Sur de la Florida

Herido en la mandíbula policía en tiroteo relacionado con drogas

Una mujer le disparó a un policía de Miami-Dade en la mandíbula ayer por la tarde antes de ser gravemente herida por otros agentes, informaron las autoridades.El policía, Gustavo Hernández, de 37 años, se está recuperando de sus heridas en el hospital Jackson Memorial.

La bala le destrozó un pedazo de la parte inferior de la quijada, así como también varios dientes.

La mujer, identificada por familiares como Iquisha Middleton, de 31 años, también fue llevada al Jackson, donde se mencionó que estaba en estado grave.

Hernández y miembros del Equipo de Respuesta Rápida de la policía de Miami-Dade habían ido a la casa en la cuadra 1700 de la calle 44 del noroeste poco antes de las 4 p.m. para entregar una orden de arresto relacionada con venta de drogas y realizar una redada en la vivienda.

Con anterioridad, Middleton le había vendido drogas a un policía encubierto, dijeron las autoridades.

Los agentes fuertemente armados, vestidos con uniformes verdes, llegaron en furgonetas blindadas.

Una vez dentro, creen los investigadores, Middleton inició el tiroteo al disparar una pistola calibre .22 a través de la puerta de un dormitorio.

La situación fue similar a lo que había ocurrido un día antes con un Equipo de Respuesta Rápida de la policía de Miami-Dade. Mientras entregaba una orden de arresto en Opa-locka, un hombre sospechoso de narcotráfico trató de escapar y le disparó a un agente, en tanto otro agente, temiendo por la vida de su compañero, hirió al sospechoso.

''Esto no hace sino indicar que los delincuentes se están volviendo cada vez más violentos'', dijo John Rivera, presidente de la Asociación Benevolente de la Policía de Miami-Dade, el sindicato de la policía. ``Demuestra una vez más que Miami-Dade es un lugar muy peligroso para vivir, trabajar y jugar''.

Hernández pertenece al Departamento de Policía de Miami-Dade desde 1996.Hernández estaba ''alerta y consciente, además de tener un enorme dolor'', dijo en el hospital Robert Parker, director de la policía.

Y luego añadió: ``Gracias a Dios que va a sobrevivir esta pesadilla''.Entretanto, familiares y amigos de Middleton se reunieron afuera del Centro de Traumatismos Ryder, del hospital Jackson Memorial.

Este último incidente marca la quinta vez en 15 meses que un agente de la policía de Miami-Dade es baleado en una confrontación con malhechores.

  Comentarios