Sur de la Florida

Homenaje a las víctimas de las avionetas derribadas

Con una serie de actos públicos y una misa a cargo de monseñor Agustín Román, el sur de la Florida rindió el martes homenaje a los cuatro activistas de Hermanos al Rescate cuyos dos aviones fueron abatidos hace 13 años por la fuerza aérea cubana.

Las actividades comenzaron a las 11:00 a.m. con la develación de placas conmemorativas y la lectura de poemas dedicados por un grupo de estudiantes de una escuela primaria, en el Puente de Sweetwater, en la calle 8 del SW y la avenida 109.

La ceremonia continuó en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) donde alumnos y profesores, así como familiares y amigos de los caídos, se reunieron tomados de la mano alrededor de una fuente cercana al centro Graham para guardar seis minutos de silencio, el tiempo transcurrido entre el derribo de un avión y otro.

"Ha sido un acto muy emotivo y sentimental. Sin embargo es triste ver que han pasado 13 años y que ahora Raúl Castro está ahí, en el poder. El tiene que pagar'', dijo Mirtha Costa, madre de Carlos Alberto Costa, uno de los fallecidos.

Junto con Costa murieron Mario de la Peña, Pablo Morales y Armando Alejandre Jr., cuando las dos avionetas Cessna en que viajaban fueron blanco de los MiGs cubanos, el 24 de febrero de 1996. Las autoridades de la isla argumentaron que las aeronaves habían ingresado en el espacio aéreo cubano, lo cual fue desmentido por peritajes internacionales.

Los parientes agradecieron las muestras de solidaridad y apoyo de la comunidad, y subrayaron que, pese al tiempo transcurrido y los intentos de llevar el caso hasta las más altas instancias, no pierden las esperanzas de que los culpables sean juzgados por asesinato.

"Para una madre es un orgullo saber que su hijo murió en una causa justa y que es recordado 13 años después por la comunidad y las nuevas generaciones. A pesar del dolor, la angustia y el trabajo de buscar justicia, nuestra causa no muere y el recuerdo de ellos tampoco'', sostuvo Miriam de la Peña, madre de Mario Manuel.

Ningún avión norteamericano despegó en respuesta al incidente. Una tercera avioneta bimotor, piloteada por el fundador del grupo José Basulto, logró escapar. El avión realizaba operaciones frecuentes de búsqueda y rescate de balseros en el Estrecho de la Florida, y fue vendida en noviembre pasado por $100,000 para ayudar a los damnificados de los huracanes en Cuba y Haití.

Marlen Alejandre, hija de Armando, destacó la presencia de la juventud en los actos de conmemoración, pues aseguró que de esta manera el recuerdo y la memoria de los cuatro voluntarios de la organización se mantendrá vivo.

"A nosotros nos complace asistir a este tipo de actos porque son muy solemnes. Es importante que la juventud no olvide y se recuerde el sacrificio que mi padre y sus compañeros hicieron'', puntualizó Alejandre.

De otro lado, Nancy Morales, hermana de Pablo, detalló que el homenaje une y da fuerza al exilio cubano, así como a todos aquellos que sintieron en carne propia la muerte de los dos pilotos y dos pasajeros por orden del régimen castrista.

"Esto nos fortalece porque nos confirma una vez más que no estamos solos en el dolor'', dijo Morales.

El recuerdo del decimotercer aniversario concluyó con una misa en la Iglesia Católica St. Agatha, en el suroeste de Miami-Dade.

"Todos tenemos una causa en común, que es ver una Cuba democrática. Nuestro dolor durará hasta la muerte, pero ojalá que Dios ponga sus manos para que se haga justicia'', agregó la mujer.

jcchavez@elnuevoherald.com

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