Sur de la Florida

Saralegui habla sobre la enfermedad mental de su hijo

La periodista, escritora y presentadora Cristina Saralegui junto a su hijo, Jon Marcos Avila, quien fue diagnosticado de desorden bipolar.
La periodista, escritora y presentadora Cristina Saralegui junto a su hijo, Jon Marcos Avila, quien fue diagnosticado de desorden bipolar.

La periodista, escritora y presentadora de un talk show Cristina Saralegui sabe la importancia de la detección y el tratamiento tempranos de las enfermedades mentales. Su hijo menor, Jon Marcos Avila, estaba en secundaria cuando ella y su esposo Marcos Avila descubrieron que él estaba infligiéndose cortes.

Ellos pensaron que se trataba de algo pasajero. Pero cuando él trató de suicidarse a los 19 años, tras romper con su novia de mucho tiempo, Saralegui se dio cuenta de que era algo más serio de lo que le habían hecho ver.

“Fue algo horrible”, recuerda. “No tengo palabras para describirlo. Yo pensé que esto era algo que le pasaba a los invitados de mi programa, pero nunca a mí”.

Saralegui, quien acabó escribiendo sobre esta experiencia con la brutal honestidad que la caracteriza en su libro ¡Pa'rriba y pa'lante!: Mis secretos para triunfar en tu carrera, tu relación y tu vida, admite que la preocupación — y los tratamientos de Jon Marcos — se volvieron una pesada carga para su familia. Tratando de lidiar con el diagnóstico de bipolaridad de su hijo, Saralegui empezó a ahogar sus penas en alcohol, hasta que su marido la enfrentó.

“Al principio no le dije nada a nadie”, afirmó ella. “Me mantuve así por mucho, mucho tiempo, pero me di cuenta de que si se va a acabar con el estigma, si vamos a dejar de preocuparnos de una vez por todas por el qué diran, tenemos que hablar de esto en público”.

Jon Marcos, quien tiene ahora 29 años, está en casa y en buen estado de salud. Y Saralegui tiene este consejo para las familias que están lidiando con casos de enfermedades mentales: “Tienen que armarse de paciencia, mucha paciencia. Tienen que investigar lo más que puedan. Y tienen que aceptar que esto es algo de por vida”.

La Agencia Nacional para las Enfermedades Mentales (Alliance on Mental Illness) (NAMI), conjuntamente con el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Miami, celebrará el sábado una cumbre para educar a la comunidad sobre las enfermedades mentales. En el evento “Acabemos con el estigma: fomentemos el tratamiento de las enfermedades mentales” (Stop the Stigma: Advancing Treatment of Mental Disorders), que durará todo el día, participará el doctor Charles Nemeroff, profesor de la cátedra Leonard M. Miller y presidente de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Escuela Miller de Medicina de la Universidad de Miami, así como Elyn Saks, graduada de la Escuela de Derecho de Yale que padece de esquizofrenia y es profesora de Derecho, Psicología y Psiquiatría de la Escuela Gould de Derecho de la Universidad de Southern California. Ella hablará sobre su experiencia con su enfermedad mental, como la cuenta en su autobiografía The Center Cannot Hold (El centro no aguanta), que es un best-seller. También intervendrán otros participantes.

La intención de NAMI es erradicar la vergüenza y el secreto que acompañan a menudo el diagnóstico de una enfermedad mental. “Tenemos que educar a la comunidad acerca de las enfermedades mentales”, dijo Robin Cole, presidenta de la sección de Miami-Dade de NAMI. “Ese es el mejor modo de combatir el aislamiento y la falta de tratamiento y de fondos en nuestra comunidad”.

Las enfermedades mentales son más comunes — y más destructivas — de lo que la gente piensa. Uno de cada cinco niños y uno de cada cuatro adultos sufre de un padecimiento mental en cualquier año, de acuerdo con NAMI, y el 75 por ciento de todos los casos empiezan hacia los 24 años.

El costo, tanto en términos humanos como financieros, es exorbitante. Las enfermedades mentales sin tratamiento pueden ser fatales: el suicidio es la tercera causa más importante de muerte de personas entre los 10 y los 24 años, y el 90 por ciento de los suicidas tienen una enfermedad mental subyacente. Es más: la depresión es la causa principal de discapacidades en todo el mundo, y cuesta a Estados Unidos $193,000 millones cada año.

En las diversas comunidades de Miami, estas cifras son particularmente importantes. Los hispanos tienden a sufrir de una tasa mayor de enfermedades mentales, síndrome de estrés post-traumático o disturbios emocionales que el resto de la población, pero reciben servicios de atención de salud mental a una tasa que es de alrededor de la mitad de los blancos no hispanos.

Para los padres, la aceptación es a veces tan difícil como encontrar tratamiento para sus hijos. “Eso te rompe el corazón como madre”, afirmó Donna Shepard, vecina de Coral Gables, cuya hija Jillian sufría de depresión. “Pero como madre, también tienes que aprender a no rendirte nunca”.

Shepard, quien es directora de NAMI Miami y pertenece a la junta asesora del Departamento de Psiquiatría de UM, contó la desgarradora historia de cómo tuvieron que probar diferentes fármacos y consultar a diversos profesionales de la salud en su búsqueda incansable de un tratamiento que ayudara a su hija.

Ella aprendió una lección valiosa: “Lo que funciona para una persona no es necesariamente lo que puede ayudar a otra. Uno tiene que estar dispuesto a persistir”.

Ella lo hizo, y eso acabó dando resultado. Jillian está ahora trabajando en el negocio de diseño de joyas de su hermana menor, y se inscribió para completar los 30 créditos que le faltan para su diploma de profesora.

“Ante todo, necesitamos divulgación, para que las personas sepan que no están solas", dijo Shepard. “Necesitamos que la gente salga a la luz, que corra la voz, que sepan que hay lugares adonde pueden ir”.

“Acabemos con el estigma: fomentemos el tratamiento de las enfermedades mentales” se celebrará el 2 de mayo de 8 a.m. a 5:30 p.men el Hospital de la Universidad de Miami, South Building Seminar Center, 1295 NW 14 St., Miami. Para más información, visite www.namiofmiami.org.

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