Sur de la Florida

Temen que no haya fondos para nuevas escuelas

El plan de estímulo federal por $787,000 millones contempla unos $22,000 millones para ayudar a los distritos escolares a pagar nuevas construcciones. Pero Miami-Dade y Broward probablemente no recibirán nada debido a un cambio que la Legislatura estatal efectuó el año pasado, el cual limitó los poderes de los distritos para solicitar préstamos.

En el 2008 la Legislatura estatal exigió que los distritos escolares dedicaran algunos ingresos derivados del impuesto a la propiedad asignados para proyectos de construcción y los usaran para gastos diarios del distrito, de modo que el estado no tuviera que aumentar los impuestos para financiar las escuelas.

El cambio redujo la capacidad de los distritos para pedir préstamos porque tiene menos dinero para respaldar sus deudas, lo que aumenta su riesgo para los inversionistas. Ahora Miami-Dade y Broward están tan cerca de exceder el límite de su deuda que es posible que pronto no puedan pedir más préstamos para construir escuelas.

Eso es un problema, porque el plan de estímulo incluye cláusulas de impuestos que permitirían a los distritos emitir bonos sin intereses para comprar terrenos y construir nuevas escuelas.

El gobierno federal pagaría el interés.

Eso se traduciría en una capacidad de emitir deuda por valor de unos $212.7 millones para Miami-Dade, el cuarto distrito del país, y de unos $100.7 millones para Broward, el sexto, pero no en la actual situación de los dos distritos.

"Es muy frustrante'', indicó el superintendente escolar de Broward, Jim Notter.

"Y no es una buena decisión de negocios en una recesión porque habrá menos proyectos de construcción que se necesitan perentoriamente''.

El Concilio de Grandes Escuelas Urbanas, que representa a los mayores distritos escolares del país, ha promovido ese tipo de ley de construcción durante 11 años, indicó Frank Mandley, cabildero federal del distrito escolar de Broward.

No poder aprovechar esto "me hace llorar'', dijo Mandley el viernes a los indignados miembros de la Junta Escolar.

Miami-Dade posiblemente pueda beneficiarse de las cláusulas del plan de estímulo si emite alguna deuda el próximo año, dijo Richard Hinds, jefe de finanzas del distrito.

Pero eso pudiera resultar difícil porque aunque el gobierno federal pagaría el interés, el distrito tendría que pagar el capital en 12 o 13 años, en lugar de 20 o 30 años, que es lo normal.

"Les va a ser difícil emitir esos bonos, porque no tienen el dinero para pagarlos'', declaró Hinds.

Los distritos de Broward y Miami-Dade ya han pospuesto o eliminado algunos planes de construcción, en parte debido a una disminución de la cantidad de alumnos y en parte porque el año pasado cambió el impuesto a la propiedad, lo que hizo bajar los fondos para construir y tomar préstamos.

Se espera que el valor de la propiedad siga bajando durante el 2010, alrededor de 14.9 por ciento en Broward y 12.4 por ciento en Miami-Dade, por lo que más proyectos se alargarán o sencillamente se cancelarán.

Autoridades de ambos distritos han dicho que tratarán de cabildear a los legisladores estatales para que descarten el cambio, pero han indicado en forma clara que eso no es probable.

Si la Florida recibe su porción del llamado fondo de estabilización del plan de estímulo para compensar déficits en el presupuesto de educación, parte de ese dinero podría utilizarse para reparar escuelas, pero no para construir.

El estado tiene que pedir una exención para recibir esos fondos como uno de tres estados que ha costeado la educación inadecuadamente durante varios años.

El Departamento de Educación federal no ha publicado detalles sobre los requisitos para la exención, de modo que el estado no la ha solicitado.

Pero la mayoría de los legisladores esperan que se conceda y el gobernador Charlie Crist redactó su presupuesto para el año fiscal que empieza el 1ro. de julio sobre la base de que por lo menos parte de esos fondos habrán de llegar a las arcas de la Florida.

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