Sur de la Florida

Sobreviviente dedica su vida a ayudar a los niños quemados

Dos años después de sufrir junto a su esposo un terrible accidente de avión en las montañas de Honduras en el que resultó con graves quemaduras y fracturas en todo su cuerpo, Vivian Pellas decidió dedicar su vida a la recuperación de niños quemados.

El 21 de Octubre de 1989, el Boeing 727 de la compañía aérea hondureña Tan-Sahsa con 146 personas a bordo, entre pasajeros y tripulantes, se estrelló a unos 25 kilómetros del aeropuerto de Toncontin, en Tegucigalpa, dejando un saldo de 132 víctimas mortales.

Pellas que sobrevivió milagrosamente junto a su esposo Carlos, recuerda el fatídico día: "El 21 de octubre de 1989 viajaba con mi esposo por la línea de Servicios Aéreos de Honduras, SAHSA, donde supuestamente haríamos escala en Tegucigalpa, y nos estrellamos en el Cerro de Hule, a las 7:50 de la mañana''.

"Este accidente, calificado como el más trágico en la historia de la aviación de America Central, dejó un trágico saldo'', agregó Vivian Pellas. "Gracias a Dios y a mi esposo, quien me ayudó a salir del avión en llamas, pude sobrevivir'', explicó.

Pellas estuvo en el Mercy Hospital, el Victoria Hospital y al Cedars, en Miami, donde fue sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas y su rostro fue reconstruido. ‘‘Puedo asegurar que el límite del dolor es el mismo que el de la vida, ya que muchas veces sentí que un grado más

de dolor, un minúsculo aumento en la intensidad de mi sufrimiento, sería con toda certeza la causa de mi muerte. Pero no fue así y logré quedar a salvo después del martirio de las quemaduras y las 62 fracturas de mi rostro y cuerpo'', recalcó.

En 1991, dos años después de su accidente, Pellas fundó la Asociación Pro-Niños Quemados de Nicaragua (APROQUEN), destinada a aliviar y facilitar la recuperación de los menores víctimas de quemaduras.

Desde su fundación, APROQUEN ha atendido a más de 234,000 niños en Centroamérica y el Caribe.

"Hoy entiendo la razón de mi existencia. Se me manifiesta a diario, cada vez que logro dar un paso hacia adelante por los niños de mi país, trabajando en APROQUEN'', afirmó Pellas.

"Estoy aquí por la voluntad de Dios. Este designio divino me ha infundido el propósito de llevar a cabo una misión en Nicaragua: conver

tir lágrimas en sonrisas'', subrayó.

Por su testimonio, Vivian Pellas recibió el premio Bravo como Líder Humanitario del Año otorgado por la revista Latin Trade, reconocimiento que le fue otorgado el pasado 24 de octubre, en una ceremonia realizada en el Ritz Carlton de Coconut Grove.

"Vivian Pellas ha demostrado un compromiso inigualable a la excelencia y un gran liderazgo en momentos de cambio'', afirmó Mike Zellner, director editorial de Latin Trade.

"Estamos orgullosos de honrarla como líder humanitaria del año'', agregó Zellner.

La historia de Vivian Pellas, es una historia de superación y de inspiración que demuestra que un obstáculo puede convertirse en una oportunidad para ayudar a otras personas.

"Ayudar a los demás es uno de los sentimientos más maravillosos que puede experimentar un ser humano. La recompensa es infinita'', puntualizó Pellas.

Pellas ha logrado ejecutar un programa de capacitación con su personal médico en Palestina, República Dominicana, Guatemala, El Salvador y Honduras, lo que le ha permitido crear convenios con organizaciones homólogas en Centroamérica.

Su labor humanitaria ha trascendido en la atención de la niñez en general, a través de las campañas, Sonrisas de la Calle y Caravana Navideña en la que entrega juguetes a los niños de las zonas rurales más olvidadas y en los hospitales de Nicaragua, entregando en 16 años más de 537,000 juguetes.

Por esta labor, Pellas ha sido merecedora de importantes premios y reconocimientos a nivel nacional e internacional. , tales como el Doctorado Honoris Causa, otorgado por la Universidad Ave María College d

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