Sur de la Florida

Crece preocupación sobre formación de maestros de ESOL

La batalla por disminuir la cantidad de horas que necesitan los maestros que enseñan lectura a estudiantes que no hablan inglés sigue en su apogeo, creando alarma entre grupos promotores de la cultura hispana, expertos y autoridades educativas de Miami Dade.

"Estamos entrando en el tercer año de una guerra que no para'', dijo Rosa Castro Feinberg, profesora retirada que actúa como comisionada de educación en la Florida de la organización LULAC, y que aboga por los niños hispanos y de otras minorías que no hablan inglés.

Pese a que el gobernador Charlie Crist vetó el año pasado un proyecto de ley que intentaba disminuir de 300 a 60 el número de horas de entrenamiento que reciben estos educadores, y a que en la presente legislatura fracasó un proyecto similar, la lucha sigue su curso.

"Lo único que ha cambiado es el escenario, que antes era la legislatura y ahora se trasladó al Departamento de Educación estatal (DOE)'', explicó Castro Feinberg. Al respecto, el superintendente escolar de Miami Dade, Alberto Carvalho, aseguró: "Una vez más el DOE está buscando la manera de reducir los requisitos para los maestros que enseñan inglés como segundo idioma... es inexplicable la razón por la que están realizando tan rápido el proceso para cambiar los reglamentos de estos programas''.

El problema principal que alegan los que se oponen a rebajar el número de horas, es que estos maestros no saldrán bien preparados, lo que perjudicará a los estudiantes que no dominan el inglés.

En Miami Dade existen más de 50,000 alumnos en los programas ESOL, diseñados para estudiantes cuyo primer idioma no es el inglés, y a escala estatal el número se extiende a más de 200,000.

"Enseñar lectura requiere de grandes destrezas, y enseñar a estudiantes que están aprendiendo un nuevo idioma requiere mucho más esfuerzo por parte de nuestros educadores'', agregó Carvalho, quien se opone a la reducción de las horas de entrenamiento.

Aparentemente, el DOE está tratando de rebajar de 300 a 90 el número de horas, y está modificando el contenido de los cursos de capacitación. Para algunos expertos, lo ideal sería un entrenamiento de 360 horas.

Otra de las fallas que se le acreditan al DOE es la prisa por concluir los cambios para marzo del 2009, sin haber explorado a fondo el tema con expertos en el área, y por no haber invitado a todos los grupos interesados a participar en el proceso, coincidieron varios observadores.

En su defensa, el portavoz del DOE, Thomas Butler, explicó que el departamento había establecido un panel de expertos en lectura y en ESOL para determinar los requisitos que necesita completar un maestro que va a enseñar a niños que no dominan el inglés.

Indicó también, que a través de un "esfuerzo de equipo'', los expertos establecieron las áreas de entrenamiento más importantes para los ESOL: aprendizaje socio-cultural, lingüística aplicada y metodología aplicada. Una vez que el contenido fue establecido, fue enviado a expertos nacionales para conocer su opinión, aseguró Butler.

El portavoz refirió que el pasado 27 de octubre, se reunieron 22 instituciones y grupos interesados en el tema, a los que se les presentaron las conclusiones de los expertos para conocer su opinión.

La información de ambos grupos será presentada el próximo 2 de diciembre, cuando se realizará el primer Taller de Modificación de la Regla, confirmó el portavoz.

"El papel del DOE es abogar por las personas que corren más riesgo: los niños... queremos lo mejor para los estudiantes y estamos trabajando para crear un modelo ejemplar para la Florida'', dijo Butler.

Sin embargo, para algunas personas que siguen de cerca el proceso de cambio, ‘‘todavía no se han estudiado bien los estándares, y hace falta un análisis más profundo, más tiempo y consultar con otros expertos para que el producto final sea de calidad'', señaló Teresa Lucas, presidenta de los Maestros ESOL de Miami Dade, y profesora de la Universidad Internacional de la Florida.

Lucas indicó que los maestros de lectura ESOL necesitan más preparación, entender cómo funciona y cuáles son los componentes de un idioma, y entender los obstáculos que se van a encontrar en el proceso de enseñanza. Los maestros deben tener "la actitud correcta, y no confudir al niño que no habla bien inglés, con una deficiencia de aprendizaje, y es importante saber identificar esto''.

La presidenta de la Asociación Bilingüe y profesora del Miami Dade College, Oneyda Paneque, indicó que‘‘es más importante el contenido que las horas, aunque lo ideal serían 360 horas''. Y citó que estos educadores deben saber de lingüística, destrezas para trasmitir el conocimiento, enseñar vocabulario dentro de un contexto específico, unir el símbolo con el sonido, formar oraciones y párrafos y conectar lo escrito con unsignificado.

La lectura es fundamental para que los estudiantes comprendan las otras materias y tengan un buen rendimiento académico.

kerodriguez@elnuevoherald.com

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