Sur de la Florida

Historia trágica antecede a crimen de adolescente

Amanda Collette (izq.), la víctima;  Teah Wimberly, la presunta atacante.
Amanda Collette (izq.), la víctima; Teah Wimberly, la presunta atacante.

Teah Wimberly era una joven querida por su papá y musicalmente dotada.

Wimberly, de 15 años, tocaba cuatro instrumentos y se unió a la banda de la Dillard High School con la esperanza de poder tocar un día ante su padre, Jevon Wimberly, un aspirante a comediante y quien se ocupaba de ella.

Pero los sueños de Teah se desplomaron cuando su padre fue encarcelado en el 2006 por intento de asesinato. Su ausencia súbita --empeorada por su rechazo a que su hija lo visitara-- hizo que Teah cayera en una depresión y provocó cambios problemáticos en su conducta, según revelaron documentos de la corte.

Las cartas de la familia y amigos hacen pensar que la vida de Teah se fue en picada y tocó fondo el miércoles cuando fue arrestada y acusada de dispararle en un pasillo de la escuela a Amanda Collette, de 15 años, su amiga de hacía tiempo.

"Quería que sufriera como sufro yo'', indicó Teah a la policía de Fort Lauderdale después de su arresto. Los fiscales del condado Broward aseguraron el jueves que la acusarán como adulto de asesinato en primer grado.

Según los amigos, las muchachas habían intercambiado una serie de emotivos mensajes de texto el martes. Entre ellos: varios de Teah donde profesaba su amor por Collette y el subsiguiente rechazo de Collette a las insinuaciones de su amiga.

No era la primera vez que Teah fue rechazada.

Su madre, Char Merritt Aukland, ingresó en el Ejército estadounidense después de que su hija nació y la dejó al cuidado de sus abuelos paternos. Aukland, quien ahora vive en Virginia, cedió la custodia temporal de su hija a la abuela en 1998 y reapareció en la vida de ella en el 2001.

Sin embargo, no mantuvo una relación con Teah, quien "rara vez visita a su madre'', según los documentos de la corte.

Pese a que los abuelos de Teah fueron parte importante de la vida de ella --la llevaron a su casa en Fort Lauderdale después que el padre fue arrestado-- los materiales de la corte muestran que existía un vínculo inseparable entre la muchacha y su padre que al cortarse la marcó profundamente. Jevon Wimberly cumple una condena de 25 años.

"Teah pregunta constantemente cuándo su padre volverá a casa, pero en este momento nadie tiene una respuesta'', escribió Cynthia Thomas, consultora sobre sentencias, que entrevistó hace un año a miembros de la familia de Wimberly con relación al impacto que sufrió la vida de la muchacha por el encarcelamiento de su padre.

"Los Kimberly se sienten preocupados [por Teah] debido a que fue terriblemente afectada por la ausencia de su padre''.

John Wimberly, el abuelo de Teah, es un retirado que trabajó como supervisor auxiliar para el Departamento de Justicia Juvenil del estado, y tiene una experiencia de más de 30 años en el trato con jóvenes problemáticos.

Shirley Wimberly, la abuela de Teah, se retiró siendo supervisora de la Oficina de Tecnología de la Información del condado Broward, donde trabajó por espacio de 30 años.

Varias cartas escritas por miembros de la familia, amigos y el clero con el objetivo de influir en el juez durante el proceso de condena de Jevon Wimberly por intento de asesinato de segundo grado en diciembre 7 del 2007, subrayan el impacto de su ausencia en Teah.

Esta adolescente que tanto prometía se convirtió en un problema de conducta incontrolable para sus abuelos, según los expedientes de la corte. Estos no explican la naturaleza del problema de comportamiento, pero establecen que incluso los vecinos percibieron el cambio.

Teah, que apenas conoció a su madre ausente, devino tan angustiada que la llevaron a un psicólogo para que la ayudara a superar su situación, lo que consta en los documentos judiciales.

En una carta de noviembre 25 del 2007 al juez de circuito de Broward, John Murphy III, Teah solicitó clemencia para su padre. La carta iba acompañada de fotos de Jevon y Teah Wimberly que mostraban lo muy estrecha que era la relación entre ambos. En la mayoría de ellas, el padre reía mientras abrazaba a su única hija.

"Deseo dedicar el tiempo que resta a decir todo lo que amo a mi padre. Toda mi vida lo he tenido a mi lado y nuestro vínculo es en realidad sólido'', escribió Teah.

"Cuando descubrí que se había marchado me sentí muy triste. Eramos el uno para el otro y ciertamente lo quiero de regreso'', añadió.

Jevon Wimberly, conocido en el mundo artístico como "J Baby'', era un comediante que prometía. Solía actuar en el Miami Improv. Fue la persona que se ocupaba de Teah desde sus días colegiales, según los documentos judiciales.

Teah desarrolló un amor por la música y tocaba el fagot, el saxofón alto y el barítono, y la tuba. El padre la apoyaba mucho, hasta el punto de convertirse en padrino de la banda y en un activo miembro de la Asociación de Padres y Maestros que la acompañaba en los viajes y las actuaciones, según los expedientes de la corte.

"Nunca se perdió un musical'', escribió a Murphy el abuelo de Teah.

En el 2006, Jevon Wimberly se comprometió, fue contratado para un papel en una comedia y compró una casa de dos habitaciones. Fue entonces que unos disparos descarrilaron su futuro.

El 10 de octubre, la policía reportó que Wimberly le disparó a un hombre en el hombro en medio de una disputa sobre un paquete de DVD que estaba perdido.

Desde entonces, a petición de Wimberly, a Teah no se le permitió verlo y nunca lo visitó en la cárcel, ni cuando fue trasladado a una prisión del norte de la Florida "porque no deseaba ver sometida a su hija al entorno de la cárcel'', escribió Thomas, la consultora de sentencias.

Sin embargo, los registros muestran que hablaban frecuentemente por teléfono.

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