Sur de la Florida

Intérpretes, voces de los candidatos tras bambalinas

EL DR. Erik Camayd-Freixas dirigirá el equipo de interpretación simultánea que trabajará en el debate presidencial del miércoles.
EL DR. Erik Camayd-Freixas dirigirá el equipo de interpretación simultánea que trabajará en el debate presidencial del miércoles. EL NUEVO HERALD

No aparecen al frente de las cámaras de televisión y generalmente evitan tomar agua helada para no dañar sus cuerdas vocales, pero su trabajo tiene un efecto multiplicador como pocos. Gracias a ellos, millones de hispanos pueden escuchar en español los mensajes de los candidatos a la presidencia durante los debates televisados que anteceden a las elecciones.

"Los intérpretes tenemos una gran responsabilidad, porque no se trata de traducir palabra por palabra, sino principalmente comprender el significado de la frase y reconstruirla en otro idioma. Para eso hay que meterse en el personaje'', dijo Erik Camayd-Freixas, profesor de Lenguas Modernas y director del programa de Traducción e Interpretación de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

El especialista cubanoamericano estará este miércoles al frente de un equipo de intérpretes profesionales durante la transmisión en español, a través de la cadena Telemundo, del último encuentro cara a cara de los contendientes a la Casa Blanca.

"Será el momento culminante'', agregó.

Camayd-Freixas cumplirá su vigésima participación en esta clase de actividades en vivo. En los últimos meses ha puesto su voz al servicio de figuras de la política nacional, como el presidente George W. Bush, y los candidatos Barack Obama y John McCain.

No es una responsabilidad cualquiera ni una profesión de peso ligero. Este miércoles en día la comunidad hispana es la de más rápido crecimiento y se espera que uno de cada 10 votantes en el 2008 sea latino.

"En estos tiempos también hay que ponerse en el lugar del televidente y pensar así: ¿cuál es la mejor frase que el público podría entender? Todo eso hay que hacerlo a una velocidad promedio de 160 palabras por minuto. Cuanto más conocimiento tenga uno del idioma y la cultura, mejor será el producto'', detalló.

A pesar de los años que lleva en el oficio, el trabajo no deja de dar tantas vueltas como los giros idiomáticos y las frases coloquiales que, en más de una ocasión, le complican la tarea a los intérpretes.

"Con Obama en realidad no hay mayores complicaciones porque se expresa con mucha claridad y lógica. Pero (Joe) Biden es el otro extremo. Utiliza oraciones complejas y frases pintorescas'', añadió Camayd-Freixas.

Vicente J. de la Vega es otra de las voces estelares que los televidentes hispanos reconocen en la pantalla chica, aunque quizá nunca lo hayan visto en persona y desconozcan su apariencia física.

El dice que es una especie de voz fantasma que ha hecho de Univisión su segundo hogar durante más de tres décadas, y que han seguido cientos de miles de latinos en toda la nación. De hecho el debate entre los aspirantes demócratas transmitido por Univisión el 9 de septiembre del año pasado captó un público de alrededor de 2.2 millones de personas, según los analistas de teleaudiencia de Nielsen.

En esa ocasión las preguntas se hicieron en español y se les tradujeron al inglés a los candidatos, que llevaban puestos audífonos al estilo de las Naciones Unidas.

"Uno no deja de sentir la presión del momento, sobretodo porque estás representando a un candidato que puede ser el próximo mandatario de este país. Aunque cuando estás tanto tiempo en el negocio, resulta algo así como el pan de cada día'', sostuvo De la Vega, también cubanoamericano.

El especialista, fundador y CEO de Precision Translating Services Inc, señaló que los intérpretes están obligados a dejar a un lado las simpatías y ser extremadamente neutrales frente al micrófono.

"Sería un pecado mortal favorecer a un candidato en particular. Si el orador comete un error, la función del intérprete es decirlo exactamente tal como lo escuchó, porque de lo contrario, el televidente se lleva una impresión totalmente errónea. Si sonó aberrante en el idioma original, debe sonar igual al hacer la traducción'', agregó De la Vega, quien además habla alemán, francés, y yiddish.

Según él, uno de los personajes más difíciles de seguir es Bush, ya que no tiene una forma de pronunciar muy clara, suele hablar por segmentos y busca frases idiomáticas populares para salir del apuro.

Patrick Cerrato, otro intérprete que actuará en la noche del miércoles traduciendo la voz de McCain en la televisión, comentó que lo único complicado son las frases coloquiales.

"Digamos que con McCain no ocurre tan seguido. Dentro de todo, él es muy académico en sus intervenciones'', puntualizó Cerrato.

jcchavez@elnuevoherald.com

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