Sur de la Florida

Incendio destruye gran parte del restaurante

Un incendio destruyó la madrugada del martes una parte significativa del conocido restaurante venezolano "El Arepazo'', un popular centro de reunión para la comunidad venezolana asentada en la ciudad de Doral.

El incendio, que comenzó alrededor de las 6 de la mañana en la cocina del restaurante, aparentemente tuvo su origen en un cortocircuito, dijo Luis Schilling, uno de sus propietarios, en declaraciones a El Nuevo Herald .

Shilling señaló que el incendio, que no dejó víctimas, obligará a mantener cerrada toda el área, que incluía una tienda de conveniencia, que también resultó afectada, y una estación de gasolina.

"Vamos a iniciar cuanto antes la reconstrucción'', aseguró Schilling.

En cuanto a la estación de gasolina, "vamos a esperar hasta que nos den un nuevo permiso de funcionamiento, tanto la ciudad de Doral como del cuerpo de bomberos'', puntualizó.

El restaurante, que ofrecía una variada gama de platos venezolanos, incluidas las típicas arepas de maíz, se estableció en el 2004 y se había convertido en un importante punto de concentración de manifestaciones políticas, culturales y de negocios para los venezolanos.

"Era un lugar que servía lo mismo para protestar contra Chávez, como para jugar una partida de dominó venezolano'', dijo Carlos Partidas, un residente de Doral.

"Era un buen lugar para hacer contactos y negocios'', dijo por su parte Víctor Fonseca, un venezolano-cubano que visitaba con frecuencia el restaurante.

El Nuevo Herald no pudo obtener una versión oficial del Cuerpo de Bomberos de Miami-Dade sobre las razones del incendio, debido a que se encuentra actualmente bajo investigación.

Casualmente, el incendio se produjo un día después de que el gobierno en Venezuela anunciara su intención de intervenir los restaurantes que venden arepas en todo el país, para regular su precio.

La coincidencia generó el martes comentarios satíricos entre los venezolanos.

"¿Viste lo pavoso que es Chávez? Buscando regular las arepas, y se nos quemó el Arepazo'', dijo con ironía Jenny Urribarri, una activista comunitaria y residente de Doral.

ocasto@herald.com

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