Sur de la Florida

Fallece en Miami el padre Armando Jiménez-Rebollar

Monseñor Armando Jiménez-Rebollar, el sacerdote que en 1961 trajo desde Cuba la imagen de la Virgen de la Caridad que se venera en la Ermita de Miami, falleció en esta ciudad la noche del martes, a los 91 años.

El padre Jiménez-Rebollar dedicó su vida a obras de caridad en homenaje a la Patrona de Cuba y llegó incluso a dedicarle un altar en la Catedral Nacional de Washington, donde se desempeñó como administrador.

Pero los cubanos siempre lo recordarán por la misión cumplida el 8 de septiembre de 1961, cuando se encargó de organizar el traslado de la Virgen de la Caridad que pertenecía a la parroquia de Guanabo, en el este de La Habana, para que presidiera la santa misa ante unos 30,000 personas convocadas por la Iglesia Católica en el Estadio de Miami.

Emigró a Estados Unidos en marzo de 1961 y a su llegada se reencontró con el monseñor Luis Pérez, su gran amigo y compañero de seminario. Ambos decidieron realizar la celebración en el Estadio de Miami y juntos planearon traer la imagen de la santa con la ayuda de la familia de Jiménez-Rebollar que permanecía aún en La Habana.

"Estando los dos conscientes de la necesidad de unión del exilio cubano, pensaron que una misa en honor a Nuestra Señora de la Caridad sería el lazo para esa unión y comenzaron a planear el gran evento en Miami'', recordó su sobrina Marilyn Castillo de Potts.

El abogado Rafael Peñalver, presidente del Instituto San Carlos de Cayo Hueso, recuerda aquella jornada en Miami, "con el deseo de unir al pueblo cubano, tanto en la isla como en el exilio, a través de la oración y devoción a la Virgen''.

Peñalver recordó a "miles de personas agitando pañuelos blancos" durante el recibimiento de la Virgen en el Estadio de Miami. Peñalver quien entonces tenía nueve años, afirmó que "esta gestión de monseñor Jiménez-Rebollar es parte del gran legado que deja a todo el pueblo cubano''.

Nacido en La Habana el 4 de marzo de 1917, los padres de Jiménez-Rebollar apoyaron su temprana decisión de ponerse al servicio de Dios.

En junio de 1945 fue ordenado sacerdote y designado como capellán en Isla de Pinos.

En 1947 fue asignado a su primera parroquia en la Iglesia Santa Ana de Guanabo, en Campo Florido, y siendo párroco de Campo Florido y Guanabo construyó la Iglesia de Santa Rosa.

Tiempo después también construyó la Iglesia de la Caridad en Boca Ciega, la Escuela Parroquial de Campo Florido y Guanabo; la Iglesia de San Pedro y San Pablo en Playa Veneciana y la capilla de la Virgen de la Caridad, en Tumba Cuatro.

"Fue un hombre dedicado a sus hermanos y sobrinos, a su comunidad parroquial, a los pobres y los necesitados'', dijo Rafael Peñalver. "Me siento honrado en haberlo conocido, porque pasó por este mundo haciendo el bien''.

Durante muchos años monseñor Jiménez-Rebollar fue uno de los confesores semanales en el Colegio De La Salle del Vedado, en Cuba, donde hizo una gran labor apostólica que ha continuado por más de 50 años.

Por el año 1947, sintiendo la falta de la presencia de su Madre Celestial en su Parroquia, mandó a esculpir una réplica exacta de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre a un ebanista y escultor del barrio habanero de Luyanó. Esa es la imagen a la que hoy rinden tributo los cubanos en la Ermita de Miami.

En el exilio su devoción mariana lo llevó a recaudar fondos para esculpir en mármol una imagen de la Virgen que logró colocar en uno de los altares laterales de la Basílica de la Inmaculada Concepción en Washington. Esta obra es visitada diariamente por fieles devotos de todo el mundo.

Monseñor Jiménez-Rebollar residió en Washington durante 43 años.

"La extensa vida de Monseñor Jiménez-Rebollar ha sido ejemplo de amor al prójimo, devoción a la Virgen Santísima y ayuda a los más necesitados'', manifestó su sobrina.

El pasado año, Monseñor Jiménez-Rebollar firmó oficialmente la donación de la imagen traída desde Cuba hace cuatro décadas, formalizando su decisión de dejarla como herencia al pueblo cubano.

Su cadáver fue expuesto la noche del miércoles en la Ermita, donde se celebrará este jueves una misa fúnebre de cuerpo presente a las 10 a.m. Su entierro será luego de la misa, en el cementerio Our Lady of Mercy, en el 11411 NW 25 St.

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