Sur de la Florida

Planta nuclear y ecología en perfecta armonía

DESDE EL descubrimiento de un nido en 1978 hasta la actualidad Turkey Point ha hecho un progreso notable ya que contiene una quinta parte de toda la población de cocodrilos del país.
DESDE EL descubrimiento de un nido en 1978 hasta la actualidad Turkey Point ha hecho un progreso notable ya que contiene una quinta parte de toda la población de cocodrilos del país.

Cuando la Florida Power & Light empezó a cavar canales de enfriamiento en la planta nuclear de Turkey Point en Homestead, los cocodrilos empezaron a nadar en las profundas aguas del recién creado un refugio y generando su propia peculiar electricidad con sus rituales de apareamiento.

Treinta años después se han convertido en una colonia de unos 400 cocodrilos adolescentes y maduros como parte de lo que la Federación Nacional de la Vida Salvaje llama "un Edén de cocodrilos''.

Con frecuencia los ecologistas y las plantas nucleares no combinan. Pero la Federación menciona a Turkey Point en el número octubre/noviembre de su revista, elogiando a la planta por haber ayudado a salvar los reptiles, que en otra época estuvieron en peligro.

Hoy Turkey Point contiene alrededor de una quinta parte de toda la población de cocodrilos del país, según el artículo de la Federación.

El secreto está en un paraíso de apareamiento: el sistema de canales de enfriamiento de la planta, de 6,800 acres, al que los cocodrilos se han acostumbrado perfectamente.

Tras el descubrimiento de un nido en Turkey Point en 1978, la FPL comprendió la necesidad de preservar este hábitat emergente en su sistema de canales, que tiene acceso a la Bahía de Biscayne. Tres años antes, el Servicio de Peces y Vida Salvaje federal (USFWS) había clasificado al cocodrilo como un animal en peligro de extinción, citando presión de desarrollo y falta de protección.

Así que la FPL estableció un programa de supervisión y comenzó a estudiar los movimientos, hábitos, composición genética y crecimiento de estas quisquillosas especies de agua salada.

Durante los últimos 20 años, el biólogo Joe Wasilewski ha encabezado los esfuerzos de la FPL y ha visto a los cocodrilos reclamar su territorio en las costas de la Florida, su único hogar en Estados Unidos.

"Esta es una buena historia para un cambio'', dijo Wasilewski cuando el USFWS mejoró la calificación de los cocodrilos en 2007 a simplemente amenazada.

"Eso significa que la especie se ha recuperado lo suficiente.

Cindy Shulz, supervisora de especies en peligro en la oficina de la USFWS en Vero Beach, dijo que cuando estaban en peligro en 1975 sólo había entre 10 y 20 hembras en edad de reproducción mientras que ahora hay un estimado de 2,000 cocodrilos en la Florida.

La población ha crecido de unos 19 en 1985 a unos 400 en Turkey Point, que ahora es una de las tres principales áreas de cría en el sur de la Florida, dijo Shulz.

La Universidad de la Florida supervisa a los otros cocodrilos, casi todos en el Crocodile Lake National Wildlife Refuge y el Parque Nacional de los Everglades.

La FPL planea construir más reactores en Turkey Point.

Pero Wasilewski dijo que sus amigos seguirán protegidos.

Para la ampliación de Turkey Point, el próximo año la FPL piensa implementar un plan de mitigación basado en una revisión ambiental, dijo la portavoz Verónica Swanson, quien enfatizó que el monitoreo de los cocodrilos es parte de un esfuerzo más amplio por usar fuentes de energía limpias y renovables, como la nuclear.

Añadió que el Departamento de Energía federal calificó a la FPL como la primera compañía eléctrica en materia de conservación en su planta de gas recientemente construida, una de las que menos contamina en el país.

La FPL participa en el Banco de Mitigación de los Everglades de la Florida, que planea restaurar casi 13,500 acres de tierras húmedas a su condición natural.

Este año la empresa también empezó a construir 44 alcantarillas para restaurar el flujo natural de agua dulce a la Bahía de Biscayne para tratar de rescatar algunas plantas que han desaparecido.

La FPL tiene no menos de 22,000 acres de reservas naturales donde 17 especies en peligro encuentran refugio; su planta nuclear en Port St.

Lucie tiene un programa para impulsar la multiplicación de las tortugas de mar, añadió Swanson.

"Creemos que la naturaleza y las compañías pueden coexistir'', afirmó. ‘‘Tenemos la obligación de proteger el ambiente''.

Aunque los cocodrilos se han recuperado, la población de caimanes ha crecido significativamente, llegando a más de un millón.

Los cocodrilos se pueden distinguir por su hocico ligeramente más estrecho y una quijada que deja expuestos los dientes, y su color es más marrón y verde que el negro grisáceo de los caimanes.

Pero los cocodrilos también están apareciendo cada vez más en nuestros canales y cuerpos de agua en los clubes campestres y campos de golf.

Sin embargo, alrededor de 95 por ciento de su hábitat está en terrenos federales, estatales o condales y otras áreas protegidas como Turkey Point.

"Turkey Point ha beneficiado mucho a los cocodrilos'', dijo Shulz.

"En gran medida, la recuperación de los cocodrilos dependerá de la disposición del pueblo del sur de la Florida de vivir con ellos'', añadió.

"Gran parte del hábitat está protegido'', añadió. "Tenemos que garantizar que el hábitat restante también esté protegido puesto que se están recuperando y ahora hay más y se están esparciendo por todo su hábitat histórico''.

pgreear@MiamiHerald.com

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