Sur de la Florida

Escasez de farmaceúticos abre puertas a técnicos

EL TECNICO de farmacia, Pedro Pluas, es un ejemplo de la gama de opciones que tiene un empleado de farmacia y en específico, un técnico. La Florida necesita unos 1,500 empleados en este oficio hasta el 2015.
EL TECNICO de farmacia, Pedro Pluas, es un ejemplo de la gama de opciones que tiene un empleado de farmacia y en específico, un técnico. La Florida necesita unos 1,500 empleados en este oficio hasta el 2015.

En su trabajo, Pedro Pluas ha arreglado equipos médicos, preparado drogas intravenosas, y mezclado medicinas con un mortero, pero según él, sus experiencias muestran la gama de opciones que tiene un técnico de farmacia.

"Se puede trabajar en hospitales, en clínicas de infusión intravenosa, en farmacias y boticas de las antiguas'', considera Pluas, que es técnico o práctico de farmacia en Navarro Discount Pharmacies, con base en Miami.

"Hay muchas cosas distintas que se pueden hacer; no se trata solamente de contar píldoras, aunque eso tambiém es parte de todo''.

Según los estadounidenses van tomando más medicinas recetadas por médicos, los farmacéuticos necesitan técnicos como Pluas para poderse mantener a tono con el trabajo.

Los prácticos de farmacia traen las píldoras, imprimen las etiquetas, le piden información médica requerida al cliente, y lo reúnen todo para que el farmacéutico lo revise.

Dada la escasez de farmacéuticos, los técnicos son esenciales para mantener las droguerías modernas a flote.

"Los farmacéuticos con quienes he hablado necesitan toda la ayuda posible'', afirma Arthur Wharton, profesor de la escuela de farmacia de la Universidad de la Florida.

Las estadísticas del estado confirman eso. La Florida va a necesitar unos 1,500 técnicos al año hasta el 2015, según la Agencia Estatal de Innovación Laboral.

La buena noticia es que no es difícil entrar en el giro, siempre que uno posea un diploma de secundaria o equivalente, y no tenga historial delictivo alguno relacionado con drogas. Muchos empleadores tales como Publix y Navarro, están dispuestos a entrenar a solicitantes prometedores, aunque sean personas que no hayan estudiado la materia antes. Ambas compañías ofrecen su propio entrenamiento para nuevos técnicos de farmacia.

Pero existe también la opción de entrenamiento escolar. Hay escuelas técnicas públicas y privadas que ofrecen diplomas y certificados de técnico de farmacia.

Por ejemplo, el McFatter Technical Center de Broward en Davie ofrece un curso de 10 meses que cuesta aproximadamente $3,000.

No se requiere licencia, aunque el estado va a empezar a requerirlas en el 2011. Mientras tanto, hay un grupo gremial que ofrece certificación voluntaria, que puede reforzar el currículum.

Uno no se enriquece en ese trabajo. Los sueldos iniciales generalmente son de $10 la hora, y el promedio es de unos $13.50.

Pero como muestra la experiencia de Pluas, un técnico de farmacia ambicioso puede aprender también técnicas muy especializadas, tales como la preparación o mezcla de medicinas intravenosas, que en algunos casos significan mejores sueldos.

Y como lo anota Pluas, las farmacias no son los únicos lugares en los que los prácticos pueden trabajar. El trabajo también puede servir de peldaño para una carrera más lucrativa.

"Yo empecé como técnico en un hospital local'', dice Albert García, ahora vicepresidente ejecutivo de operaciones en Navarro y farmacéutico registrado.

"Estaba pensando en hacerme farmacéutico y me dije: ‘Es una gran oportunidad para ver si es algo que quiero hacer' ''. García dice que algunos de sus empleados siguen siendo técnicos durante décadas, pero Navarro ofrece becas a los que quieran continuar sus estudios. La compañía también tiene un entrenador propio para enseñar a los nuevos técnicos y mantener al día a los veteranos en los procesos más recientes del giro.

Ese entrenamiento es importante en un giro en el que dos píldoras pueden parecerse y hasta tener nombres similares, pero causar efectos muy distintos.

Una ventaja de ser técnico de farmacia es que, al menos por el momento, el trabajo es estable.

Es uno de los motivos por los que Marilyn Robles renunció a una carrera en la variable industria de las líneas aéreas por irse a trabajar de técnico de farmacia, aunque iba a ganar menos.

Robles fue a una escuela técnica local, tiene certificación nacional, y trabaja en la farmacia del Bascom-Palmer Eye Institute de la Universidad de Miami.

Según ella, el cambio de carrera fue acertado.

"Soy madre soltera, y no podía sentarme a esperar que alguien decidiera mi futuro'', afirma Robles.

"En el giro de la medicina siempre se necesita gente''.

sandron@MiamiHerald.com

  Comentarios