Sur de la Florida

Triunfan los Marlins: determina jueza que no hay necesidad de referendo para construir el estadio

Aunque el viernes los Marlins de la Florida ganaron el conteo final en una batalla legal para construir con fondos públicos su tan ansiado estadio, el equipo no pudo decir que se trataba de una victoria total. Ello se debe a que la batalla legal podría haber hecho que resulte imposible terminar la instalación para ser inaugurada en el 2011.

En una decisión que ambas partes llevaban semanas esperando, la jueza de circuito de Miami-Dade Jeri Beth Cohen decidió que no hacía falta ningún referendo para votar sobre el estadio de 37,000 asientos que se construirá a un costo de $515 millones.

Eso, en parte, fue una importante victoria, lo que desestima la séptima y última apelación en la demanda presentada por el magnate automovilístico Norman Braman, que buscaba entorpecer la construcción, y a la vez crea las condiciones para que los contratos finales se aprueben y la construcción se inicie.

El alcalde de Miami-Dade Carlos Alvarez elogió la decisión de la jueza.

"Hablando con franqueza, es mucho más que un estadio'', dijo Alvarez en una entrevista. "Es una estructura de $500 millones. Eso significa un sinfín de empleos, tanto en el sector privado como en la industria de la construcción, en un momento en que están pasando grandes dificultades. Ahora es el momento que hace falta la ayuda del gobierno para crear empleos''.

La pregunta que ahora surje es la siguiente: ¿podrá estar listo el parque para el día inaugural del 2011, como se había planeado?

David Samson, presidente de los Marlins, dijo que la batalla legal tal vez ha hecho que sea imposible ese objetivo.

"Sin duda, el litigio con Braman ha sido una demora'', dijo Samson. "En estos momentos, estamos evaluando la importancia de dicha demora con nuestros gerentes de construcción. Espero que podamos hacer un anuncio dentro de una semana''.

El tiempo para resolver esta situación podría resultar algo crucial. El arriendo actual del equipo con el ex propietario de los Marlins H. Wayne Huizenga en el Dolphin Stadium expira al final de la temporada del 2010.

Por su parte, Braman dijo en una entrevista que su equipo legal presentará una apelación de inmediato.

"Hemos estado esperando desde hace tiempo'', dijo Braman de la determinación de la jueza. "La Corte de Apelaciones del Tercer Distrito no tiene problemas para desestimar las decisiones de las cortes de menor nivel. Nos sentimos optimistas por las oportunidades que tenemos''.

Una vez que se desestimó el conteo final, los líderes de Miami y del Condado Miami-Dade enfocan su atención en los difíciles detalles que deberán ser aprobados antes de que se inicien las labores de construcción.

Los detalles se darán a conocer en una serie de contratos que ambos gobiernos deberán ultimar antes de que los Marlins puedan comenzar la construcción.

Alvarez y el alcalde de Miami Manny Díaz dijeron que tenían esperanzas de presentarles a sus respectivos comisionados la mayor parte de los acuerdos en los próximos 30 a 60 días.

"Estamos trabajando de forma simultánea en todo'', expresó Díaz. "Hemos avanzado de forma notable''.

Samson dijo que la última ola de aprobaciones era "la votación de todas las votaciones'' para el acuerdo sobre el estadio.

Sin embargo, Braman dijo que le preocupaba si los líderes locales habían tomado en consideración el impacto que la actual crisis económica y crediticia podría tener a la hora de financiar el parque.

"¿Acaso creen realmente que van a obtener el financiamiento para este proyecto'', preguntó Braman. ‘‘Pero aunque lo logren, ¿qué cantidad de dinero podrían añadir las altas tasas de interés al costo? ¿Quién va a comprar estos bonos?".

Por su parte, George Burgess, administrador del condado, dijo que el financiamiento del estadio --que se basa en dinero de impuesto al turismo y en una contribución del equipo-- es algo seguro aun en medio de la crisis económica que vive el país. El préstamo mayor no hará falta hasta mediados o fines del 2009, dijo.

A pesar de ganar dos títulos de Series Mundiales, los Marlins quedan de forma consistente entre los últimos equipos de las Grandes Ligas en términos de asistencia y de nóminas.

Tres grupos separados de propietarios han cabildeado para que el parque tenga un techo retráctil, instalaciones sólo para béisbol con 60 suites ejecutivas, lo que se cree podría aumentar la asistencia así como los ingresos.

El equipo se niega a dar a conocer sus finanzas, y aseguró una orden de la corte para que lo proteja durante la demanda de Braman, pero ha repetido en infinidad de ocasiones que un nuevo estadio podría asegurar su futuro en el sur de la Florida.

Bajo los planes actuales, el estadio se construiría en su mayor parte con $395 millones de impuestos al turismo y $120 millones que aportarían los Marlins. De igual modo, el equipo le pediría al condado un préstamo de $35 millones que luego devolvería en pagos anuales de $2.3 millones.

llebowitz@MiamiHerald.com

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