Sur de la Florida

Ex guardia de Miami culpable de masacre

FRANCISCA ALONSO, madre de Guillermo Zarabozo, llora al salir del tribunal donde el jueves su hijo 
fue declarado culpable.
FRANCISCA ALONSO, madre de Guillermo Zarabozo, llora al salir del tribunal donde el jueves su hijo fue declarado culpable. The Miami Herald

Guillermo Zarabozo --ex guardia de seguridad, aspirante a policía de Miami-Dade que deseaba ser miembro de la CIA-- no se inmutó el jueves cuando le leyeron 16 veredictos de culpabilidad por cuatro asesinatos y otros crímenes en un tribunal federal.

El graduado de la Escuela Secundaria Hialeah, cuya llorosa madre estaba sentada unas pocas filas detrás de él, ahora pasará el resto de su vida en prisión por haber matado a tiros en el 2007 a los cuatro tripulantes de una embarcación fletada de Miami Beach.

Zarabozo, de 21 años, que resultó convicto de conspiración, asesinato, secuestro, robo y uso de un arma de fuego en esos crímenes, será sentenciado el 6 de mayo. Los jurados deliberaron durante ocho horas por dos días en el nuevo juicio llegando a una fulminante conclusión en contraste con el primer juicio en septiembre, que terminó con un jurado estancado y cuatro veredictos de culpabilidad desechados.

Presentado por los fiscales como un mentiroso, Zarabozo no mostró remordimiento en su nuevo juicio, al decir que el trágico incidente del yate Joe Cool había destruido la vida de su familia.

Eso resultó duro para las familias de los asesinados: el capitán, Jake Branam; su esposa, Kelley Branam; su medio hermano, Scott Gamble, y su compañero de tripulación, Samuel Kairy.

"Zarabozo no mostró compasión'', comentó el abuelo de Jake Branam, Joe Branam padre. "No se sintió responsable por sus muertes''.

Pero Branam también expresó pena por la madre de Zarabozo, Francisca Alonso, y por su padre, Guillermo Zarabozo: "Compadezco mucho a sus padres. Ellos también han perdido un hijo''.

El cómplice de Zarabozo en los asesinatos, Kirby Archer, un fugitivo de Arkansas, ya se había confesado culpable en el primer juicio en septiembre y fue condenado a cadena perpetua. Durante su audiencia, Archer, de 36 años, confesó haber matado a dos de las víctimas, la pareja Branam, padres de dos niños pequeños. Luego acusó a Zarabozo de matar a los otros dos, Gamble y Kairy.

Pero Archer, ex guardia del Ejército de EEUU, no testificó en el segundo juicio ni en el primero por problemas de credibilidad.

Archer conoció a Zarabozo en el 2007 cuando su mudó para Miami-Dade. Huía de una orden de arresto por cargos de haber robado $92,000 de un Wal-Mart de Arkansas donde había trabajado.

Zarabozo, que testificó en ambos juicios, siempre habló en forma inexpresiva y culpó a Archer de los cuatro asesinatos.

Zarabozo dijo que Archer y él habían pagado $4,000 en efectivo para fletar el Joe Cool para un viaje de ida a Bímini para custodiar a funcionarios gubernamentales de alto rango allí, y que luego planearon una misión secreta de la CIA en Cuba por un año. Sostuvo que no tenía idea de que Archer iba a secuestrar el Joe Cool en su viaje a Bímini para dirigirse a Cuba, lo que condujo a la matanza en el mar.

En el segundo juicio, el equipo de fiscales --Karen Gilbert, Michael Gilfarb y Jeffrey Tsai-- pudo presentar mejor el caso porque descubrieron nuevas pruebas en el disco duro de la computadora de Zarabozo. Eso reveló que en las semanas anteriores del viaje a Bímini, Zarabozo había sostenido correspondencia con una vieja amiga y una ex novia sobre la misión de espionaje a Cuba.

Su amiga, Any Pla, y su antigua novia, Gretel Martínez, declararon que Zarabozo nunca mencionó un viaje a Bímini, sino sólo a Cuba.

En otras palabras, el viaje fletado a Bímini fue un "pretexto'' para secuestrar el yate, según los fiscales.

Pero en el banquillo de los testigos, Zarabozo se apegó a la historia de Bímini. Dijo que Archer había matado a los cuatro tripulantes con la Glock 9 milímetros de Zarabozo mientras éste se hallaba en el baño.

El presidente del jurado, Edison Farrow, indicó que la versión de Zarabozo era increíble y contraria a las pruebas de otros testigos.

"Su historia era imposible', dijo. "Su testimonio contradecía todas las pruebas''.

Farrow también afirmó que había amplias pruebas de que Zarabozo sabía del plan de secuestro desde el inicio. "Tuvo muchas oportunidades de abandonar todo el plan'', dijo el jurado.

En el banquillo de los testigos, Zarabozo dijo haber mentido junto con Archer cuando el Servicio Guardacostas y el FBI los interrogó por separado sobre lo que sucedió en el Joe Cool. Ambos dijeron que "piratas'' cubanos habían secuestrado el yate, matado a los cuatro tripulantes y luego los habían dejado escapar en una balsa.

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