicanos.

"Yo voy a votar a John McCain, pero hay muchos cubanos que ahora prefieren a los demócratas y se van con Barack Obama'', dijo esta mujer de 66 años, con más de 20 viviendo en Estados Unidos.

La alicaída economía estadounidense y los problemas para encontrar trabajo impactan a cubanos de toda las edades. Los mayores, por sus fondos de retiro, y los jóvenes porque cada vez les cuesta más ahorrar dinero para enviar a hermanos, padres o abuelos que están en la isla.

"Los que tenemos más años pensamos cuánto hemos luchado con los republicanos contra el régimen de Fidel Castro y no queremos cambiar, pero los hijos y los nietos piensan en los problemas económicos que hay. ¿Sabe qué pasa? La gente se mueve un poco con el corazón, pero decide más con el bolsillo'', dijo Lidia.

En un panel de vidrio del Versailles una foto de la fórmula 'John McCain-Sarah Palin' muestra las preferencias de los administradores de un lugar que se hizo famoso a fuerza de ser refugio predilecto de las tertulias del exilio cubano duro, que desde el gobierno de Ronald Reagan se asoció decididamente a los conservadores.

Son más de un millón los cubano-estadounidenses que viven en el estado de Florida (sureste). De ellos, la inmensa mayoría --unos 800.000-- residen en la zona de Miami y alrededores.

Estudios recientes de la Universidad de Miami (UM) reflejan que casi 70% de los cubanos se identifican como republicanos, pero la mayoría cuestiona la continuidad de las políticas de Washington hacia Cuba, en especial un endurecimiento dispuesto por George W. Bush en 2004 al embargo, que restringió fuertemente el envío de remesas de dinero y los viajes familiares a la isla.

No obstante, estas elecciones presidenciales del 4 de noviembre plantean un escenario distinto a los anteriores, en medio de una ola de quiebras bancarias que pone a los ahorristas como rehenes de la crisis del sector financiero.

"Creo que se va a dar la mayor votación de cubanos a los demócratas en mucho tiempo'', dijo a la AFP la académica Uva de Aragón, directora del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida (FIU), y exiliada en Estados Unidos desde 1971.

"El cambio que se ha dado en la comunidad cubana del exilio con la llegada de nuevas generaciones después del '80, y las circunstancias económicas que está viviendo Estados Unidos, pueden producir un tsunami en el voto cubano'', adelantó.

Hernán Santiesteban, es un cubano de 79 años y republicano de toda la vida, pero asegura que el 4 de noviembre votará por el demócrata Barack Obama para la presidencia.

"Llevamos 50 años de administraciones que dicen que van a hacer algo por la libertad de Cuba y todavía no lo hemos visto'', dijo a la AFP.

"Estuve con Obama en una reunión con otros cubanos y me convenció. El va a tener en cuenta a los cubanos del exilio, pero también a los de la isla, y todos tenemos a nuestras familias allá'', dijo Santiesteban.

Para Adolfo Franco, un cubano-estadounidense asesor de McCain en asuntos latinoamericanos, el embargo a Cuba ‘‘tiene que mantenerse porque es la forma de presionar al régimen''.

"No es posible que Obama haya planteado que hablará con un dictador como Raúl Castro sin precondiciones. McCain exige que antes que nada se den muestras de compromiso democrático y se liberen a los presos políticos'', dijo a la AFP.

Una encuesta a nivel nacional de la empresa Zogby, difundida el 2 de octubre, señaló que 60% de los estadounidenses considera que la Casa Blanca debería cambiar su política hacia Cuba.

El próximo presidente estadounidense será el primero en medio siglo que asumirá sin Fidel Castro en el gobierno comunista de la isla.

"Los cubano-estadounidenses que van a votar por Obama no lo hacen por una cuestión partidaria, sino porque ven en él un cambio, una actitud más abierta y que puede dar soluciones reales en Cuba'', dijo a la AFP el senador de origen cubano Bob Meléndez (demócrata por New Jersey).

"Los republicanos critican que Obama quiera sentarse a tomar café con Raúl Castro, pero él no ha dicho eso, sino que está dispuesto, si sirve al interés de Estados Unidos, a reunirse y confrontar con alguien que no respeta los derechos humanos'', se explayó.

Nueve meses atrás, en las votaciones primarias republicanas en Florida, John McCain se impuso con un masivo apoyo de los cubanos-estadounidenses, que entre los precandidatos demócratas optaron por Hillary Clinton mucho más que por Obama.

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