Sur de la Florida

Aspero el debate entre Diaz-Balart y Martínez

Raúl Martínez y Lincoln Diaz-Balart
Raúl Martínez y Lincoln Diaz-Balart HERALD

El representante Lincoln Diaz-Balart y Raúl Martínez, su contricante demócrata, discreparon ásperamente sobre cuál tenía el mejor temperamento para servir en el Congreso durante un debate -transmitido el miércoles- que probablemente sea su último intercambio en la televisión.

Presionado sobre sus declaraciones de que no podría trabajar con la representante Ileana Ros-Lehtinen de ser electo, Martínez vaciló.

"Va a ser difícil'', reconoció tras decir, "Yo podría trabajar con la mayoría de las personas en el Congreso''.

Martínez le echa la culpa al esposo de Ros-Lehtinen, el antiguo fiscal federal Dexter Lehtinen, de su encausamiento federal por corrupción en 1990. Pero sugirió que Diaz-Balart es el que tiene dificultades para cooperar, alegando que el titular republicano habla mal de los demás cuando está en la radio en español.

"Tú los insultas, los llamas comunistas'', dijo Martínez, en el intercambio televisado más apasionado que haya habido entre los dos rivales. El debate se grabó el lunes.

"No, no'', respondió Diaz-Balart. "Tú eres el que califica de cobarde a tu rival, tú eres el que hace eso''.

A menos de tres semanas antes de las elecciones y con una serie de encuestas sugiriendo que es una contienda muy cerrada, ambos empezaron a atacarse rápidamente tras estar de acuerdo en que hace falta hacer más para ayudar a los propietarios amenazados por los embargos hipotecarios.

Diaz-Balart dijo haber trabajado con el Servicio Postal de EEUU para proveer más casas para las personas mayores de bajos ingresos en propiedades de la agencia, pero Martínez alegó haberse movido con más rapidez para proveer viviendas en Hialeah.

Diaz-Balart defendió sus dos votos contra el paquete de rescate financiero recientemente aprobado, y al que Martínez también se opuso. Ambos también respaldaron el llamamiento de la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, a un segundo paquete de estímulo, que los dirigentes republicanos de la Cámara han calificado de "irresponsable''.

Discutieron sobre impuestos. Martínez propuso terminar con "las exenciones que se le han dado a compañías e individuos que toman el dinero y sacan los empleos fuera del país''.

Diaz-Balart dijo que al llamar a terminar con las exenciones de impuestos, en realidad Martínez estaba "defendiendo el aumento de los impuestos. Y a mí me parece que, en este momento, con la delicada naturaleza de la economía, con la forma en que la gente está sufriendo, con la forma en que los pequeños negocios están sufriendo y cómo se están perdiendo empleos, lo peor que pudiéramos hacer sería aumentar los impuestos a los pequeños negocios y a los individuos''.

Pero Martínez dijo que quienes ganaran menos de $250,000 "no sufrirían en lo más mínimo''.

También discutieron sobre el historial de Diaz-Balart. Martínez dijo que éste sólo había pasado un proyecto de ley en 16 años.

Diaz-Balart calificó la afirmación de "ridícula'' y subrayó los exitosos proyectos de ley que ha defendido, incluso uno en 1997 para evitar la deportación de miles de centroamericanos.

"Ese fue (el rep.) Luis Gutiérrez'', indicó Martínez.

Díaz-Balart, quien fue uno de los principales autores de la legislación y a quien los defensores de los inmigrantes acreditan la aprobación de la medida, pareció asombrado y dijo que Martínez tenía‘‘alucinaciones''.

"Martínez respondió: "No son alucinaciones. Yo estaba aquí. Estaba aquí''.

Diaz-Balart rechazó las acusaciones de que sólo se concentra en Cuba, diciendo que la prensa cubre su preocupación con Cuba "más que ninguna otra cosa''.

Ambos también discreparon en la política norteamericana hacia Cuba. Diaz-Balart advirtió contra cualquier relajamiento de las restricciones "hasta que no se ponga en libertad a todos los presos políticos y se permitan elecciones libres''.

"Y, dicho sea de paso, esa es la misma posición que tengo en relación con Irán, y la misma que tuve con Africa del Sur'', puntualizó Diaz-Balart. "Soy coherente y creo que tenemos que luchar por los derechos humanos no sólo en Cuba, sino en todo el mundo''.

Pero Martínez manifestó haber oído quejas sobre las restricciones a los viajes a Cuba por parte de gente que quiere visitar a sus familiares, pero que no pueden ir más de una vez cada tres años debido a la política de EEUU.

"Yo digo que hay que levantar esas restricciones'', opinó Martínez. "Que se permitan los viajes familiares. Que se permita que las familias se vinculen entre sí y luego podremos trabajar en todos los demás problemas''.

"Martínez trató de restarle importancia a lo que el moderador llamó su "problemática historia'', que incluye una pelea con un protestante callejero y la convicción por corrupción, que fue revertida en apelación, diciendo que soy "muy apasionado y siempre seré apasionado en la defensa de los intereses de las personas en el Distrito 21''.

lclark@MiamiHerald.com

  Comentarios