Sur de la Florida

Familia de alumna asesinada pide más seguridad

La foto de Amanda Collette en el anuario de Dillard High School.
La foto de Amanda Collette en el anuario de Dillard High School.

La familia de Amanda Collette, la adolescente de la secundaria Dillard que fue asesinada en la escuela el pasado miércoles, les pidió ayer a los funcionarios escolares del condado Broward que mejoren la seguridad en las escuelas y reduzcan la violencia escolar, al tiempo que sufrían la muerte de la chica y preparaban sus funerales.

"Estamos destrozados'', dijo ayer por la tarde Teshawnia Thompson, la tía de Collette, tras hablarles a nombre de la familia a los medios de prensa reunidos fuera de la casa de la joven en Fort Lauderdale.

Thompson describió a Collette, de 15 años, como una muchacha feliz que le gustaba la escuela en la que muchos de sus propios familiares habían estudiado.

"Le encantaba Dillard. Le gustaba bailar. Le gustaba la vida'', dijo Thompson. "Sólo esperamos que esta tragedia despierte la conciencia en todo el país acerca de la violencia en las escuelas''.

De igual modo, la familia le pidió al Distrito Escolar de Broward que considere hacer más severo el uso de detectores de metal en las escuelas.

La petición pública de la familia tuvo lugar apenas horas antes de que los padres de los estudiantes de Dillard High se reunieran anoche con altos funcionarios escolares de Broward y administradores de escuelas para discutir la seguridad escolar tras el sangriento incidente de esta semana.

En la reunión solamente participaron los padres con hijos que estudian en elplantel.

El asesinato ocurrió el miércoles por la mañana cuando Teah Wimberly, de 15 años, le hizo un solo disparo en la espalda a Collette en un pasillo de la escuela. Collette murió poco después en el hospital Broward General Medical Center.

Wimberly fue acusada de homicidio en primer grado luego de haber admitido ante la policía que le había disparado a su amiga.

En la actualidad, Wimberly está detenida en el Centro de Detención Juvenil de Broward, donde se cree que será sometida a una evaluación psicológica.

Aún se mantiene confuso cómo Wimberly consiguió el arma --una pistola cromada calibre 22-- que utilizó para matar a Collette.

La policía de Fort Lauderdale dijo que no dará a conocer información sobre el arma ni su propietario hasta que un jurado de instrucción escuche los pormenores del caso. De igual modo, tampoco harán pública la llamada al número de emergencia 911 que hizo Wimberly el miércoles cuando informó lo ocurrido a las autoridades.

Al parecer Wimberly se enfureció cuando las dos --que eran amigas desde que asistieron juntas a la escuela primaria Walker-- habían dejado de hablarse.

Según amigos de ambas chicas, Wimberly y Collette intercambiaron una serie de emocionados mensajes de texto el martes. Entre ellos: mensajes en los que Wimberly le profesaba su amor a Collette, y el subsiguiente rechazo de Collette a los coqueteos de su amiga.

La policía dijo que Wimberly admitió ante los investigadores que quería dañar a Collette. "Quería que ella sufriera lo mismo que yo estaba sufriendo'', le dijo Teah Wimberly a la policía.

De acuerdo con documentos de la corte de Broward, Wimberly había estado deprimida desde que su padre fue condenado a la cárcel por intento de asesinato.

Su madre la había abandonado en el momento de su nacimiento, y ella vivió con sus abuelos.

La familia de Collette, al hablar con la prensa ayer, dijo que no sabía que Amanda y Teah tuvieran ningún problema.

Joshua Moncrief, el primo de 17 años de Collette, que también asiste a Dillard, dijo que no conocía a Wimberly. ‘‘Si fueran realmente amigas cercanas, yo la hubiera conocido'', expresó.

La familia y los funcionarios escolares pasarán el fin de semana preparando el entierro de Amanda.

La escuela celebrará una velada, a partir de las 3:30 p.m, que será seguida de servicios funerarios en honor de Amanda a las 4 p.m. del domingo en el auditorio de la escuela, localizada en el 2501 NW 11 Street en FortLauderdale.

La misa por el funerfal de Collette será a las 11 a.m. del lunes en la iglesia católica St.Clement, sita en el 2975 North Andrews Ave. en Wilton Manors.

El entierro tendrá lugar en el cementerio Sunset Memorial Gardens, en el 3201 NW 19 Street, en Fort Lauderdale.

Los reporteros de The Miami Herald Dan Christensen y Diana Moskovitz contribuyeron a este reportaje.

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