Sur de la Florida

La Florida, un gran eje de diversidad política

Los enloquecidos resultados de las elecciones en la Florida subrayaron que la difícil dinámica interna del estado continuará manteniendo en vilo a los candidatos en campaña.

Un electorado diverso y veleidoso eligió el martes a un demócrata liberal para la Casa Blanca, pero mantuvo en sus puestos a tres congresistas republicanos vinculados al presidente Bush. Los votantes aceptaron la prohibición de los matrimonios entre personas del mismo sexo, y cambiaron apenas la composición de la Legislatura de la Florida, de modo que ésta sigue en manos de los republicanos.

En el condado Broward, el candidato demócrata Barack Obama ganó por un margen de 243,567 votos, pero salió elegido por un estrecho margen el republicano Al Lamberti como jefe de la policía, la posición de mayor poder en el gobierno del condado.

Incluso el político más popular de la Florida, el gobernador republicano Charlie Crist, no puede dar por sentados a los votantes.

Luego de que la declaración de apoyo de Crist durante las primarias ayudara a McCain a ganar el estado y conseguir la nominación, el partido republicano supuso que su candidato tenía asegurado el voto de la Florida. Ana Navarro, asesora de McCain, calificó el miércoles esa suposición de ‘‘cuento de hadas''.

"Es definitivamente un llamado de alerta para Charlie Crist y todos los republicanos a elegir en el estado'', dijo Navarro. "Ellos creyeron que podrían aprovechar la popularidad y la maquinaria de Charlie Crist, y se equivocaban''.

El presidente del Partido Republicano de la Florida, Jim Greer, no estuvo de acuerdo, y dijo que "cada candidato tiene que valerse por sí mismo''. El llamó la atención sobre las falsas suposiciones del lado demócrata: que la presencia carismática de Obama en la boleta, traería una participación récord y la ventaja de los demócratas en cuanto a cantidad de votantes registrados que al final se traducirían en grandes victorias en toda la boleta.

Pero menos del 72 por ciento de los votantes de la Florida se presentaron para las elecciones del 2008, por debajo de la presencia del 74 por ciento en el 2004. Los demócratas de la Florida ganaron solamente un puesto congresual, dejando a los republicanos al mando del Congreso.

Tres congresistas republicanos de Miami-Dade conservaron sus puestos a pesar de haber enfrentado a los más fuertes rivales en su historia. Dos titulares republicanos del área de Orlando perdieron, pero también lo hizo el demócrata Tim Mahoney de Palm Beach Gardens.

En la Legislatura de la Florida no cambió prácticamente nada. Los republicanos perdieron un puesto en la Cámara que de todos modos ya representaba un distrito invadido por demócratas. De modo que ellos siguen dominando la Cámara por un margen de 76 a 44, y el Senado por un margen de 24 a 16.

De este balance de poderes dependen importantes cuestiones que la Legislatura comenzará a debatir durante este invierno: la salud pública, los impuestos a la propiedad y el desarrollo económico en un estado plagado por el desempleo y las ejecuciones hipotecarias.

Aunque la derrota de McCain pueda haber empañado el brillo de la reputación de Crist como un maestro en el arte de la campaña política, también mostró que los votantes floridanos aprueban la política moderada del gobernador. Crist se negó a participar en los ataques republicanos en contra de Obama.

"Hemos emergido como un verdadero estado violeta'', dijo Mitch Ceasar, presidente del Partido Demócrata del condado Broward, quien añadió que la victoria de Obama no tornó de un azul demócrata al estado que siempre ha tendido a ser de un rojo republicano. "Las elecciones en este estado dependen del candidato y las circunstancias''.

El mensaje de Obama se mantuvo en el centro, como le gusta a los votantes de la Florida. Como buen demócrata, él prometió subir los impuestos a los ricos y mejorar la salud pública. A la manera de los republicanos, él hizo énfasis en grandes recortes de impuestos para la clase media y trató de ganarse a los dueños de armas de fuego y a los cristianos evangélicos.

El resultado: alcanzó la victoria por amplio margen en los bastiones republicanos de la Florida y se abrió paso en el terreno de los republicanos. Obama consiguió cerca de medio millón de votos en los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach, y casi derrotó a McCain en Duval, Pasco y Sarasota.

Obama conquistó además cuatro condados que apoyaron a Bush en el 2004: Flagler, Hillsborough, Osceola y Pinellas.

La victoria de Obama hizo que los demócratas se dieran cuenta de que la Florida --un estado que ha elegido al candidato demócrata solamente tres veces desde 1964-- se puede ganar o perder. Cuando se aproximaban las elecciones del 2008, algunos estrategas demócratas planteaban que era mejor no ocuparse de la Florida por ser demasiado costosa y demasiado difícil de ganar.

Ahora, según Ceasar: "A los floridanos se les concedió su deseo, y seguirán siendo el centro del universo político''.

El periodista de The Miami Herald Rob Barry contribuyó a este reportaje.

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