Sur de la Florida

Escuela de Miami enseña Matemática en griego

La Academia Arquímides de South Dade, es una de las escuelas <i>charter</i> del sur de la Florida con programas de inmersión lingüística y bilingües.
La Academia Arquímides de South Dade, es una de las escuelas <i>charter</i> del sur de la Florida con programas de inmersión lingüística y bilingües. MIAMI HERALD STAFF

Los estudiantes de la clase de Matemática del Archimedean Middle Conservatory miran la pizarra y calculan funciones. Pero en lugar de decir "igual'' dicen "iso''. En lugar de "a'' dicen ‘‘alfa''.

Porque en la escuela semiprivada de West Kendall todo se dice en griego. Es una de media docena de escuelas semiprivadas de los condados de Miami-Dade y Broward que han abierto en años recientes con un enfoque en idiomas extranjeros.

En Archimedean, los alumnos toman una hora de Matemática en griego, además de una hora del lenguaje en sí, a diario.

"Es interesante'', comentó Constance Thurmond, una alumna de 7mo. grado de 12 años, que asiste a la clase de Matemática. "Cuando uno oye algo en griego, en la mente lo lleva al inglés'', afirmó.

Constance ha estado asistiendo a Archimedean durante cinco años, y habla griego a nivel práctico. Según ella, no tiene problemas en entender a sus maestros cuando le enseñan en ese idioma.

El puñado de otras escuelas semiprivadas en el sur de la Florida ofrecen instrucciones en español, francés, italiano o hebreo. Se planea abrir una escuela de chino mandarín en Miami-Dade en el 2009.

El esfuerzo por aprender idiomas extranjeros surge porque los estudiantes de Estados Unidos están intentando mantenerse a tono con sus semejantes a nivel internacional y prepararse para un futuro más interconectado globalmente.

"También les demuestra a los demás que los estadounidenses los respetamos, así como a sus lenguajes y culturas, y ahora podemos aprender otros idiomas'', indicó Nancy Rhodes, directora de educación en idiomas extranjeros en el Centro de Lingüística Aplicada, una organización no lucrativa.

Las escuelas públicas tradicionales ofrecen clases en idiomas extranjeros, frecuentemente en idiomas populares como español y francés. Pero en general, los estudiantes en EEUU están detrás de sus semejantes de otras partes del mundo que aprenden varios idiomas según van creciendo.

En Bem Gamla Charter School en Hollywood, que tiene clases diarias de hebreo, algunos alumnos nunca han hablado ese idioma antes de empezar a ir al centro escolar.

"Es nuevo, y a los niños les gusta lo nuevo'', aseguró la directora Sharon Miller. "Casi les atrae desde el punto de vista estético, porque hasta las letras parecen arte''. Hay casi 600 alumnos en la escuela, que abrió el año pasado, y se ganaron una clasificación ‘B' en el estado, basada en los exámenes de evaluación FCAT.

Aunque a algunos les preocupaba que la escuela no pudiera separar la religión del idioma, la controversia se ha ido disolviendo. La escuela refinó su enfoque académico y algunos estudiantes de la zona se han visto atraídos por la promesa de un programa difícil.

Recientemente, una clase de principiantes se dividió en equipos para deletrear palabras del alfabeto hebreo. Gabriella Rymshaw y Matthew Okun, ambos de 10 años y novatos en el lenguaje, se enfrentaron en la pizarra.

Los dos empezaron a ir a esa escuela este año porque los atrajo la posibilidad de aprender el idioma.

"Nunca había afrontado retos, y de veras quería uno'', aseguró Gabriella, que vive en Fort Lauderdale.

El hebreo representa ese reto para ella.

"Hay que fijarse en que hay un modo de escribir cada letra'', apuntó Gabriella. "Uno no puede fallar porque lo que sale es otra letra, o no va a ser ninguna''.

Muchas escuelas ponen mucho énfasis en ciertas asignaturas específicas, además del idioma.

Archimedean, una escuela de clasificación ‘A' con 721 alumnos desde el kindergarten hasta el 9no. grado este año, se enfoca en las matemáticas y las ciencias además de los idiomas.

"Están recibiendo una educación balanceada'', explicó George Kafkoulis, profesor de Matemática de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) que fue cofundador de la escuela semiprivada en el 2002 y presidente la junta directiva. "Pero hay que trabajar para educar a los científicos e intelectuales de la próxima generación''.

La Academia Integrada de Ciencias y Cultura Asiática anda en busca de un lugar en el norte de Miami-Dade para abrir un centro en agosto del 2009, que ofrecerá clases de chino mandarín además de Matemática, Ciencia e Ingeniería, afirmó Hui Fang "Angie'' Su, presidenta de la directiva de la escuela y profesor de educación de Nova Southeastern University.

"Tiene sentido que la generación futura hable ese idioma'', comentó Su.

Las escuelas semiprivadas se costean con fondos públicos pero tienen sus propios administradores y la flexibilidad de ofrecer educación de maneras innovadoras. Tienen las mismas responsabilidades educativas que las escuelas públicas tradicionales, lo cual quiere decir que los alumnos tienen que tomar los exámenes FCAT.

El número de alumnos que se ha estado matriculando en escuelas públicas se ha estancado o incluso disminuido en el estado entero en los años recientes, pero la matrícula en las escuelas semiprivadas ha aumentado.

"Es mucho más complicado de lo que era hace 10, 15 o 20 años determinar a qué escuela envía uno a sus hijos'', explicó Sevan Terzian, profesor de educación de la Universidad de la Florida.

Para Andrea Pino, de 16 años, la decisión fue fácil. Luego de haber asistido a una escuela privada en su primer año de secundaria, quería una experiencia académica más rigurosa, además de conocer otras culturas.

Supo de la escuela secundaria International Studies Charter High en Coral Gables, que ofrece programas en español, francés e italiano, y le gustó. Los estudiantes de allí se gradúan con un diploma regular y uno del país cuyo idioma escogen.

Andrea, ahora en el tercer año de secundaria, y su hermana Angelina, en el primero, están las dos en el programa italiano.

"Ahora creo que tengo mucho conocimiento de la cultura italiana'', comentó Andrea, quien ve películas y compra discos italianos, visita [el museo] Vizcaya y habla de éste en italiano.

En esa escuela, que tiene clasificación ‘A' y 255 alumnos, los jóvenes aprenden otro idioma y además estudian humanidades y literatura en esa lengua. Los que estudian en el programa de francés también estudian las matemáticas en ese idioma.

El director Víctor Rodríguez declaró que los estudiantes son extremadamente competitivos: ‘‘Están aquí para ser biculturales y bilingües, quizá trilingües''.

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