Sur de la Florida

Expertos alertan sobre peligros de Flakka, la nueva droga de diseño

Teresita Calero, terapeuta de Addiction Treatment & Recovery Center, de Baptist Health South Miami Hospital.
Teresita Calero, terapeuta de Addiction Treatment & Recovery Center, de Baptist Health South Miami Hospital. el Nuevo Herald

Molly ha sido hasta ahora la reina de las drogas sintéticas durante los últimos festivales Ultra de Miami. Pero flakka es la nueva droga de diseño que ha invadido en poco tiempo el sur de la Florida. Se trata de otra droga de calle (drug street); barata, fácil de adquirir y legal, por el momento. Toda una tentación para los jóvenes miamenses que buscan estímulos rápidos y a bajo costo en una ciudad que cada fin de semana lanza su grito: “Let’s party; how can we party?” (¡Vamos de fiesta! ¿Cómo hacemos la fiesta?).

En el sur de la Florida ya se han reportado 576 casos relacionados con flakka, según los informes más recientes de la Drug Enforcement Administration (Administración para el Control de Drogas, DEA). “Cada vez se reportan más casos y, por cada caso que se reporta, hay aún más que no se reportan. De manera que este incremento del 780 por ciento en tres años está tomando cada vez más fuerza y es peligroso a cualquier nivel, porque sus efectos producen graves consecuencias; en algunos casos la muerte”, certifica Teresita Calero, terapeuta del centro de tratamiento de adicción y recuperación del Baptist Health South Miami Hospital (Addiction Treatment & Recovery Center), con más de 23 años de experiencia con adictos en este reconocido centro.

No podemos afirmar que Miami sea una ciudad en la que se experimenta con drogas sintéticas o químicas, lo que sí sabemos es que “Miami siempre está buscando la euforia. Hay un grupo de personas que solo piensan en la fiesta. El mercado de las drogas sintéticas empieza underground en determinadas comunidades que andan a la caza de diversión y de ahí pasa a otras comunidades”, asegura Calero. “Los jóvenes buscan la droga flakka porque proporciona euforia y es barata, solo $5 y pueden tener acceso más veces. Y al final cuando uno está tomando una drug street no sabe lo que está consumiendo”.

En el estado de la Florida se la llama flakka, pero en otros es conocida como gravel. Los primeros casos de consumo se produjeron en la Florida, Texas y Ohio, pero pronto ha salpicado a otros estados como Michigan y Missouri debido a su efecto de “superpoderes” o “fuerza sobrehumana”, aunque también produce psicosis y paranoia.

“No es una pastilla. Es como esos trocitos chiquitos de roca que se ponen en el fondo de una pescera. Se puede inhalar nasalmente, cocinar para inyectar, poner en un e-cigarro o cigarro de vapor para fumar y nadie se entera de que la estás consumiendo y, también, se puede tragar”, cuenta la terapeuta del centro de tratamiento de adicción y recuperación del Baptist Health South Miami Hospital.

“Es como las sales de baño, como una anfetamina, tiene ese efecto, y el de la cocaína. Es un estimulante que hace que la persona se sienta eufórica, con mucha energía, muy alerta y despierta, con más movimiento de lo normal. Por eso se dice que tiene esa energía y fuerza sobrenatural. El potencial de consumo es alto a cualquier nivel”, afirma. “Es una droga que carga y recarga la serotonina y la dopamina en el cuerpo y la pone a un nivel sobrenatural”.

Por esta razón, los efectos de esta droga son inmediatos y las alucinaciones y paranoias en Florida han sido diversas; unos han salido desnudos a la calle, otros sienten que los persigue un asesino o huyen de huracanes sin motivo.

“El pico de la droga son 3 o 4 horas, lo que dura el efecto, pero las paranoias, alucinaciones y ansiedad pueden continuar por días. Estamos hablando de una dosis normal y utilizada de forma continua. La usan los que quieren estar excitados y cuando empieza a bajar el efecto, la vuelven a consumir de nuevo, ahí es cuando se pasa del uso al abuso. Su adicción es psicológica y física, y muy fuerte y rápida”, explica Calero.

Otro de los efectos que causa es que “al igual que en la metanfetamina, la temperatura de cuerpo puede subir a los 105 o 106 grados Fahrenheit, y puede poner en peligro la vida, además de que existen complicaciones físicas con daños a los riñones y a los músculos que dejan de funcionar correctamente”, asevera.

Todavía se desconoce el efecto a largo plazo en el cerebro, pero confirma que “afecta a los químicos, como la dopamina, del cerebro que hacen que la persona se sienta bien, da sensación de euforia, o como es la noradrenalina, que acelera los latidos del corazón y eleva la presión arterial que da el alerta, para entrar en acción”.

Flakka es una droga sintética legal de anfetamina con un estimulante que deriva de la planta khat, originaria de Somalia y el Oriente Medio. “Se fabrica a partir de la alfa-PVP química, una versión sintética de la catinona, que es un componente químico derivado de la planta. La parte que han hecho ilegal en el 2014 es la del estimulante de metanfetamina, el alfa-PVP. Pero la planta que usan para esta droga aún no es ilegal”, comenta la terapeuta Calero. “Hacen lo mismo que con la hoja de la coca, la van masticando para la euforia. La DEA no ha encontrado todavía motivos suficientes para clasificarla como ilegal”.

Calero cuenta que el Centro de tratamiento de adicción y recuperación del Baptist Health South Miami Hospital no ha tratado de momento a nadie en Miami que haya consumido flakka, aunque “eso no quiere decir que nadie la ha tomado sino que no nos lo han dicho, de momento. Y como el costo es bajo, la vamos a ver más en la calle. Y en la calle están todos: pobres, menos pobres y estudiantes; en este sentido es una droga que va a tener un potencial de uso bien alto”.

Muchos se preguntan si flakka habrá entrado ya en las universidades, en las fraternidades conocidas en inglés como Frat-Boy o sus Frat-House. “Me imagino que estará disponible, porque los estudiantes no tienen tanta plata como para gastar en cocaína pura. No hemos escuchado todavía que haya llegado a los Frat-Boy o sus Frat-House, pero sí sabemos que flakka tiene potencial para llegar adonde quiera porque el costo de $5 es muy bajo. Así que hay que estar alerta y prevenir”, insiste Calero.

En este momento, los fabricantes de drogas de diseño ya se preparan para la próxima versión de esta droga, porque saben que pronto flakka será declarada ilegal por la DEA.

“Lo más importante es tener información para estar más alerta. Los padres tienen que estar atentos sobre adónde van sus hijos, con quiénes y qué hacen. Saber es poder”, concluye Calero.• 

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