Sur de la Florida

Obama se lleva la mayoría del voto hispano en Miami

ROSE PUJOL Palacios en su oficina de Coconut Grove posa junto a una figura recortada del 
presidente electo Barack Obama. Detrás, se lee un letrero en la pared: "Cubanos por Obama''.
ROSE PUJOL Palacios en su oficina de Coconut Grove posa junto a una figura recortada del presidente electo Barack Obama. Detrás, se lee un letrero en la pared: "Cubanos por Obama''. THE MIAMI HERALD

Barack Obama ganó la mayoría del voto hispano en el estado y casi empató con el senador John McCain en Miami-Dade, donde los republicanos dominaban desde hace tiempo el voto hispano. Hasta ahora, ningún candidato presidencial demócrata había logrado este hito desde que la encuesta a pie de urna de los hispanos comenzaron en los años ochenta, dijeron los encuestadores.

En todo el país, Obama ganó el voto hispano con un margen más amplio: un 66 por ciento contra el 32 por ciento de McCain, según el Pew Hispanic Center.

En la Florida, respaldado por una prodigiosa maquinaria para que los votantes estuvieran presentes, Obama obtuvo el 57 por ciento de los votos hispanos el martes, en comparación con un 42 por ciento que consiguió McCain, según la encuesta a la salida de los puntos de votación realizada por Bendixen & Associates, un encuestadora demócrata. Por comparación, el presidente Bush ganó el 55 por ciento del voto hispano del estado contra el 44 por ciento de John Kerry en el 2004, según las encuestas a los que acababan de votar.

Los sondeos indican que el voto hispano del estado podría haberse dividido. Por un lado están los más viejos cubanoamericanos conservadores, que votan republicano, mientras que en el otro se encuentran los cubanoamericanos más jóvenes unidos a un número en expansión de hispanos no cubanos que tienden a inclinarse por los demócratas.

"Se trata de una revolución demográfica en el condado Miami-Dade'', dijo Fernand Amandi de Bendixen & Associates, que han estado anunciando un viraje electoral hispano durante años.

Según el sondeo de Bendixen a la salida de los puntos de votación, el voto cubanoamericano en el condado Miami Dade es unos 10 puntos mayor que el obtenido por Kerry en el 2004. Dentro de esa comunidad, la diferencia generacional fue cruda. Por ejemplo, un 84 por ciento de los electores cubanoamericanos de más de 65 años apoyaron a Obama, mientras que un 55 por ciento de los que tenían menos de 29 también lo respaldaron.

Una prueba de la división potencial entre cubanoamericanos es la familia Pujol de Miami.

Alejandra Palomo-Pujol, 25, ayudó a convencer a su madre, Rosa, una republicana de larga data, de que apoyara a Barack Obama, pero los argumentos fallaron con sus abuelos, que salieron de Cuba en 1959.

"A lo largo de tres generaciones, crecimos en lugares completamente diferentes y todos enfocamos las cosas de manera distinta, por lo que es difícil estar de acuerdo en todo'', dijo Pujol, un ejecutivo auxiliar. "Es difícil que esas diferencias no cambien las relaciones más importantes en la vida de uno''.

Los debates familiares sobre las elecciones a veces terminaban en puertas tiradas y días que transcurrían sin hablarse, dijo Pujol.

Su abuelo José Luis Pujol llamaba con regularidad a la radio cubanoamericana antes de las elecciones, diciendo a los oyentes que una victoria de Obama significaría que pronto los ‘‘pioneros'' serían parte del sistema educacional estadounidense. Los "pioneros'' son los niños del sistema educativo de la Cuba comunista a los que se les enseña a apoyar la revolución con lemas como "Seremos como el Che [Guevara]''.

Mientras, su madre Rose Pujol, de 53 años, se convirtió en una entusiasta partidaria de Obama, asistiendo a la convención demócrata, haciendo de voluntaria para la campaña en la Florida y colocando una figura recortada de Obama, de tamaño natural, en su oficina de Coconut Grove.

Cuando Rose Pujol le dijo a sus padres que ella y sus hijas estaban a favor del candidato demócrata, ellos quedaron horrorizados.

"Yo podía ver cómo se les ponían los pelos de punta, aunque les dije una y otra vez que hay que darse cuenta 50 años después que el partido al que uno pertenece necesita un cambio radical'', contó Pujol.

A pesar de la división política dentro de la familia Pujol, los observadores políticos de la comunidad cubanoamericana afirman que estas elecciones presidenciales no marcan una ruptura con el pasado.

Mauricio Claver-Carone, importante cabildero a favor del embargo, dijo que los sondeos sugieren que los cubanos probablemente votaron con sus billeteras en mente en la elección presidencial, y dieron su apoyo tradicional a los tres veteranos legisladores cubanoamericanos de Miami-Dade --Ileana Ros-Lehtinen y Mario y Lincoln Diaz-Balart-- para mantener las sanciones a Cuba.

"El mensaje de la comunidad fue claramente una reafirmación de la política actual hacia Cuba, no hay duda alguna'', dijo Claver-Carone.

Pero Jeff García, gerente de la campaña de Raúl Martínez (el oponente de Lincoln Diaz-Balart) dijo que su candidato perdió entre los anglos del condado Broward, y no entre los cubanoamericanos. Aunque Obama conquistó el 65 por ciento de los votantes de Broward, Martínez sólo consiguió la mitad. El distrito congresual incluye Hialeah y el área suroeste de Broward.

Pero, en la competencia por los tres puestos del Congreso, el tema de Cuba --ya sea el embargo que ya dura décadas, quitar las restricciones a los viajes, o Fidel y Raúl Castro-- rara vez salió a reducir en los discursos de campaña o en las ondas de televisión.

También jugaron un papel importante las crecientes comunidades hispanas no cubanas que contribuyeron a la victoria de Obama.

Ese grupo ha engrosado en los últimos años las listas de votantes con una mayoría de demócratas o independientes. En todo el estado, los demócratas hispanos sobrepasan en número a los hispanos republicanos, 513,000 a 445,000.

Las enormes diferencias entre las comunidades de Miami-Dade se pusieron de manifiesto en un análisis individual de los precintos.

Extendiéndose hacia el oeste a lo largo de Flagler hasta Sweetwater, y en Hialeah, los votantes, mayoritariamente cubanos, votaron a favor de McCain en una proporción de más de 2 a 1. No fue así en West Kendall, Doral, el downtown de Miami y Homestead, donde los hispanos no cubanos dominan.

Obama ganó en todos esos lugares.

Los periodistas de The Miami Herald Lesley Clark y Rob Barry contribuyeron a este reportaje.

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