Sur de la Florida

El senador Mel Martínez bajo la lupa política

Mel Martínez.
Mel Martínez.

No ha pasado mucho tiempo de la victoria del presidente electo Barack Obama en la Florida, y los demócratas ya están pensando en el 2010 y en el senador Mel Martínez como objetivo potencial.

El republicano de Orlando pasó buena parte del otoño haciendo campaña por el senador John McCain, lo que dejó sus recursos financieros débiles e hizo que republicanos de la Florida llegarán a especular si Martínez, ahora en su primer período, se postulará a la reelección en el 2010.

La posibilidad de que no se vuelva a postular hace que los republicanos especulen quién podría ocupar su lugar, entre ellos el gobernador Charlie Crist y el presidente saliente de la Cámara estatal, Marco Rubio.

Los sondeos sugieren que el índice de aprobación de Martínez es fuerte, lo que la semana pasada hizo que el Cook Political Report catalogara la contienda de incierta, aunque no hay retador.

Y los demócratas ya están sugiriendo nombres, como el senador estatal Dan Gelber, recién electo; Alex Sink, directora estatal de Finanzas, y varios legisladores, entre ellos el representante Allen Boyd. Sin embargo, Martínez dice que las especulaciones pudieran ser prematuras.

"Los rumores de mi muerte son muy exageradas'', bromeó Martínez mientras salía el jueves de una audiencia en el Senado.

Dijo que esperaba anunciar en enero que se postulará a la reelección.

"Tengo el propósito de postularme para la reelección, pero no [lo anunciaré] hasta que esté preparado para tomar esa decisión'', le declaró a The Miami Herald. "Hablaré con mi familia después de las fiestas navideñas y espero que en enero este listo para postularme''.

Pero las encuestas y algunos observadores independientes sugieren que el primer senador estadounidense nacido en Cuba, que ganó las elecciones por margen estrecho en el 2004, puede estar listo para la pelea. Una firma encuestadora demócrata dijo la semana pasada que tres sondeos durante el verano situaron la popularidad de Martínez por debajo del 25 por ciento y sugirió que era "el titular con más peligro de perder el cargo en el país''.

Martínez alega que es "menos vulnerable de lo que dicen'' y señaló una información de prensa del Partido Republicano de la Florida, que objetó el sondeo de Public Policy Polling y observó que otras encuestas que favorecen a los demócratas, entre ellas Hamilton Campaigns, le dieron un índice de aprobación del 51 por ciento.

Jennifer Duffy, que le sigue la pista a las contiendas senatoriales para el Cook Political Report, dice que consideró a Martínez potencialmente vulnerable sobre la base de varios factores, como la victoria de Obama en la Florida.

"Barack Obama demostró que no se puede confiar en que la Florida sea un estado republicano'', dijo Duffy, quien agregó que Martínez tiene sólo $1.3 millones para una campaña que se calcula puede costar $25 millones.

"Será una contienda cara'', dijo. "Una de las mejores formas de no tener una contienda reñida es tener un escudo de guerra intimidante, y Martínez no tiene nada de eso''.

Martínez dijo que no ha recaudado fondos porque estaba interesado en ayudar a otros republicanos.

Duffy sugirió que el breve período en que Martínez fue presidente del Comité Nacional Republicano parece haber dañado su popularidad y afectado sus recaudaciones.

Martínez estuvo sólo nueve meses en el cargo antes de renunciar. "Tenía menos tiempo para pasar en casa, menos tiempo para dedicar a sus intereses políticos'', dijo Duffy.

Gelber, quien dijo que era prematuro, "aunque sólo un poco'', hablar de una postulación contra Martínez, criticó la manera en que ejerció la presidencia del partido. "¿Cómo se puede representar únicamente a los republicanos cuando debe representar a todo el mundo?", dijo.

Algunos sondeos indican que la popularidad de Martínez sufrió con su batalla para que los inmigrantes indocumentados tengan derecho a normalizar su situación migratoria. Sin embargo, Martínez advirtió que el Partido Republicano se arriesga de relegarse a sí mismo a un estatus minoritario si deja fuera a los votantes hispanos con una retórica de inmigración divisiva.

Mary Ellen Klas, redactora de The Miami Herald, contribuyó a esta información.

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