Sur de la Florida

Obama busca apoyo para el plan económico en Fort Myers

El presidente Barack Obama durante su intervención en un acto en Fort Myers, Florida.
El presidente Barack Obama durante su intervención en un acto en Fort Myers, Florida. AP

El presidente Barack Obama pasó el martes por esta desolada ciudad para impulsar el mayor plan de gasto gubernamental en la historia del país, y para venderse él mismo.

Los electores tienen más confianza en Obama que en el plan de estímulo económico y el Presidente trata de convertir su popularidad fuera de Washington en presión sobre el Congreso. Mientras los legisladores se preparan para afinar los detalles del masivo plan de inversión, Obama se unió el martes a un aliado republicano, el gobernador Charlie Crist, que también goza de amplio apoyo popular.

Echando mano al carisma que lo convirtió en una estrella durante la campaña presidencial, Obama habló durante una hora, criticando jocosamente el Aeropuerto Internacional de Miami, dando aliento a un estudiante universitario cansado de trabajar en un McDonald's y abrazando a una mujer que le dijo que estaba viviendo en su automóvil.

"Creo en la esperanza, pero también creo en la acción'', dijo, alejándose un poco de su discurso programado. "No podemos discutir y seguir recurriendo a las mismas fallidas ideas que nos han metido en este problema.

"Después de todo, de eso trataron estas elecciones''.

Muchas de las 1,500 personas que ocuparon el Harborside Event Center aplaudieron el rápido cambio de nuevo presidente a vendedor itinerante. Preparó su discurso para la Florida, diciendo que la crisis económica era evidente cuando 1,000 personas hicieron cola la semana pasada en busca de 35 empleos de bombero en Miami. La próxima escala es en Peoria, Illinois.

"Habla a mi nivel'', dijo Ed Woolley, de 66 años, que se mudó de Massachusetts a Fort Myers para retirarse pero perdió su casa y tuvo que buscar un empleo de guardia de seguridad. ‘‘Realmente creo que está tratando [de hacer bien las cosas]''.

Jamela Thompson, de 28 años y dueña de un comercio que llevó sus hijos pequeños al acto, concordó en que el viaje de Obama conseguiría mucha buena voluntad para poder impulsar su agenda.

"Que el Presidente haya escogido Fort Myers me hace creer que realmente quiere escuchar lo que la gente tiene que decir'', dijo Thompson, que vive con sus padres para ahorrar en el alquiler. ‘‘Todos sabemos que nos queda mucho por hacer, pero muestra que está por el camino correcto''.

Decidido a mostrar que no quiere desperdiciar tiempo en momentos en que el país vive una difícil situación económica, Obama ha hecho aperturas a los republicanos y el martes dijo que estaba abierto a todas las ideas, "de un demócrata, de un republicano o de un vegetariano''. En realidad, además del gobernador, los únicos funcionarios republicanos electos en el evento fueron el alcalde de Fort Myers, Jim Humphrey, que apoyó a Obama durante la campaña, y el representante estatal Nick Thompson, quien dijo que recibió una invitación de la Casa Blanca.

"La gente que vive y trabaja aquí ha tenido la oportunidad de dirigirse directamente al Presidente'', dijo Thompson. "Al mismo tiempo, me preocupa que mis electores reciban algo a cambio de lo que van a pagar por el plan de estímulo''.

Otros republicanos de la Florida han utilizado un lenguaje más duro para caracterizar sus preocupaciones. El representante federal por Fort Myers, Connie Mack, dijo que el plan "está atiborrado de favores a intereses especiales''. Junto con el senador Mel Martínez, que el martes votó contra el plan, todos los republicanos que representan a la Florida votaron contra el proyecto de estímulo económico.

Pero Crist, cuyos fuertes instintos populistas lo han ayudado a mantener altas cifras de apoyo, dijo que el plan beneficiaría la educación, la infraestructura y la salud pública.

"Esto no es política partidista'', dijo Crist, a quien se consideró un potencial compañero de boleta del candidato republicano John McCain. "Con esto tratamos de ayudar al país y a reanimar la economía''.

Sólo tres meses después de las elecciones, el evento parecía otro mitin de campaña de Obama.

Pero cualquier frivolidad desapareció cuando el pastor James Bing, de la Iglesia Bautista Friendship de Fort Myers, hizo una grave oración al inicio del evento, describiendo las dificultades económicas que sufren muchos de los presentes en el acto. El desempleo en Fort Myers se ha triplicado en los últimos dos años, al 10 por ciento, y la tasa de embargos hipotecarios encabezaba el país el año pasado.

"Hemos perdido las esperanzas y es difícil hacer frente a las cosas cuando la esperanza prácticamente ha desaparecido'', dijo Bing.

Pero cuando el Presidente comenzó a responder preguntas del público, el sufrimiento humano se hizo patente. Una mujer que dijo llamarse Henrietta Hughes dijo que su familia estaba viviendo en un "pequeño vehículo'' porque está en lista de espera para una vivienda pública.

"Necesitamos una cocina y un baño'', imploró. "Por favor, ayúdenos''.

El primer viaje de Obama a la Florida desde la toma de posesión es el paso más reciente de su transformación de candidato a líder en una época de guerra y recesión. Las alegres tonadas y banderas que acompañaron su presencia en el mayor estado indeciso de la nación fueron reemplazadas por una marcha militar y un simple podio con el sello presidencial.

Obama dijo que estaba cumpliendo su promesa de regresar a la Florida con soluciones para la crisis económica. "Ustedes no me enviaron a Washington para no hacer nada'', dijo entre fuertes aplausos.

El Presidente parecía relajado mientras hablaba con los presentes.

"¿Cuántos saben lo que es el COBRA?", preguntó, refiriéndose al programa gubernamental para los que han perdido el seguro médico privado.

"Este plan es complicado, y uno de los puntos fuertes del Presidente es que comunica con brillantez en momentos en que muchos estadounidenses están preocupados'', dijo el asesor político demócrata Steve Schale, que dirigió la campaña de Obama en la Florida.

"El Presidente está llevando a la gente [de la mano en medio de las dificultades]''.

breinhard@MiamiHerald.com

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