Sur de la Florida

Denuncian alza del crimen contra hispanos

JANET MURGUIA, presidenta del Consejo Nacional de la Raza, que lanzó la campaña "Stop the Hate''.
JANET MURGUIA, presidenta del Consejo Nacional de la Raza, que lanzó la campaña "Stop the Hate''. El Nuevo Herald

Varias organizaciones proinmigrantes y de defensa de los derechos civiles denunciaron el lunes en Washington el resurgimiento de una oleada de crímenes de odio, especialmente contra los hispanos.

El brutal asesinato el pasado 8 de noviembre de Marcelo Lucero sirvió de ejemplo.

La víctima, descendiente de ecuatorianos, residía en Long Island y fue asaltado por un grupo de adolescentes que lo golpearon y apuñalearon mientras proferían insultos de contenido racial.

"Tras unas históricas elecciones que envían al mundo un mensaje de libertad, es incongruente hablar del fantasma del odio en América'', dijo Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), la organización hispana más grande de Estados Unidos, que lanzó la campaña "Stop the Hate''.

Los activistas consideran que la situación ha empeorado en los últimos dos años por el debate alrededor de la reforma migratoria, en el que varios políticos han utilizado el calificativo de ‘‘invasores'' para referirse a los inmigrantes indocumentados.

Esta situación, al parecer, ha servido como un incentivo para despertar y propagar el odio entre algunos grupos de jóvenes contra los inmigrantes, principalmente contra los hispanos.

"Existe un directa conexión entre el tono del debate político y lo que ocurre con los inmigrantes... cuando se ha demonizado a los inmigrantes como ‘invasores que envenenan nuestras comunidades con enfermedades y criminalidad', los que odian tratan de resolver las cosas con sus propias manos'', señaló Michael Lieberman, consejero en Washington de la Liga Antidifamatoria.

Según un informe del NCLR que contiene estadísticas del FBI, los crímenes de odio en contra de los hispanos han registrado un crecimiento significativo.

En el 2002, se reportaron 480 crímenes contra 639 víctimas, mientras que en el 2005 la cifra aumentó a 522 crímenes contra 722 víctimas.

En el 2006, los crímenes subieron a 576, afectando a 819 víctimas, sin tomar en cuenta que muchos delitos no son reportados a la policía porque muchos de los afectados son indocumentados.

En el 2007, "el problema ha ido en aumento'', aseguró Peter Zamora, del Fondo Educacional y Defensa Legal de los México-Americanos.

Los activistas exigen más entrenamiento para los policías y colaboración entre todos los niveles de gobierno, para enjuiciar debidamente a quienes cometen estos actos.

"El Departamento de Justicia debe ser más agresivo al enjuiciar los crímenes de odio... hemos adelantado bastante, pero queda un largo camino por delante'', señaló Marc H. Morial, presidente de la Liga Nacional Urbana.

En el Congreso está pendiente un proyecto de ley sobre estos crímenes, que los activistas esperan que pueda ser aprobado durante el primer año de gestión del presidente electo Barack Obama.

Los activistas coincidieron en que la histórica elección del primer presidente negro habla del progreso que se ha logrado, pero "no hay que equivocarse, la misma significa esperanza y no la victoria final sobre el prejuicio y la hostilidad racial'', señaló Wade Henderson, presidente del Leadership Conference on Civil Rights.

kerodriguez@elnuevoherald.com

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