Sur de la Florida

Cuestionan promoción de juez a la Corte de Apelaciones

LOS SUPUESTOS comentarios de venganza del juez, Jorge Labarga, han suscitado fuertes críticas en 
el sector judicial tras el nombramiento de Labarga a la Corte de Apelaciones del Sur de la 
Florida.
LOS SUPUESTOS comentarios de venganza del juez, Jorge Labarga, han suscitado fuertes críticas en el sector judicial tras el nombramiento de Labarga a la Corte de Apelaciones del Sur de la Florida. AP

La semana pasada, el gobernador Charlie Crist promovió al juez del condado Palm Beach Jorge Labarga a un escaño en la Corte de Apelaciones del sur de la Florida a pesar de los comentarios que Labarga hizo el año pasado de que los jueces se vengarán de los abogados con los que han peleado aunque esperar que llegue ese momento se demore años.

"Cuando una persona se enfrasca en una pelea con un juez, a fin de cuentas esa persona va a perder. No ahora, pero dentro de cinco, 10 años. Ese juez va a recordar a esa persona siempre'', dijo Labarga.

"Y cuando alguien se enfrenta a un juez, hay un viejo refrán que dice que lo mejor es matar al juez''.

Labarga, que también fue uno de los cinco finalistas recomendados este mes para ser nombrados a la Corte Suprema de la Florida, hizo estos comentarios mientras presidía una audiencia en la Corte de Circuito de Palm Beach el 23 de mayo del 2007.

El abogado de Fort Lauderdale Gary Kollin, de quien Labarga hablaba, le envió una transcripción de la audiencia y una carta donde criticaba a Labarga a la oficina del gobernador el pasado 2 de diciembre. La oficina del gobernador se las dio a conocer a The Miami Herald. De igual modo, el diario obtuvo una grabación de la audiencia.

El jueves, un portavoz de Crist dijo que el gobernador supo de la transcripción por su asesor general, "pero consideraron que no tenía el nivel para afectar la decisión del gobernador''.

Sin embargo, Anthony Alfieri, fundador y director del Centro de Etica y Servicio Público de la Escuela de Leyes de la Universidad de Miami (UM), calificó los comentarios que hizo Labarga en plena corte de "algo irresponsable y poco juiciosos''.

"Este tipo de comentario daña la credibilidad de los jueces y mancha la integridad de las cortes como una institución pública'', puntualizó Alfieri.

Labarga no devolvió las repetidas llamadas telefónicas que se le dejaron con su asistente judicial y en su correo de voz en West Palm Beach esta semana.

El gobernador Crist nombró a Labarga, cubanoamericano, a la Corte de Apelaciones del Cuarto Distrito en West Palm Beach el pasado 10 de diciembre. Labarga ha fungido como juez de circuito de Palm Beach desde 1996.

Labarga, de 55 años y vecino de Wellington, está aspirando al escaño para la Corte Suprema. La semana pasada, el gobernador le pidió a un grupo que nomina jueces que le diera un nuevo nombre después que escogió a Labarga para la Corte de Apelaciones, dijo un portavoz.

Labarga, activista del Cuban American Republican Club antes de convertirse en juez, es muy conocido por su participación en el conteo de votos de las elecciones presidenciales del 2000.

En un caso, Labarga determinó que la junta de escrutinios del condado no podría desestimar arbitrariamente todos los votos, y podría decidir si cada obstáculo constituía un voto. En otro caso, Labarga rechazó una declaración de los votantes para volver a votar, luego que estos dijeron que la boleta del condado era tan confusa que las elecciones fueron injustas.

El sistema de grabación de la corte estaba funcionando en mayo del 2007 cuando Kollin compareció ante Labarga a nombre de un cliente acusado de vender mercancía falsificada.

Labarga anunció que se retiraba del caso ya que su ex socio en el bufete, David Roth, representó a un coacusado.

Cuando la preocupación de un fiscal sobre el cumplimiento de los requerimientos de un juicio rápido motivó que Labarga comenzara a darle instrucciones a un secretario, Kollin objetó, y Labarga se molestó.

"Su Señoría, dado que usted se excusó, objetaría que le hiciera alguna indicación a un secretario ya que no puede tomar ninguna determinación'', dijo Kollin.

"Yo sé eso'', respondió Labarga. "Y le agradezco que venga aquí y me eduque. Ya que no soy más que un campesino que acaba de llegar en balsa hace unos meses. Entiendo esas cosas''.

"No aprecio su sarcasmo'', le respondió Kollin.

Poco después, Kollin dejó la sala del tribunal, y no regresó.

Pero una hora y media más tarde, Labarga empezó de nuevo a hablar de Kollin, diciendo que el abogado "quería pelear''.

"Pero dentro de cinco años, tal vez se presente ante mí en una audiencia por honorarios de abogado. Y uno siempre recordará a esta gente'', sentenció Labarga. "Es una persona muy combativa. Tengo que ser honesto con ustedes. Hubiera deseado que hubiera seguido en el caso porque nos habríamos divertido''.

Kollin calificó estas afirmaciones "especialmente horrendas'' en la carta que le mandó al gobernador. Y acusó a Labarga de prejuicios, agregando que violó cánones judiciales que dicen que los jueces deben evitar la apariencia de lo impropio, y llevar a cabo su trabajo de forma imparcial.

Alfieri calificó la transcripción de "ambigua'', y dijo que no estaba claro si Kollin era víctima de un prejuicio personal.

El presidente de la Asociación de Abogados del Condado Broward, Christopher Neilson, dijo que trabajar con un juez que parece guardarle animadversión a un abogado haría "extremadamente'' difícil la práctica de las leyes.

"Si un juez está hablando de venganza, eso sería una situación muy incómoda para trabajar'', dijo Neilson. "Es muy penoso escuchar que un juez hable de venganza''.

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